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Reflexiones teóricas y estudios de caso sobre el poder, las instituciones y la gobernanza, orientados a la construcción del bien común y la participación democrática.
Si bien el OSC está basado en los principios y la moral del cristianismo, no está pensado y construido para el bien exclusivo de los cristianos, sino para el de todos los hombres, pues no tiene el propósito de imponer una religión.
Una democracia que renuncie al bien y a la verdad es una democracia expuesta a los peligros de la demagogia y la irresponsabilidad.
la democracia no solo es la observancia del derecho de la mayoría, sino también de los principios de libertad e igualdad que limitan a ese derecho. Nadie, en una república democrática, por más votos que haya obtenido, puede avasallar la autonomía y la igualdad de ningún ciudadano.
El antagonismo se ha sentado en el trono. Producto de la desilusión respecto de las promesas de la democracia.
Las mujeres debemos ser valientes y sensibles, fuertes y misericordiosas, guerreras y pacificadoras. Mujer, política y paz sí son compatibles.
El INE administró la elección del 2018 donde López Obrador obtuvo la presidencia con un amplio margen y obtuvo además mayoría absoluta en ambas cámaras. Morena ha ganado muchos estados, municipios y congresos locales. Entonces ¿por qué quiere destruir al INE?
La ruptura con la naturaleza, con lo heredado y con el Dios Creador son presupuestos esenciales para quien dice ser progresista. ¿se puede colocar a la idea, producto de la razón humana, por encima de la naturaleza? ¿Se puede diseñar una ingeniería social fundada en una idea contraria al orden natural y a la tradición?
No puede decirse con claridad el Foro de Sao Paulo sea un reto para la hegemonía norteamericana, aunque tenga conexiones con la China de Xi Jing Pin, pero, no deja en medio de sus incongruencias, ser un incordio para los países que no simpatizan con el populismo.
Es importante advertir los intentos de algunos grupos e ideologías por imponer su particularísima visión de “paz”, para operar con total impunidad, como es el caso de la delincuencia organizada, que aspira a instaurar un “Estado paralelo”.
Los atajos en lo cultural, mediático y legal son los pilares que han seguido los populistas de América Latina para instaurar dictaduras.
Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, advierte Juan Treglia y remata: la democracia es un ordenamiento, y como tal, un instrumento y no un fin.
Por sus planteamientos populistas y de división, Colombia entra a una etapa de incertidumbre con la llegada de Gustavo Petro a la Presidencia.
Hoy los “demócratas” han llevado al extremo la idea de un supuesto pacto social, interpretado como quería Rousseau como una renuncia de derechos por unos y su “administración” por otros, para imponer la voluntad de la mayoría más uno.
En el proyecto constitucional de Chile, nos advierte el autor, hay cuestiones que no van a ganar legitimidad por el solo hecho de ser aprobadas por mayorías, aunque éstas sean abrumadoras. O la tienen por su contenido o carecerán de ella mientras no sean corregidas.
En los inicios de siglo XXI, el autor reflexiona sobre el tema del hombre, con y pesar de ser un tema antiquísimo, hoy más que nunca vuelve adquirir relevancia a fin que las sociedades redimensionen más su proyecto social, político, económico, que no es otra cosa que el proyecto educativo de las personas.



