Es fascinante la capacidad del ser humano para especializarse en lo trivial.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
Es fascinante la capacidad del ser humano para especializarse en lo trivial.
La muerte de Jürgen Habermas invita a recordar uno de los debates intelectuales más relevantes de nuestro tiempo: el que sostuvo en 2004 con Joseph Ratzinger sobre los fundamentos morales de la democracia liberal. Contra todo pronóstico, ambos coincidieron en que la razón secular y la religión están llamadas a dialogar y enriquecerse mutuamente.
La grandeza inicial de Hispanoamérica, que se dio en los primeros 300 años de nuestra infancia como nación, se debió a la acción colaborativa de los cuatro actores principales: el Estado católico del Virreinato, la Iglesia Católica, una sociedad que vivía de acuerdo con los valores y principios del Evangelio y, sobre todo, a la intervención de la Santísima Virgen de Guadalupe al posar sus divinas plantas en suelo mexicano, y al habernos dejado su sagrada imagen en su casita del Tepeyac.
El centenario de la Guerra Cristera o Cristiada (1926-1929) evidencia vínculos profundos entre México y Francia.
Ante la banalidad de muchos católicos, acerca de la fidelidad al Santo Padre, hemos de precisar su alcance y sus fundamentos, para ello recurrimos a la teología, distinguiendo siempre lo que constituye el Magisterio Pontificio, de las decisiones de orden prudencial que toma Su Santidad, con las cuales uno puede disentir en un espíritu filial, pero teniendo siempre en cuenta que en sus decisiones cuenta con la Gracia de Estado y que son propias de “quien mira el bosque” y no “sólo el árbol”.
En una época marcada por la prisa informativa, la fragmentación cultural y la pérdida progresiva de referencias espirituales, los testimonios de fe adquieren un valor singular.
El artículo presenta una reflexión profunda sobre la figura de San Luis Rey de Francia, destacando tres dimensiones clave de su vida: la familia, la fe y el ejercicio del gobierno. A través del análisis de sus orígenes, educación y legado, se expone un valor cómo su vida familiar marcó decisivamente su vocación política y espiritual.
María Romero Meneses es la única nicaragüense beatificada por la Iglesia Católica. Fue una monja salesiana de las Hijas de María Auxiliadora que nació a principios de 1902, ya en los últimos meses del pontificado de León XIII.
La ratificación del papel de la familia en la Iglesia y en el mundo, por parte del Papa León XIV, ha sido recibido con regocijo dentro y fuera de la Iglesia, especialmente en medio de un clima de ataque y persecución a esta institución básica.
Hace 11 años le preguntaron a Francisco sobre cómo quería que lo recordaran y dijo: como “un buen tipo”, alguien que “hizo lo que pudo… no fue tan malo”, y me parece un epitafio impecable. A la vuelta de los años, Francisco se ha ganado el mejor testimonio que podemos dar sobre una persona: hizo lo que pudo, a nadie se le puede pedir más que eso. Que Francisco descanse en paz. Que la Iglesia encuentre el siguiente paso en su camino. Que los fieles salvemos nuestras almas, y que sea todo para bien.
A veces imaginamos a los Apóstoles y santos como figuras estáticas, congeladas en vitrales o estatuas. Pero la realidad es que fueron comunicadores revolucionarios en su tiempo.
Si vivieran hoy, probablemente estarían en todas partes: usarían inteligencia artificial, serían influencers en redes sociales, harían podcasts, foros, charlas universitarias, estarían en medios masivos… y, claro, también caminarían por las calles buscando a quienes aún no conocen la Buena Nueva y el Nuevo Mandamiento que nos dejó el Señor.
El Beato Anacleto González Flores (1888–1927) es una figura clave en la historia de la Iglesia en México y un ejemplo inspirador para los laicos comprometidos con la defensa de la fe, la justicia y la libertad religiosa.
El Jubileo Ordinario del Año 2025, convocado por el Papa Francisco en la bula Spes Non Confundit, se presenta como un evento histórico para revitalizar la fe y traducir la esperanza cristiana en acciones concretas.
La idea de ser parte de una potencia económico-militar a nivel mundial es seductora, pero ¿responde realmente a nuestra vocación histórica y cultural como mexicanos y latinoamericanos?