Este artículo explora cómo las estrategias de resistencia y protesta derivadas del pensamiento foucaultiano se materializan en prácticas concretas.
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Aproximaciones teóricas a los problemas fundamentales del pensamiento filosófico, su evolución histórica y su vigencia en la comprensión del ser humano y la sociedad.
Este artículo explora cómo las estrategias de resistencia y protesta derivadas del pensamiento foucaultiano se materializan en prácticas concretas.
El famoso «cambio de época» no es simplemente un fenómeno natural derivado de transformaciones culturales dentro de las sociedades.
El concepto de entropía social es particularmente relevante en contextos donde las normas, valores y estructuras que normalmente mantienen el orden comienzan a debilitarse.
Este artículo examina críticamente la intersección entre el pensamiento de Michel Foucault sobre la construcción social del conocimiento y su adopción por el movimiento woke.
El artículo propone explorar la compleja relación entre la ideología woke y el pensamiento de Michel Foucault.
El artículo explora el concepto de participación desde una perspectiva personalista, basándose en las ideas de Karol Wojtyla.
México y todos los países de Latinoamérica nacen insertados en la Iglesia Católica y el Orden Social Cristiano (OSC).
Para construir la Ciudad del Amor es indispensable vivir una verdadera conversión interior, donde en la inteligencia reine la verdad, en la voluntad reine el bien y en el corazón reine el amor.
Este artículo explora cómo los principios humanistas guían una visión política que aspira a una sociedad justa y humana.
San Agustín, escribió la ciudad de Dios en el S. IV de nuestra era, cuando estaba en su ocaso el imperio romano de occidente. Han transcurrido dieciséis siglos; ¿es posible en la actualidad construir este proyecto?
Los Derechos Humanos ordenan a todos los hombres pues son atemporales y universales. Una tarea muy importante de la Civilización del Amor es saber cuáles son los Derechos Humanos en sus tres dimensiones: natural, humana y sobrenatural, para abarcar al hombre completo. La Declaración Universal de los Derechos del Hombre, ONU, 1948, es un gran avance para una mejor civilización. Los Derechos Humanos emanados de la Revelación Divina y del Magisterio de la Iglesia iluminan para construir la Civilización del Amor, para el Bien personal y el Bien Común, y para el desarrollo con equidad, justicia social y con paz.
Secularidad y secularismo apuntan a proyectos políticos distintos. La secularidad tiene, de hecho, raíces cristianas. Es el propio Jesús el que, forzado a pronunciarse a favor o en contra del pago de impuestos a Roma, ofrece una respuesta que rompe con la tradición de las religiones civiles.
Es una reflexión en torno al concepto de poder desde una trascendente, a partir de la experiencia de la escuela “Teresiana” del Monte Carmelo, a fin de presentar una respuesta al cuestionamiento: ¿por qué un autor católico como Lord Acton afirmó que «El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente» si Jesús afirmó; “Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra?
La filosofía personalista de Karol Wojtyla se caracteriza por su visión integral del ser humano como una realidad única e irrepetible, siempre en proceso de perfección.
Su tarea filosófica ha consistido en poner las bases de esa síntesis desarrollando una ética y antropología personalista con muchos elementos originales: la norma personalista, la autoteleología, la libertad como síntesis de elección y autodeterminación, la experiencia moral como fundamento epistemológico de la ética, la familia como comunión de personas, entre otros.
La incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito empresarial ha sido objeto de amplio debate y análisis. Sin embargo, su influencia en la esfera política, desde una perspectiva filosófica, es igualmente significativa y merece una profunda reflexión. ¿Cómo cambia la IA nuestra comprensión de la política, la ética y la naturaleza del poder?
Muchas personas en el mundo se sienten decepcionadas por los partidos políticos tradicionales, que no han sabido responder a las demandas sociales, económicas y ambientales de la ciudadanía. Los escándalos de corrupción, la polarización ideológica, la falta de diálogo...
De un lado y del otro del espectro ideológico se fragua una guerra contra el pensamiento: no puedes decir esto porque ofende; ni publicar lo otro porque es considerado violencia.
La Ciudad del Amor, cimentada en la verdad, la libertad, la justicia y la caridad, presupone que los Absolutos de la Verdad, el Bien y la Belleza emanados de la Revelación Divina, inunden el pensamiento y el quehacer humano para llenar de verdad y de bondad a todas las personas, comunidades, instituciones y a todos los aspectos del quehacer humano, obteniendo por resultado una sociedad fuerte, pujante, sana y viva, capaz de los mayores logros de desarrollo con equidad y justicia social, de bien común y de paz.
Algunas herramientas del posthumanismo van probando su eficacia, como se ha comprobado con la teoría de la “Ventana de Overton” con la que ha logrado cambiar en dos décadas el pensamiento sobre temas antes rechazados.
El primer paso para la construcción de la Ciudad del Amor es creer en Dios, que es la Roca Firme que le da sentido, estabilidad y fortaleza.
El segundo paso es creer en el Verdadero Dios por Quién se vive, no en un invento. La Ciudad del Amor no se puede edificar sobre un concepto falso y mentiroso de dios. Por ello debemos recurrir a la Verdad Revelada, donde se descubre que Dios es Amor, Bien, Verdad y Belleza Absolutas, el mayor Bien al que el hombre y la sociedad puedan aspirar.
El tercer paso es vivir según la Revelación Divina y la ley natural para alcanzar el Bien Supremo como individuo y como sociedad. El decálogo moral de los 10 Mandamientos, el Evangelio, y las Bienaventuranzas son las únicas máximas que pueden llevarnos a construir la Civilización más avanzada para el bien personal y el Bien Común: la Civilización del Amor
El sueño de crear al hombre perfecto, autónomo, sin ligas con la trascendencia y dueño de sí mismo es el sueño que el posthumanismo ofrece a la humanidad. Prescindiendo de la visión teológica, ofrece la tecnología como el medio para lograr los sueños del hombre, respuestas a temas no resueltos como el sufrimiento y la muerte; respuestas que ahora están fuera del hombre, en el conocimiento científico, no en la naturaleza humana, por lo cual promueve el ideal de la total libertad de optar por la identidad sexual que cada uno quiera, más allá de las evidencias de la medicina y de las limitantes de la naturaleza; segregando a los individuos de la vida social.