La pregunta forzosa es: ¿Puede haber democracia sin demócratas? Pareciera algo evidente, pero no. Tiene algunos vértices que conviene explorar.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
La pregunta forzosa es: ¿Puede haber democracia sin demócratas? Pareciera algo evidente, pero no. Tiene algunos vértices que conviene explorar.
La muerte de Jürgen Habermas invita a recordar uno de los debates intelectuales más relevantes de nuestro tiempo: el que sostuvo en 2004 con Joseph Ratzinger sobre los fundamentos morales de la democracia liberal. Contra todo pronóstico, ambos coincidieron en que la razón secular y la religión están llamadas a dialogar y enriquecerse mutuamente.
México no está viviendo un quiebre abrupto. No hay tanques en las calles ni suspensión de derechos. Lo que está ocurriendo es más sofisticado —y por eso más difícil de detectar—: una acumulación de decisiones que, una por una, parecen técnicas… pero juntas están redibujando el equilibrio del poder.
Es importante trabajar coordinadamente por una nueva generación de ciudadanos comprometidos con la actividad política, es decir, comprometidos con el bien común de la sociedad; involucrando instituciones con mayor aceptación y prestigio en la misma sociedad, con las bases de una educación integral en las escuelas.
¿Hacia dónde se encamina políticamente la región de Sudamérica? José Miguel Guevara lo resume en esta entrega.
Es momento de organizarnos y atender esta nueva emergencia educativa, dejarlo para después puede ser demasiado tarde.
El INE administró la elección del 2018 donde López Obrador obtuvo la presidencia con un amplio margen y obtuvo además mayoría absoluta en ambas cámaras. Morena ha ganado muchos estados, municipios y congresos locales. Entonces ¿por qué quiere destruir al INE?
Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, advierte Juan Treglia y remata: la democracia es un ordenamiento, y como tal, un instrumento y no un fin.
Hoy los “demócratas” han llevado al extremo la idea de un supuesto pacto social, interpretado como quería Rousseau como una renuncia de derechos por unos y su “administración” por otros, para imponer la voluntad de la mayoría más uno.
Para el diputado Luis Fernando Sánchez, a pesar de que la izquierda ha ganado mucho terreno en la batalla cultural y que el camino que está cuesta arriba, Chile puede recuperarse. Podemos hacerlo si todos ponemos de nuestra parte, plantea en su exposición.
José Miguel Guevara nos presenta su segunda obra: Democracia y rumbo en la cual advierte que la cultura democrática exige tres notas básicas para iniciar ese proceso: responsabilidad permanente, bases firmes reconocidas por la mayoría de los ciudadanos, así como la generosidad necesaria para vivir en comunidad con nuestros conciudadanos.
Argentina ensaya otra respuesta al populismo: los libertarios y liberales socialistas, fuerzas emergentes en las pasadas elecciones. Los primeros son antisistema; se han proclamado pro vidas y los segundos asumen completamente la cultura de la muerte, advierte Juan Treglia en su análisis.
La democracia está en crisis porque la confundimos sólo con elecciones populares y olvidamos su fin: el Bien Común.
La democracia de casino sobrevenida, la de usa y tire, la del chismorreo, la del hablar para oírse uno mismo, en fin, viene empujando a los políticos y de suyo a todos los que participan de la experiencia de la libertad, a ser y comportarse como celebridades u objetos de idolatría.
La economía del bien común, es un sistema económico que presenta conceptos frescos y humanistas, basado en la subsidiariedad y la solidaridad, la distribución equitativa de la riqueza y los valores humanos como la confianza, honestidad y la responsabilidad.