Ser humano, economía y democracia

José Miguel Guevara

Ser humano, economía y democracia
El ser humano es persona desde su concepción hasta su muerte natural, es persona, aunque haya nacido con defectos que le impidan una vida productiva.

Es comprensible que el libro “Por qué fracasan los países” se ponga de moda después de que a los autores se les haya otorgado el premio Nobel de Economía. De hecho, también llamó la atención -desde 2013- cuando apareció en las librerías. Se comentaba que los autores del libro “Why nations fail”, procuraron que fuera un contrapunto al clásico “la Riqueza de las Naciones” de Adam Smith.

Por cierto, más o menos por el mismo tiempo apareció otro trabajo “Occidente y el resto”, la lectura de ambos trabajos resulta complementaria. Así, a lo que quedó en mi memoria puedo decir que el mensaje final es que el respeto a los hombres y mujeres en su calidad de personas, con todas las grandes diferencias que suele haber entre nosotros, y el respeto al Estado de Derecho que merecen en su calidad de personas, es lo que garantiza que se produzca el clima adecuado para la prosperidad. En uno de sus capítulos explica que la prosperidad de China no se prolongará porque está fundada en instituciones extractivas que no respetan la condición de personas.

Si en los últimos años la democracia ha perdido prestigio, ha sido porque de forma miope se fincó la esperanza de la prosperidad en la “democracia”, que se volvió palabra talismán sin verdadero significado. Sin precisar que esta forma de gobierno no es una panacea que arregle todo, es un sistema que debe ser soportado por un paquete de condiciones que la completan para que funcione de forma satisfactoria, una fundamental es precisamente lo dicho arriba: el respeto a las personas protegido por el respeto al Estado de Derecho.

Y más, al Estado de Derecho le precede la valoración de la “persona” lo que de forma natural lleva a la necesidad de legislar ese Derecho conforme la naturaleza del ser humano: Jus naturalismo.

El ser humano es persona desde su concepción hasta su muerte natural, es persona, aunque haya nacido con defectos que le impidan una vida productiva.

La maestra de la vida, la Historia, nos hace recordar que Roma se engrandeció y se adueñó de toda la costa del Mediterráneo porque durante su época republicana tuvo un sistema de derecho, imperfecto, sí, pero muy superior a la de otros países de su entorno. Dio a sus habitantes la calidad de ciudadanos, no de súbditos y así se hizo grande. Por el contrario, cuando en el imperio tardío su “espíritu patrio” había decaído y su moral había declinado, la Roma de Occidente se terminó.

San Agustín, Retórico romano y Padre de la Iglesia, en su “La Ciudad de Dios” y sus Epístolas, describe el ambiente de la decadencia:

“Ellos no se inquietan por la degradación moral del Imperio, lo que quieren este sea próspero y esté seguro. “Lo que nos importa –dicen ellos– es que cada cual pueda acrecentar su riqueza y gastarla suntuosamente y tener sujeción de los más débiles. Que los pobres sirvan a los ricos para que llenen sus vientres y así puedan vivir en holganza bajo su protección, que los ricos tengan a los pobres bajo su protección y para engrandecer su prestigio… Que las leyes protejan los derechos de propiedad y que no intervengan en asuntos morales.”

El horado análisis técnico de la economía nos remite a la importancia de los fundamental: somos seres humanos y si no nos tratamos como tales, no habrá un futuro satisfactorio. Lección para el México de hoy.

¿Qué te ha parecido este contenido?

Autor

Suscríbete al canal de Revista Forja en WhatsApp

RECIBE GRATIS LA REVISTA

Suscríbete gratis a nuestro canal en WhatsApp y recibe la revista en PDF cada mes, además de artículos y reflexiones todos los días.

También síguenos en redes sociales y mantente al día con lo mejor de nuestra comunidad.

LEER MÁS

Dignidad humana, fundamento de una ciudadanía responsable 5 (2)

Dignidad humana, fundamento de una ciudadanía responsable 5 (2)

Las democracias contemporáneas necesitan algo más que elecciones, instituciones y procedimientos: requieren una cultura cívica capaz de reconocer igual valor a quienes piensan diferente. La dignidad humana puede proporcionar ese fundamento. De ella se desprenden derechos y deberes, límites al poder, participación, subsidiariedad, solidaridad y responsabilidad. Convertida en criterio ciudadano, permite pasar de la protesta a la propuesta, del beneficiario al protagonista y de la confrontación destructiva al conflicto democrático civilizado.

leer más
¡Cantinflas, ha muerto! 4.5 (2)

¡Cantinflas, ha muerto! 4.5 (2)

¿Por qué un gobierno puede conservar ventaja electoral aun en medio del descontento, la inseguridad y el deterioro económico? La respuesta quizá no esté en la adhesión, sino en la ausencia de alternativas capaces de articular el rechazo ciudadano. Este artículo analiza a partir del caso de Sinaloa, México, cómo el vacío opositor, la inercia política y el miedo a la incertidumbre pueden terminar favoreciendo al oficialismo.

leer más
Revista Forja para el Bien Común
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.