En el sexenio 2018-2024 México experimentó un cambio brusco de régimen político, retornando al sistema hegemónico que se pensó finalizado en el año 2000. La regresión es protagonizada por el ala más radical del PRI de los 70 y 80, acompañada de abundantes advenedizos y oportunistas.
¿Qué consecuencias tuvo esta regresión en materia de libertades? Hagamos un repaso:
Libertad económica
En general no hubo grandes cambios en este rubro: pese a la inflación seguimos decidiendo qué adquirir, cuándo adquirirlo, dónde adquirirlo y en qué cantidades.
Desde la iniciativa privada hay sin duda otra perspectiva: el terrorismo fiscal fue la norma para obtener recursos de las empresas, junto con “extorsiones presidenciales” en las que se recaudaban cantidades desconocidas de dinero para los proyectos del gobierno.
A lo largo del sexenio hubo varias amenazas a las libertades económicas como los intentos de utilizar fondos de retiro para financiar al gobierno, o las reservas internacionales del Banco de México para programas asistenciales La mayoría de estas iniciativas provinieron del Poder Legislativo, situación que posiblemente continúe al menos tres años más.
Libertad de pensamiento
Amenazas y vigilancia las hubo de sobra. Heredando software y mañas de espionaje del gobierno federal anterior, el régimen utilizó recursos públicos para monitorear redes sociales y teléfonos, y poner en marcha una maquinaria de cuentas falsas en plataformas digitales para amedrentar y hostigar ad nauseam a opositores.
En materia educativa se reformaron los planes y materiales de estudio que se entregan a todas las escuelas, públicas y privadas, desde preescolar hasta preparatoria, agregando contenidos favorables a la ideología de género, al propio régimen y sin haber consultado a los padres de familia.
Libertad religiosa
El gobierno se conflictuó al menos en dos ocasiones con los Obispos católicos: primero al tratar de sobornarlos con una concesión de radio y televisión a cambio de su silencio para evitar críticas y enseguida a partir de los asesinatos de sacerdotes en Chihuahua que evidenció la crisis de inseguridad, punto por el cual también hay conflicto con el gobierno sucesor.
Durante el sexenio se suscitó la controversia por la colocación de Nacimientos (Belenes) en espacios públicos, caso llevado a la Suprema Corte de Justicia por uno de los ministros alineados al régimen que luego se integra al grupo de asesores estrella del próximo gobierno federal.
Libertad de expresión
La estrategia de hostigamiento contra opositores al régimen, los numerosos despidos de periodistas detractores del gobierno en varios medios de comunicación y la abierta persecución contra estos periodistas, sumado a la severa crisis en el ejercicio del periodismo en México (más peligroso que en países en guerra) son un punto grave en materia de libertades.
El régimen actuó frontalmente contra la libre expresión de forma muy inteligente: provocando la crítica abundante en su contra para visibilizar las cabezas que debía atacar y dar el ejemplo al resto. Su estrategia incluyó el financiamiento de pseudo periodistas entregados en cuerpo y alma a proteger el discurso del presidente y su partido.
Libertades políticas y contrapesos
La hegemonía demanda sacrificios, a Dios gracias no humanos, pero sí políticos. Una y otra vez se reiteró desde el discurso oficialista y soportado en las numerosas redes digitales que la oposición no debería existir o que debería unificarse en un solo partido político para facilitar el trabajo al gobierno. Esto es un llamado a cancelar las libertades políticas de quienes no están representados por el régimen.
Las instituciones autónomas, creadas para contrarrestar el poder central del presidente, se agregaron al costal de enemigos del gobierno que decididamente buscó y buscará su desaparición para volver a concentrar el poder absoluto. Desde la UNAM hasta Poder Judicial, el INAI, COFECE, IFT y los organismos reguladores de energéticos están en la mira y esto es una señal grave.
Los programas asistencialistas y clientelares -esencialmente entregas de dinero porque no hubo más que eso-, con denominaciones diferentes según el grupo beneficiario, siempre estuvieron acompañados de actos propios de un régimen autoritario: retención de credenciales para votar, afiliación al partido, asistencia a mítines del gobierno y sus aliados y desde luego, la exigencia de votar por un partido bajo amenaza de perder los apoyos.
Aunque en lo cotidiano el acceso a la información pública no es asunto de vida o muerte para la mayoría, durante este periodo la opacidad fue la constante: contratos irregulares, reservas para disimular malos manejos de recursos del Ejército, esconder defectos graves en obras públicas, y solapamiento de grandes casos de corrupción.
Salud
El sistema de salud en México depende mayormente del sector público y específicamente del federal. La escasez de medicinas y vacunas que el régimen provocó y que no se ha resuelto dejó a una tercera parte de la niñez sin el esquema de vacunación completo y un deterioro de la infraestructura hospitalaria -el tren maya o un mini aeropuerto costoso fueron más importantes- aunado a la pésima respuesta ante la pandemia de COVID-19, coordinada por un político más enfocado en las vacaciones y su campaña electoral.
Derechos humanos
El derecho a la vida fue de los más afectados en este sexenio: más de 190 mil homicidios dolosos -según los (sub) registros oficiales- marcan una cifra récord de violencia en el país, mayormente provocada por la expansión del crimen organizado con la complacencia -y probable complicidad- del gobierno.
Además, el derecho a la vida de los bebés en el vientre materno se ve amenazada gracias al régimen de la regresión, ya que en casi todos los Estados donde obtiene la mayoría legislativa, se eliminó la protección de la vida desde la concepción hasta la muerte natural.
Este breve repaso tiene tres propósitos: comprender lo sucedido en esta primera fase de la regresión, establecer un punto de comparativo para los próximos seis años y motivar la participación ciudadana libre e informada para rescatar todo lo bueno que México es. Hay mucha reflexión por delante.





