El primer paso para la construcción de la Ciudad del Amor es creer en Dios, que es la Roca Firme que le da sentido, estabilidad y fortaleza.
El segundo paso es creer en el Verdadero Dios por Quién se vive, no en un invento. La Ciudad del Amor no se puede edificar sobre un concepto falso y mentiroso de dios. Por ello debemos recurrir a la Verdad Revelada, donde se descubre que Dios es Amor, Bien, Verdad y Belleza Absolutas, el mayor Bien al que el hombre y la sociedad puedan aspirar.
El tercer paso es vivir según la Revelación Divina y la ley natural para alcanzar el Bien Supremo como individuo y como sociedad. El decálogo moral de los 10 Mandamientos, el Evangelio, y las Bienaventuranzas son las únicas máximas que pueden llevarnos a construir la Civilización más avanzada para el bien personal y el Bien Común: la Civilización del Amor
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