Conversión: Primer paso para construir la Ciudad del Amor

Alejandro Wiechers Rivero

Conversión Primer paso para construir la Ciudad del Amor
Para construir la Ciudad del Amor es indispensable vivir una verdadera conversión interior, donde en la inteligencia reine la verdad, en la voluntad reine el bien y en el corazón reine el amor.

El doble desafío de México  

Los enemigos de México han trabajado duro durante varios siglos sembrando cizaña – de manera abundante, nefasta y tóxica -, en la Viña del Señor, con dos estrategias muy disímiles:  

  • Por un lado, los errores inculcados en la inteligencia en lugar de la Verdad, el mal contagiado en la voluntad en lugar del Bien, y el odio infiltrado en el corazón en lugar del Amor, han enfermado el alma y el espíritu de millones de mexicanos, incitando a un amor desordenado a sí mismos y al dinero, que han dado lugar a monstruosas aberraciones sociales con funestas consecuencias para la Paz y el desarrollo armónico del país:
    • El crimen organizado, el narcotráfico, la extorsión, el secuestro, el cobro de piso, la trata de blancas, el tráfico de órganos, el aborto, la eutanasia, la destrucción del a casa común, empresas basadas en la explotación, la injusticia y el abuso.
  • Por otro lado, MORENA – el caballo de Troya en México del intrínsecamente perverso comunismo -, logró hacerse del gobierno en las elecciones de junio del 2024 junto con las cámaras de los – “supuestos” – representantes de los mexicanos, tanto senadores como diputados. Con esta calculada argucia, el gobierno federal tiene en su poder un sinnúmero de cheques en blanco para tratar de destrozar el Orden Social Cristiano y para tratar de concretar la implantación del nefando comunismo en nuestro País, – si estos embaucadores con autoridad siguen las directrices de la 4T inspiradas en el Foro de Sao Paulo y en los ignominiosos y desalmados gobiernos de los sufridos pueblos hermanos de Cuba, Nicaragua y Venezuela -.

Estamos ante uno de los escenarios más espinosos, enredados y complejos en la historia de México que amenaza acabar con el Orden Social Cristiano actual para imponer otro orden de corte pagano con ideas desfavorables y adversas a la naturaleza humana.

El comunismo dogmatiza que el ser humano es materia pura – una masa -, sin ninguna dignidad y sin derechos, y por tanto puede ser privado de libertad, de iniciativa, de propiedad. El Estado totalitario lo somete a su total dominio, lo controla, y lo “maicea” para mantenerlo vivo. Lo priva de sus derechos fundamentales, lo esclaviza y lo denigra. Mientras tanto los jefes del Estado comunista viven como reyes. El poder lo mantienen repartiendo dinero a raudales, – dinero que no es suyo -, para comprar voluntades de los “idiotas útiles” que los aplauden para mantenerlos en el poder [1]

México debe trascender al error, el mal y el odio

Estos desafíos, lejos de paralizarnos, deben motivarnos para emprender programas y proyectos de renovación de México y de los mexicanos, a través de cambios de conducta y actitud de todos sus ciudadanos para que reanimen el ímpetu que da lugar a su Grandeza.

Un país Grande lo conforman ciudadanos Grandes. Es momento de educar a México para reavivar la llama de la Grandeza y la Magnanimidad en cada hijo de tan Grande Patria.

Si bien México está comenzando a despertar ante la amenaza real de caer en las garras siniestras del comunismo, es necesario ir más allá de una reacción natural para evitar este mal supremo: es preciso trascender y emprender una apasionada lucha, – con inteligencia y astucia -, en tres direcciones fundamentales para conquistar la plenitud de Vida en México:

  • Conversión.
    • Para recuperar la salud espiritual.
      • Lo primero y lo más urgente es la recuperación de la salud en el espíritu y en el alma de los mexicanos infectados por el error, el mal y el odio, lo cual involucra necesariamente un proceso de conversión del error a la Verdad, del mal al Bien, del odio al Amor.
      • La salud es condición indispensable para una existencia plena y para forjar un verdadero progreso.
    • Restauración del Orden Social Cristiano.
      • Para reconstruir y restituir el tejido social.
        • Es indispensable renovar a las personas e instituciones para beneficiarse del Orden establecido por Dios, – sustento de los derechos y deberes humanos, que son la base de tranquilidad en el Orden -.
      • Construcción de la Ciudad del Amor
        • Para sentar las bases de una convivencia humana con desarrollo equitativo y en paz.
          • La Ciudad del Amor es el lugar, – espacio y tiempo -, donde todos los seres humanos, – con toda la riqueza de su diversidad -, disponen de las condiciones adecuadas para realizar con acopio sus aspiraciones personales y sociales en las dos dimensiones: temporal y trascendente.
          • La definición y las normas de la Ciudad del Amor no hay que inventarlas. Son parte de la Revelación y están escritas en la Doctrina Social de la Iglesia. Solo basta entenderlas, aplicarlas y vivirlas.

Este camino de ascensión a la excelencia es el Proyecto de Grandeza más estupendo que el que podemos enrolarnos y participar como mexicanos, lo cual no se va a dar automáticamente. Es necesario que primero lo conozcan, lo comprendan, lo disciernan y lo valoren los ciudadanos de la Ciudad del Amor, para que lo hagan vida y que lo lleven a todas las personas e instituciones de la sociedad con una existencia. – personal y comunitaria -, plena de Verdad, Bien, Amor, con valentía, con coherencia, congruencia y constancia.

La Grandeza empieza con una Conversión personal y sincera

La conversión es un claro símbolo de grandeza de una persona o de un pueblo pues gravita en un movimiento para rectificar el camino. Seguir avanzando por un derrotero equivocado llevaría eventualmente a un mal, a una desgracia, una derrota, un fracaso o un desengaño.

La Conversión es un proceso que requiere una gran dosis de realidad y de humildad. Consiste en cuatro pasos fundamentales [2]

  1. Reconocer interiormente el mal que se ha hecho
  2. Arrepentirse de corazón.
  • El arrepentimiento de haber cometido un mal es un acto deseable y necesario para sanar, y, después, seguir adelante haciendo el bien.
  • Se debe evitar a toda costa el remordimiento, que provoca fijación y obstinación con la culpa, causando tristeza, depresión, abatimiento, desánimo, y, en ocasiones extremas, el suicidio.
  1. Proponerse de corazón un cambio de conducta para evitar volver a cometer el mal.
  2. Resarcir de alguna manera el mal cometido, así como sus consecuencias, con algún bien posible.

Los arquetipos de desviación de la inteligencia y de la voluntad

Hay tres formas de estar equivocado o extraviado y que requieren conversión para levantarse y recuperar el camino correcto. Todas estas formas de equivocación tienen graves repercusiones en la sociedad, pues causan injusticias, dolor, muerte, inequidad, miseria, y son las verdaderas causas del mal que impiden o dificultan la convivencia en Paz, la justicia social, la distribución equitativa de los bienes, sobre todo a los menos favorecidos o a los más débiles.

  1. Preferir el error a la Verdad en la inteligencia.
    • Ocurre cuando el alma de una persona ha sido infectada por el error en la inteligencia, por ejemplo, considerar que el aborto es un derecho, – cuando en realidad es el asesinato de un bebé inocente -. Esta convicción equivocada genera muerte, dolor, infamia, bajeza y un sin número de males en la sociedad.
      • La gravedad de estar infectado con el error consiste en que, dado que es una convicción:
        • Puede generar muchos actos malos por una misma persona
        • Puede propagarse en múltiples ambientes, contaminando a otras personas que, a su vez, puedan cometer muchos actos malos.
      • El primer paso de la conversión consiste en reconocer en la inteligencia que el aborto es un asesinato en lugar de un bien o un derecho; que es un acto malo y perverso, que está proscrito en el 5° Mandamiento de la Ley de Dios: “No matarás” y constituye una falta grave:
        • Contra el bebé asesinado, contra sus padres, familiares y amigos
        • Contra uno mismo por haber utilizado los talentos propios para acabar con una vida humana
        • Contra Dios, Creador de ese bebé y a quien Él ama infinitamente y le tenía una vocación y una misión en la vida.
      • Los siguientes pasos para la Conversión son:
        • Arrepentirse de corazón. Por ejemplo, de un aborto cometido o consentido.
        • Proponer un cambio de conducta para aborrecer el aborto y nunca más propiciarlo o aprobarlo.
        • Reparar de alguna manera el mal cometido. Este último punto puede ser muy complicado y puede requerir del consejo de alguna persona con autoridad moral, como, por ejemplo, un sacerdote especializado en el tema. ¿Cómo se puede reparar el daño de haber privado de la vida a una persona si ya no se le puede devolver?
  1. Preferir el mal al Bien en la voluntad.
    • Ocurre cuando se comete un mal, aun sabiendo que está mal. Por ejemplo, decir una mentira grave. El transgresor sabe que está mal, pero la debilidad o la conveniencia lo movieron a actuar de esa manera.
    • Las consecuencias pueden ser desde leves hasta muy graves. En todo caso, el mal puede tener enormes repercusiones en la sociedad dificultando la armonía y la Paz, y, en muchos casos, generado una cadena de efectos secundarios indeseables para el Bien Común.
  2. Preferir el odio al amor en el corazón.
    • El odio genera rencor, desunión, separación, división, guerras, conflictos, ofensas, estragos. El odio suele ser la causa eficaz de enormes males sociales como asesinatos, persecuciones, maltratos, guerras y muerte.

El Proyecto de Grandeza debe iniciar siempre con una Conversión Personal, voluntaria, sincera, real, profunda. Por convicción, nunca por conveniencia ni por imposición. No es posible obtener lo preciados frutos de la Ciudad del Amor cuando predomina la desorientación y el error.

La Conversión, en sus expresiones más altas y bellas, ocurre por Amor a Dios, el Sumo Bien; y por amor al prójimo, que es nuestro semejante, nuestro hermano; que es una persona que tiene una dignidad infinita, creada por Dios para amar y para ser amada.

“Cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de mis hermanos, a Mí me lo hicieron” [3]

Educar para ser Grande. Ser Grande para Educar

No es posible participar eficazmente en la construcción de la Grandeza de México si estamos impregnados del error, del mal, de odio, de soberbia, de egoísmo, de mentira, de lujuria, de avaricia, de ira; de una manera especial, si estamos empapados de indiferencia para los que tienen hambre, para los enfermos, para los más débiles, …”

La Conversión debe incluir siempre tres horizontes educativos:

  • La educación de la inteligencia en la Verdad
  • La educación de la voluntad, o sea, nuestra libertad -, en el Bien. También se conoce como educación ética o moral.
  • La educación del corazón en el Amor.

Para los católicos

Este proceso de educación está facilitado y simplificado con el estudio del Evangelio, del Catecismo de la Iglesia Católica, y de la Doctrina Social de la Iglesia.

Estas son las fuentes en donde se encuentra compendiada la Revelación Divina acerca del Orden Natural, Orden Humano y Orden Sobrenatural. Este conocimiento facilita que en nuestro corazón pueda anidar el Amor Verdadero con una mayor plenitud.

  • El estudio del Evangelio y del Catecismo tiene el propósito de:
    • Empapar nuestra inteligencia con las Verdades que debemos creer de acuerdo con nuestra Fe.
    • Conocer las oraciones que debemos rezar para pedir los bienes necesarios para la vida temporal y eterna.
    • Conocer y prepararnos para recibir los Sacramentos, que son las manantiales de la Vida del alma. Los Sacramentos son las fuentes mismas de la Conversión y acompañan al hombre en todo el camino de su existencia para darle plenitud de Vida Eterna.
    • Instruir nuestra voluntad y guiar nuestra libertad con los Mandamientos de la Moral Cristiana, para hacer el Bien y para evitar el mal.
  • El estudio de la Doctrina Social de la Iglesia tiene el propósito de conocer los valores y los principios que deben regir en la sociedad y en los gobiernos para obtener los preciados frutos de la Ciudad del Amor: el Bien Común, la verdadera Paz y el desarrollo con justicia y equidad social. [4]

El Orden que antecede al Bien Común emerge de la Conversión

La Ciudad del Amor debe dar frutos abundantes de Bien Común, de Paz, de verdadero progreso social y económico para todos los ciudadanos, incluyendo a los más débiles.

Los ciudadanos de la Ciudad del Amor son todas las personas vivas desde el momento mismo de su concepción hasta la muerte natural. Esto incluye no solo a los sanos y fuertes, sino también a los bebés en el vientre materno, – incluyendo a los que vienen deformes o con deficiencias genéticas -, a los enfermos, a los ancianos, a los débiles mentales, o a los peores criminales. Todos son seres humanos con la misma dignidad, con el mismo derecho a la vida y al amor.

En la Ciudad del Amor todas las personas tienen asegurados y protegidos sus derechos y deberes humanos fundamentales, sin importar creencias religiosas, etnia, raza o cultura. Para que esto sea posible, es indispensable que los ciudadanos de la Ciudad del Amor colmen su inteligencia en la Verdad, su voluntad con el Bien y su corazón con el Amor, tomando como fuente la Revelación Divina. De otra manera es imposible asegurar el respeto de los derechos humanos de todos los ciudadanos.

Para que esto suceda es necesario que exista un Orden Social que esté basado en los valores universales y atemporales de la Libertad, Justicia, Verdad y Caridad.

Para construir la Ciudad del Amor es indispensable vivir una verdadera Conversión interior, donde en la inteligencia reine la Verdad, en la voluntad reine el Bien y en el corazón reine el Amor.

Esta es la esencia y la gran diferencia de la Ciudad del Amor.

 


Referencias:

[1] Encíclica Humanum Genus, acerca de la masonería y otras sectas, Papa Leon XIII, 20 abril 1884, Editorial Guadalupe, IV edición. Pag 308 – 319

[2]  Exhortación Apostólica post-sinodal RECONCILIATIO ET PAENITENTIA, Papa Juan Pablo II del 2 de diciembre de 1984.  Tercera Parte: la pastoral de la penitencia y la reconciliación. 23 –  27 [https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/apost_exhortations/documents/hf_jp-ii_exh_02121984_reconciliatio-et-paenitentia.html 

[3] La Biblia Latinoamericana. Editorial San Pablo. 137 edición. Mateo 25, 31 – 46

[4] Pontificio Consejo Justicia y Paz, (2004). Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Librería Editrice Vaticana. Conclusión: hacia una Civilizacion del Amor, Pag 321

Autor

  • Maestro en Ciencias de Ingeniería Eléctrica por la Universidad de Austin, Tx, Ingeniero Mecánico Electricista por la UNAM, fundador de FUNDICE AC en Guadalajara, Jalisco, fundador del Instituto Feminatural AC en Guadalajara, Jalisco, autor de los libros “Desnudando el prodigio de la fertilidad humana” y “Todo sobre los métodos naturales y artificiales del siglo XXI”, 18 años en la empresa Hewlett Packard, 8 años en la empresa farmacéutica Probiomed. Inventor de 20 patentes, algunas de ellas en 6 países. Director y fundador de la empresa StepCleaner SA de CV. Inventor del Horno Solar Híbrido Multifuncional Evexia. Autor del libro “Construyendo la Ciudad del Amor”.

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