Seleccionar página
Seleccionar página
Investigación sobre los avances tecnológicos y sus implicaciones éticas, sociales y políticas, con especial atención a su impacto en la vida cotidiana y en la estructura social.
Si bien las redes sociales digitales son un negocio en su origen, para nosotros los usuarios son un medio muy poderoso para lograr un fin. Bien utilizadas logran incluso cambios profundos en la sociedad. Analizaremos 2 casos de uso político y los resultados obtenidos.
Los cambios tecnológicos generan cambios de poder. El objetivo de este análisis es mostrar cómo la transformación digital que vivimos tiene unas consecuencias que afectan de forma determinante a los asuntos estratégicos de seguridad y a la comprensión de la geopolítica. El dato digital ha adquirido un valor estratégico. Vemos cómo la rivalidad geopolítica implica una rivalidad en el ámbito digital, y que liderar la innovación supone protegerla. La consecuencia de dicha transformación va generando un interés político creciente.
Las redes sociales digitales distan mucho de ser espacios diseñados únicamente para comunicarnos, tienen un potencial más grande y un enfoque de negocio de información, clave para posicionar ideas, productos e ideologías.
La IA pone al alcance de millones de personas una tecnología cuya capacidad podría transformar profundamente la realidad.
Si analizamos la historia, ocupan más lugar las guerras que lo logros de las naciones, y cuando éstos se dan, no faltan quienes envidiosos busquen anularlos o revertirlos.
Nuevas pantallas… viejos negocios trasluce el análisis de Leopoldo Brito sobre cómo los medios digitales cambiaron el enfoque de consumo mediático. Por primera vez en la historia, los usuarios deciden qué contenidos ver, cómo y cuándo. En el fondo, lo único que cambió es el modelo de negocio.
No renunciemos a preguntarnos por los fines y por el sentido de todo, incluida la tecnología. No renunciemos a construir una nueva cultura donde la técnica se relacione con la estética, la ética y los más profundos valores humanos.
El autor advierte que el origen de muchas dificultades del mundo actual está ante todo la tendencia, no siempre consciente, a constituir la metodología y los objetivos de la tecnociencia en un paradigma de comprensión que condiciona la vida de las personas y el funcionamiento de la sociedad.
Lo que parecía ser un gran avance que universalizaba un derecho restringido en el pasado, el derecho a la información, ahora se ha convertido en una amenaza, tanto por los emisores-receptores que utilizan las redes sociales, como por parte de los proveedores de las plataformas que hacen posible la circulación de los mensajes, al erigirse en “autoridades” capaces de controlar lo que circula por las redes.
La democracia de casino sobrevenida, la de usa y tire, la del chismorreo, la del hablar para oírse uno mismo, en fin, viene empujando a los políticos y de suyo a todos los que participan de la experiencia de la libertad, a ser y comportarse como celebridades u objetos de idolatría.
La “posdemocracia”, en lo particular, es “un anti-modelo o modelo de corte neofascista que diluye el entramado institucional y lo pone al servicio de hombres o líderes providenciales, quienes establecen una relación directa y paternal con el pueblo auxiliados por el mismo tejido mediático e inmediato de la globalización”.
los notables avances en el campo de la tecnología tienen cada vez más implicaciones significativas en todos los ámbitos de la actividad humana; por lo tanto, los debates abiertos y concretos sobre este tema son más necesarios que nunca.



