La elección que ya comenzó
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La elección que ya comenzó
“Ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho. Esa es la escuela que hemos aprendido en la casa del pueblo, entre los militantes y compañeros”. Lo dijo en un congreso del PSOE el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, con esa bucólica pasión tan propia de los sinvergüenzas.
En la Ciudad de México casi cualquier conversación sobre el espacio público termina atrapada entre la polarización política y el hartazgo vecinal.
Los programas sociales han generado acalorados debates en la comunidad. Para algunos representan un medio o herramienta que sirven para superar desigualdades, ayudar a quienes están en condiciones de vulnerabilidad, generar oportunidades, etc. Para otros no son más que mecanismos que usan los políticos en turno para mantenerse en el poder y fomentar la dependencia, lo cual, desde esta visión, limita a las personas.
La pregunta forzosa es: ¿Puede haber democracia sin demócratas? Pareciera algo evidente, pero no. Tiene algunos vértices que conviene explorar.
El homenaje a Cortés por la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso (2026), acumuló protestas de diferentes sectores, especialmente de la presidenta Sheimbaum, por lo que conviene revisar lo que hoy somos los mexicanos.
México no está viviendo un quiebre abrupto. No hay tanques en las calles ni suspensión de derechos. Lo que está ocurriendo es más sofisticado —y por eso más difícil de detectar—: una acumulación de decisiones que, una por una, parecen técnicas… pero juntas están redibujando el equilibrio del poder.
En este artículo se recopila la evolución de las corrientes de pensamiento dentro de la administración pública, después explica qué es la Nueva Gestión Pública, su instrumentación en México y concluye analizando la situación actual de esta corriente en el país.
Este ensayo analiza la relevancia contemporánea de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) como marco normativo para interpretar los desafíos del desarrollo humano.
Cuando el poder vuelve a tener alma.
La reciente derrota legislativa a la Reforma Electoral impulsada por el gobierno federal ha abierto una ventana interesante para analizar el momento político que vive México.
Cuando este artículo vea la luz, en México habremos transitado de una iniciativa de reforma electoral que modificaba once artículos constitucionales para cambiar sustantivamente el sistema electoral de nuestro país, a la aprobación –supuestamente ‘acordada’ entre los aliados oficialistas– de otra, menos ambiciosa pero que igualmente regresa al país a tiempos ya superados.
México vive una paradoja inquietante: los indicadores macroeconómicos muestran estabilidad relativa y algunos avances sociales, pero la experiencia cotidiana de millones de personas sigue marcada por la precariedad, la desigualdad y la incertidumbre.
México atraviesa una transformación institucional que debe analizarse con categorías propias del constitucionalismo comparado y de la literatura sobre erosión democrática. No se trata de una ruptura abrupta del orden constitucional, sino de una mutación gradual del equilibrio entre poderes que conserva la forma externa de la democracia mientras altera sus mecanismos de control.
Hay una pregunta que nuestra época evita casi con repulsa, y que en esa misma repulsa ya se delata. ¿Qué hace grande a un político? No qué lo hace popular, ni qué lo hace viral, ni siquiera qué lo hace electable.
“Mi mamá dijo sí… por eso estoy aquí”. Mercadológicamente, la frase es buena, pero tiene mucho más fondo de lo que aparenta, en especial, porque surge en un momento del país en donde los niños matan maestras y alumnos con rifles de asalto R-15.
En el ambiente: crecen las defecciones y acusaciones recíprocas contra grandes figuras del régimen oficialista. ¿Puede preverse un rompimiento con el búnker de Palenque? Las presiones de Trump están agotando la capacidad de movilización y jugadas de tres bandas. ¿Traición es el nombre del juego?
Tradicionalmente, se celebra el 5 de febrero el aniversario de la Constitución mexicana; pero, ¿qué celebramos, si desde entonces han habido más de 250 cambios a la misma?
La historia, maestra de la vida, nos muestra desde las primeras civilizaciones que los grandes pueblos se han construido sobre liderazgos personales y los que han trascendido fueron porque los líderes tuvieron una visión trascendente que, por medio de ideas fuerza, motivaron la creación de instituciones que permitieron estructurar el desarrollo de esos pueblos.
En los últimos meses, dos episodios -aparentemente sin conexión- han revelado un fenómeno que, lejos de ser simplemente anecdótico, anuncia un cambio profundo en la forma en que el Estado mexicano está comenzando a concebir el derecho.
En 1555, la Paz de Augsburgo consagró el principio cuius regio, eius religio: la religión del gobernante sería la religión de sus súbditos. Aquella fórmula no era una exaltación de la libertad, sino un reconocimiento pragmático de que la fe estructuraba la vida colectiva. La religión no era una opción privada: era el fundamento de la comunidad política.
El caso de Cristina Kirchner es único en la historia nacional y podría sentar un importante precedente para la pertinaz impunidad de la corrupción política argentina. Desde ahora, los gobernantes locales saben que pueden terminar en la cárcel si tocan (o reciben) dinero de manera indebida en el cumplimiento de sus funciones públicas.
Cínico o disfrazado, mentiroso y a la vez decidido, el régimen del oficialismo en México ha apostado todo su capital político por el control de todo lo que le falta. Y tiene en sus manos, a la Corte, las aduanas, el transporte público, la educación, las afores, las pensiones de la tercera edad, el Infonavit.
“El Hombre mediocre” escrito por el Dr. José Ingenieros (2000), es el eje que inspira este breve comentario sobre la característica principal que se ha observado en estos casi siete años de la llegada al poder de Morena.
México ha sido testigo, en 2025, de una de las reformas institucionales más profundas y polémicas en su historia reciente: la transformación del Poder Judicial bajo el nuevo régimen encabezado por Claudia Sheinbaum, con la sombra omnipresente de Andrés Manuel López Obrador.
La presidenta Claudia Sheinbaum y su equipo morenista acaban de enfrentar una más de las muy complicadas pruebas surgidas en la nueva administración, evidenciando falta de creatividad y oficio para resolverlas.
Durante la toma de protesta como presidente de México, en 2018, el hoy ex presidente Andrés M. López Obrador, en su agenda política prometió lo que para la oposición y diversos analistas políticos y económicos vieron con suma preocupación para nuestra débil democracia y economía nacional: el “cambio de régimen político”.
En el siglo XXI, la cuestión social adquiere nuevas formas: desempleo tecnológico, migración forzada, crisis ecológica y exclusión digital, lo cual exige un diálogo renovado entre el análisis crítico y la propuesta ética.
La decadencia política de un gobierno no solo afecta la administración pública, sino que impacta directamente la salud física, mental y las relaciones sociales de la ciudadanía, pudiendo frenar o revertir el progreso social.
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la fidelidad ciega a su figura, tanto dentro del gobierno como en Morena, fue una condición indispensable para conservar el poder. Cualquier acción que provocara su desagrado equivalía, prácticamente, al final de una carrera política.
Ante la incertidumbre, ¿cuál es el camino? ¿Activismo personal o colectivo? ¿La búsqueda del bien común? ¿Personalismo? ¿O la apatía, la anulación como protesta, la movilización en las calles? Todas son formas de reaccionar, pero la pregunta clave es: ¿Cuál será la estrategia más efectiva para influir en el resultado y lograr que las circunstancias cambien?
El rol del juez en el Estado constitucional es el de guardián de la Constitución y garante de los Derechos Humanos; no es el de agente contestatario o crítico solo por el hecho de serlo, sino el de auténtico defensor de un orden en el que la política esté al servicio de los ciudadanos y no al contrario. Esto solo es posible mediante el sostenimiento y fortalecimiento de la independencia judicial frente al poder político en turno.
Zedillo se retiró del escenario político y mediático tras dejar el cargo en el año 2000. Fue repudiado por una parte del PRI que nunca imaginó ceder el poder a la oposición, pero aplaudido por sectores intelectuales y políticos. Se alejó de la vida pública, renunció a su pensión presidencial y se fue a enseñar a Yale y a la London School of Economics. Colaboró con la OMC y la ONU, fue consejero de grandes corporaciones como Procter & Gamble, Union Pacific, ALCOA, Coca-Cola y Daimler-Chrysler, y columnista en la revista Forbes.
“La comunidad política tiende al Bien Común cuando actúa a favor de la creación de un ambiente humano en el que se ofrezca a los ciudadanos la posibilidad del ejercicio de los derechos humanos y del cumplimiento pleno de los respectivos deberes…”
Contrario a lo que la teoría nos dice, la realidad es que la democracia moderna no se funda en las mayorías absolutas, sino en las mayorías relativas de quienes efectivamente asisten a votar. Aunque en algunos países existen causales para declarar una elección desierta, los supuestos son demasiado difíciles de cumplir. Y aunque se cumplan, los partidos políticos siempre encuentran una forma de evitar su actualización, pues representarían un golpe enorme para su poder y, especialmente, para su cartera.
Siempre se ha sostenido que el año más difícil para un presidente de la República es el séptimo, momento en el que, tras abandonar el poder, emergen a la luz decisiones erróneas, actos de corrupción y toda clase de irregularidades en su gestión. La otra cara de esta narrativa es la que experimentan los nuevos gobernantes en sus primeros meses, tras asumir un gobierno que dista considerablemente del idílico panorama que su predecesor intentó proyectar.
Se vive en medio de un pueblo –no ciudadanos votantes- verdaderamente maravilloso, genial, creativo, trabajador como pocos; con una capacidad para innovar y una extraordinaria libertad para emprender, que asombran a muchos otros países en el planeta. Sin dudarlo, con muchos y enormes defectos, uno de los más grandes es su facilidad para el olvido.
La elección judicial es un fraude monumental que da muerte a la separación de poderes, a la democracia y a la República. El objetivo consiste en concentrar el poder en el ejecutivo, volviendo al viejo sistema de partido – gobierno. Igual a los gobiernos fascistas del siglo pasado que, llegando al poder por elecciones democráticas, mataron la democracia para convertirse en tiranías y dictaduras.
Lo que más urge en estos momentos en el país, lejos del pleito con todo mundo, es que el gobierno federal y los estatales simpatizantes del “macuspano power”, cambien estrategias para conformar un gobierno tan transparente, que no necesite arrastrar fantasmas. ¿O no?
Es una paradoja lo que envuelve a la titular del Ejecutivo en este país. “Paradoja” viene del griego “paradoxos”, que se traduce como “algo extraño” o una línea narrativa que va contra la opinión común”. En otra connotación, es algo que se opone a la lógica común.
El Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030 (PND) publicado el 15 de abril 2025 en el Diario Oficial, representa el documento rector de las políticas públicas en México para este sexenio.
La libertad de expresión no es un derecho aislado. Se encuentra intrínsecamente ligada a otros derechos fundamentales, como el derecho a la información, el derecho de reunión y el derecho de asociación.
Los símbolos nacionales no son meros adornos de los estandartes nacionales, son los cimientos sobre los cuales se construye la identidad de una nación. Bien expresó George Orwell en su distópica ‘1984’ cuando narra que ‘El Partido’ tenía un slogan bastante curioso: “Quien controla el pasado, controla el futuro, quien controla el presente, controla el pasado”.
Las crisis de inseguridad que en general atraviesa Hispanoamérica están lacerando la vida, las libertades y la estructura social misma, destruyendo familias y arrancando de los brazos de papá y mamá a miles de niños que terminan explotados, reclutados por el crimen organizado o fallecidos por rivalidades entre grupos.
Aunque los sondeos de opinión registran que Claudia Sheinbaum tiene una aprobación que ronda entre el 70% y el 80%, es claro para ella que dicha popularidad se debe en gran parte a su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, y a su política de apoyos sociales, que se convirtió en la columna vertebral de su administración.
La política no es exclusividad de los políticos profesionales. Es responsabilidad de todos. Rescatarla requiere ciudadanos comprometidos, instituciones representativas, líderes ejemplares y un servicio público profesional y meritocrático.
Ante los embates de las nuevas corrientes ideológicas “woke”, así también de los populismos; la Democracia Cristiana (DC) es una propuesta viable para el desarrollo de los países.
En todas partes se habla de democracia, pero la cultura democrática, no está lo suficientemente interiorizada en la sociedad, por lo que su defensa es limitada y, en muchos casos, queda en manos de partidos políticos que han perdido credibilidad por no haber trabajado en su momento por la educación y formación ciudadana en la democracia.
Este breve análisis nos obliga a repensar que la búsqueda del bien común debe tener también una fuerte base moral.
El cielo que deseamos está al otro lado de la renuncia que estamos evitando. El bienestar que anhelamos está al otro lado de las verdades que callamos. La justicia que buscamos está al otro lado de la corrupción que no denunciamos.
Los requisitos para conformar un partido político son claros: realizar 20 asambleas estatales con un mínimo de 3,000 asistentes o 200 asambleas distritales con 300 afiliados. Además, se debe contar con al menos 256,030 personas afiliadas en todo el país. Los interesados tienen un año para cumplir con estos requisitos, y la autoridad electoral debe validar todo el proceso.
Estudios recientes demuestran que el odio y el enamoramiento activan las mismas áreas del cerebro, pero con una gran diferencia: el enamoramiento es fugaz pero el odio es permanente y se contagia sin necesidad de una experiencia personal. Es fácil odiar cuando la realidad es filtrada por narrativas diseñadas para dividirnos.
El paralelismo es brutal con los recientes hallazgos ubicados en muchos sitios del país. Soldadesca y custodios nazis, autoridades al fin, en el campo de exterminio, con total indiferencia hacia el dolor de niños, mujeres, ancianos y adultos.
Las elecciones del 2024 fueron las más importantes del último medio siglo: sellaron el cambio de época, sepultaron la transición y pavimentaron el camino al retroceso autoritario que hoy ya es plena realidad.
La unidad nacional en un valor fundamental, sustantivo, esencial para las partes que la conforman, porque encuentra su basamento en una enseñanza de moral social y ética política, económica, cultural y familiar.
La presidenta Claudia Sheinbaum, ha seguido con fidelidad las directrices de quien la puso en el puesto y está consciente de su debilidad para controlar a las tribus de MORENA; no tiene el carisma de su antecesor, y debe seguir bajo su sombra en tanto logra cohesionar a su equipo de trabajo.
Los 100 compromisos de Claudia Sheinbaum buscan justificar la continuidad del proyecto de López Obrador, pero carecen de una visión estratégica frente a retos globales.
El segundo piso de la 4T, como insistentemente lo llama la presidenta de la República, es en realidad la continuación de seis años de López Obrador; de corrupción, ineficiencia, demagogia y destrucción de la Democracia.
Hoy en día las imposiciones ideológicas y políticas se ejercen a través de la academia y la cultura, y como personas de fe debemos trabajar en las escuelas, en las universidades y en los espacios de gobierno.
Es necesario que los ciudadanos actuemos con responsabilidad, generar un proceso de reconstrucción nacional apegados a principios y normas; exigir el cumplimiento de la ley; no transigir con las malas conductas; educar a nuestros hijos en la responsabilidad, en el diálogo y la construcción de la paz.
Los ciudadanos del México de hoy requerimos una buena dosis de resiliencia. Podemos doblarnos ante el embate autoritario, pero no rompernos, porque nuestro desafío es enorme, y tiene que ver con recuperar la paz, con devolver la concordia, con avanzar hacia el bien común.
Si queremos paz es necesario promover leyes que protejan la vida en todas sus etapas, y que educamos a las nuevas generaciones con los valores universales de respeto, justicia, verdad y responsabilidad.
La política, en su esencia más pura, busca el bien común. Sin embargo, el mundo contemporáneo ha presenciado cómo la política puede desviarse hacia ideologías extremas, burocracias deshumanizadas y desconexión con las necesidades reales de las personas.
Este articulo reflexiona sobre cómo el sentido común, iluminado por los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, puede actuar como una herramienta para superar estas dinámicas en el contexto mexicano y construir una sociedad más equitativa e inclusiva.
En un mundo marcado por el relativismo, las crisis políticas, sociales y económicas, y una creciente desconfianza en las instituciones, la verdad emerge como un valor esencial para restaurar el tejido social y revitalizar la convivencia humana.
¿Será el gobierno de Sheinbaum una extensión del proyecto de AMLO o logrará imprimir su propio sello en la historia política de México?
Pedro Haces Barba es uno de los políticos que actualmente tiene un poder que contamina la narrativa de la “Cuarta Transformación”.
La 4T se autopresenta como una transformación radical, comparable con tres momentos clave en la historia de México: la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana.
El recuento de las primeras decisiones de Claudia Sheinbaum aporta elementos para dilucidar hacia donde nos quiere llevar.
La tolerancia se opone a la indebida exclusión del diferente, y se traduce en respetar sus formas de pensar, de vivir y de actuar.
Estamos ante un trance mucho más peligroso de lo que pinta a primera vista: el del quiebre de la ficción institucional, esa a la que también le llamamos “estado de derecho”.
El ser humano es persona desde su concepción hasta su muerte natural, es persona, aunque haya nacido con defectos que le impidan una vida productiva.
La narrativa auténtica posee una Verdad intrínseca e inalterable, no como elemento propio del relato, sino como fondo y sustento de la historia que cuenta.
México está en una encrucijada política, económica y social que favorece la consolidación de un proyecto político cercano al socialismo.
Una “oposición aeróbica” no funciona. El camino es una oposición “anaeróbica” cuyo ejercicio incluya esfuerzos más breves y concentrados.
Debemos poner todo el esfuerzo posible en frenar la aberrante reforma al Poder Judicial (PJF). Existen tres caminos para hacerlo.
Es esencial entender que las nuevas cabezas de Morena se caracterizan por no ser partidarios del dialogo y los acuerdos.
Un rasgo característico del populismo es su recurso sistemático de la mentira, a pesar de que los hechos lo desmientan claramente.
El artículo propone explorar la compleja relación entre la ideología woke y el pensamiento de Michel Foucault.
La situación que México enfrenta en la actualidad presenta a nuestro entender dos grandes retos: uno de carácter contextual, vinculado a la necesidad de sortear los efectos de la interdependencia en un mundo turbulento y cambiante y; otro, relacionado con el...
La transformación del régimen político ha avanzado, pero no hacia adelante, a la modernización; al contrario.
Un análisis del estado que guarda el ejercicio y garantía de las libertades humanas en México, luego de la regresión política experimentada en el sexenio 2018-2014, como punto de partida para el siguiente sexenio. ¿Qué sucedió y qué podemos esperar?
Formado en el viejo sistema político mexicano, AMLO está realizando acciones que muestran una desesperación por no dejar el poder.
Las reformas de López Obrador representan un primer paso en dirección a un sistema de gobierno centralizado, antidemocrático y autoritario: a un modelo socialista.
La cultura política es la forma en la que un grupo social reacciona ante los estímulos del sistema en que se organiza la vida pública de un país.
La “democracia” de Maduro no es exclusiva de él, ya la hemos visto aplicarse en otros países como Rusia y Nicaragua.
Las posibilidades reales de que podamos ver un regreso a la democracia en México pintan flacas, por decirlo optimistamente.
La reconciliación requiere de la identificación de sus alcances y límites, a fin de poder diseñar los protocolos necesarios para su adopción.
La propuesta de reforma, tal como se presenta hoy, pone en riesgo la función técnica profesional de quienes imparten la justicia.
Necesitamos construir una ideología nacional que nos mueva a trascender, a practicar un ideario que nos permita construir una sociedad justa, mediante el esfuerzo honesto de los que integramos esta sociedad.
Lo bueno de vivir en tiempos convulsos, si algo de bueno se le puede obtener, es la posibilidad de observar cómo se aplican y ejemplifican las lecciones que la historia y la política nos enseñan desde hace siglos.
El triunfo de la coalición “Sigamos Haciendo Historia” en las elecciones del pasado 02 de junio, deja una serie de dudas sobre el resultado y los mecanismos utilizados por el gobierno federal, MORENA y sus aliados.
El obradorismo aplastó a la oposición, capturando el zeitgeist, es decir, el espíritu de la época, el gran mecanismo de traducción, la gran Narrativa.
México está despertando a la participación cívico – política, con una religiosidad fresca y renovada que debe conducir, antes que nada, a una conversión interior, a la sanación de la enfermedad del espíritu, volviendo a los dos Amores más importantes de la Civilización del Amor.
Para hacer un análisis sereno del proceso electoral, deberán asentarse las aguas que se levantaron como tsunami el domingo de la jornada.
La democracia ya no es participación en el gobierno y la búsqueda del Bien Común, sino una salvaje lucha por la supervivencia de una idiosincrasia o cosmovisión, donde la personalidad y la individualidad están siempre al límite.
El Hospital de Jesús, primer hospital fundado por Hernán Cortes en 1524, es uno de los 10 hospitales más longevos en el mundo.
Los medios de comunicación desempeñaron un papel esencial durante la campaña electoral que concluyó el pasado 29 de mayo.
Con relación al proceso electoral y una vez realizado el conteo del 60% de las actas, el INE confirma el triunfo de Claudia Sheinbaum y la mayoría absoluta en el poder legislativo.
La independencia de México no se continuó con la democracia, que, en 1821, era casi inexistente a nivel mundial; la proclamación de Agustín de Iturbide como emperador, no fue un acto democrático, pero a su renuncia en 1823, en la que tuvo mucho que ver la influencia...
¿López ha logrado una reelección a través de interpósita persona? ¿La diferencia en porcentaje es creíble?
Los organismos autónomos son cruciales para asegurar que el país avance hacia un futuro más democrático, transparente y equitativo.
La Ministra Norma Lucía Piña Hernández, Presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ha compartido un mensaje que tiene el poder de inspirar esperanza y acción en todos los rincones de nuestro país. Es un llamado a transformar el sistema de justicia en México para que sea más justo, más accesible y eficiente.
El acto de votar, aparentemente simple, es, en realidad, el cimiento sobre el cual se construye todo el edificio de la gobernanza democrática.
La Ciudad del Amor se edifica con el esfuerzo diario de ciudadanos que viven los principios y valores más altos, y los comunican a otros.
Pese a las bondades de la democracia, los político se encargan de deformarla mediante todos los recursos de manipulación posibles.
Si el poder legislativo es tan importante ¿por qué solemos darle menor relevancia en los procesos electorales? La razón se llama centralismo.
En este artículo, nos referiremos a estos momentos de cambio que está experimentando nuestro país como «giros».
El fenómeno del populismo y los gobiernos populistas, son tendencias que han tomado relevancia en la segunda parte del siglo XX y en lo que va del siglo XXI.
El voto es un acto fundamental de participación democrática que tiene el potencial de rescatar y redirigir el destino de México.
El clima de violencia en México nos deja preguntándonos: ¿lo que está pasando es resultado del crimen organizado?
Fue el 22 de marzo de 2018 en plena campaña presidencial, cuando una imagen proyectaba lo que sería el manejo de la política internacional de Andrés Manuel López Obrador.
El poder político no siempre ha estado al servicio del hombre. Muchas veces nos encontramos frente a totalitarismos visibles.
En una era de sobreinformación y transparencia aparente, «la mejor manera de ocultar algo es ponerlo a la vista de todos… Y normalizarlo».
La democracia se considera como un sistema posible, justo y más adecuado a la dignidad de todas las personas humanas.
La participación ciudadana el día de la elección es la clave en este momento. Principalmente para eliminar las grandes preocupaciones.
Conforme avanza la campaña electoral, y por los hechos que vemos a diario, ésta se proyecta como una elección de Estado, donde el Gobierno federal y los 22 gobiernos estatales y las alcaldías morenistas, intervendrán de todas las formas posibles.
Este trabajo presenta una reflexión, en torno a la posibilidad de emitir un voto responsable en las próximas elecciones nacionales en México, a partir de un llamado del Episcopado Mexicano a su feligresía.
Las políticas públicas representan un enfoque integral y multifacético para abordar las consecuencias de la violencia en México.
Para el cierre del 2022 había una población de 12,732 mujeres privadas de la libertad. La creciente cifra de mujeres encarceladas, dan la pauta para abordar el tema de las condiciones y necesidades específicas de las mujeres presas.
Usando nuevas estrategias de comunicación política, saliendo de un repliegue masivo que mantuvo en bajos perfiles a los políticos de izquierda revolucionaria, finalmente el sistema político viejo, de carácter hegemónico, recuperó fuerzas y regresó al poder luego de 30 años marginado. Una cultura política dócil y el abuso de símbolos religiosos permitió su regreso que podemos entender como regresión.