Fortaleza, virtud de los mártires

Juan Alberto Treglia

Fortaleza, virtud de los mártires
2026 nos convoca un sublime aniversario, de importancia americana, los 100 años de la resistencia armada del pueblo mexicano católico, que frente al despotismo del tirano, no dudó en ofrendar su vida en testimonio de la fe, por ello es bueno volver la mirada en estos tiempos de nuevas persecuciones, abiertas o solapadas, a la virtud que nos debe animar, para sostener y ser testigos de nuestra fe, me refiero a LA FORTALEZA, virtud humana y sobrenatural.

La fragilidad de la naturaleza humana

Hablar de la virtud de la fortaleza, supone reconocer en el hombre la herida del pecado original, por la cual está inclinado en su concupiscencia a obrar el mal que no quiere y a dejar de hacer el bien que quiere, como dice San Pablo. Esto supone partir de una concepción antropológica realista y cristiana que revela la fragilidad de nuestra naturaleza, que necesita del ejercicio de las virtudes para orientar siempre su inteligencia a la Verdad y su voluntad al Bien.

Podemos inferir entonces que la sociedad actual aprisionada por la dictadura del relativismo, como nos decía S.S. Benedicto XVI, al no aceptar la realidad objetiva de lo bueno y de lo malo, descree de la necesidad de la fortaleza para alcanzar el bien arduo; y por ello hace gala de lo mediocre, lo efímero, lo light, como paradigma del hombre moderno, desarraigado e informal, que ya no concibe el esfuerzo, como condición necesaria para el estudio, el trabajo y la propia realización vocacional.

Un hombre carente de fortaleza, es fácilmente masificable y conducido por los slogan del momento, por la moda y por los pseudodirigentes que valiéndose de esa debilidad manipulan la voluntad popular.

Observando pues, las nefastas consecuencias de la ausencia de esta virtud, debemos volver a las fuentes, procurando caminar hacia la plenitud humana, a través de una vida ascética.

Leemos en el Catecismo de la Iglesia Católica «La fortaleza es la virtud moral que asegura en las dificultades la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien. Reafirma la resolución de resistir a las tentaciones y de superar los obstáculos en la vida moral. La virtud de la fortaleza hace capaz de vencer el temor, incluso a la muerte, y de hacer frente a las pruebas y a las persecuciones. Capacita para ir hasta la renuncia y el sacrificio de la propia vida por defender una causa justa. «Mi fuerza y mi cántico es el Señor» (Sal 118,14). «En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: Yo he vencido al mundo» (Jn 16,33).»

El acto eminente de la fortaleza el martirio, ser testigos

Nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica: «El martirio es el supremo testimonio de la verdad de la fe; designa un testimonio que llega hasta la muerte. El mártir da testimonio de Cristo, muerto y resucitado, al cual está unido por la caridad. Da testimonio de la verdad de la fe y de la doctrina cristiana. Soporta la muerte mediante un acto de fortaleza. «Dejadme ser pasto de las fieras. Por ellas me será dado llegar a Dios» [San Ignacio de Antioquía].»

El martirio no sólo es el acto eminente de la virtud de la fortaleza, sino es un pleno acto de amor, por el cual se es capaz de renunciar a la vida por amor a Cristo, al cual se imita en el momento sublime de la Cruz, dejándonos despojar de todo por amor.

Santo Tomás Moro, poco antes de su martirio, consuela a su hija: «Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor».

Nos decía San Juan Pablo II, «Que nos ayude y oriente, en esta acción misionera confiada, emprendedora y creativa, el ejemplo esplendoroso de tantos testigos de la fe que el Jubileo nos ha hecho recordar. La Iglesia ha encontrado siempre, en sus mártires, una semilla de vida. 

Sanguis martyrum – semen christianorum. Esta célebre «ley» enunciada por Tertuliano, se ha demostrado siempre verdadera ante la prueba de la historia. ¿No será así también para el siglo y para el milenio que estamos iniciando?

Quizás estábamos demasiado acostumbrados a pensar en los mártires en términos un poco lejanos, como si se tratase de un grupo del pasado, vinculado sobre todo a los primeros siglos de la era cristiana. 

La memoria jubilar nos ha abierto un panorama sorprendente, mostrándonos nuestro tiempo particularmente rico en testigos que, de una manera u otra, han sabido vivir el Evangelio en situaciones de hostilidad y persecución, a menudo hasta dar su propia sangre como prueba suprema. En ellos la palabra de Dios, sembrada en terreno fértil, ha fructificado el céntuplo (cf. Mt 13,8.23). Con su ejemplo nos han señalado y casi «allanado» el camino del futuro. A nosotros nos toca, con la gracia de Dios, seguir sus huellas. 

S.S. León XIV acaba de reconocer el martirio de numerosos religiosos y sacerdotes, víctimas del odio a la Fe por parte de los Republicanos, en la ‘Guerra Civil Española’; no cabe duda que en nuestra América resalta el ejemplo de la Guerra Cristera (1926-1929), último recurso de los católicos que enfrentaron con valentía a las huestes de gobierno mexicano que buscaba arrasar la fe del pueblo; numerosos mártires, que tiñeron con su sangre el bendito suelo al grito de “Viva Cristo Rey”.

No podemos dejar de mencionar tampoco, el heroico ejemplo del cardenal Vietnamita Francisco Xavier Van Thuan, quien, durante su once años de injusta prisión, ante la posibilidad concreta del martirio diario, reflexiona diciéndonos que «ser mártir hoy, es no ponerse límites en el amor a Dios».

Pidamos a nuestra Madre la Santísima Virgen de Guadalupe, Reina de los Mártires, que nos da un ejemplo sublime de fortaleza al pie de la Cruz, permaneciendo de pie!, con el corazón atravesado de dolor, que renueve en nosotros la valentía de ser testigos de Cristo, haciendo realidad la exhortación de S.S. Juan Pablo II y S.S. Benedicto XVI, «No tengáis miedo de abrir las puertas del corazón a Cristo».

Cita este artículo

Treglia, J. A., (2026, agosto 5). Fortaleza, virtud de los mártires. Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/fortaleza-virtud-de-los-martires/

 

Enlace a edición mensual

Revista Forja para el Bien Común núm. 58, julio 2026

Autor

Suscríbete al canal de Revista Forja en WhatsApp

RECIBE GRATIS LA REVISTA

Suscríbete gratis a nuestro canal en WhatsApp y recibe la revista en PDF cada mes, además de artículos y reflexiones todos los días.

También síguenos en redes sociales y mantente al día con lo mejor de nuestra comunidad.

LEER MÁS

Los puntos sobre las íes

Los puntos sobre las íes

Hay quien dice que el viaje del Papa León XIV a España será para su pontificado, lo que fue el primer viaje del Papa Juan Pablo II a México. En el primer encuentro entre el Papa polaco y el pueblo de México, el cariño y la entrega fue de tal magnitud, que a partir de entonces el Pontífice decidió iniciar un pontificado itinerante que lo llevó a encontrarse directamente con muchas naciones que lo recibieron con afecto.

leer más
Hacia una civilización del amor en la era de la IA

Hacia una civilización del amor en la era de la IA

Este ensayo explora cómo la Doctrina Social de la Iglesia ofrece una brújula para orientar la inteligencia artificial, la economía, la política y la cultura hacia el bien común. Más que una reflexión religiosa, se trata de una propuesta de renovación civilizatoria que invita a transformar la lógica de Babel —centrada en el poder, la eficiencia y la autosuficiencia— en la lógica de Jerusalén, fundada en la fraternidad, la solidaridad y el reconocimiento incondicional de la dignidad humana.

leer más
Corpus Christi, el sol de las festividades

Corpus Christi, el sol de las festividades

Hubo un tiempo en que el Corpus Christi desbordaba las calles mexicanas. Las tradicionales cambian, se adaptan, se purifican para expresar más adecuadamente la fe con música, colores, gestos. Hoy, cuando muchas de aquellas costumbres apenas sobreviven en la memoria, vale la pena preguntarse si las tradiciones son simples adornos del pasado o si constituyen una forma de conservar y transmitir aquello que les dio origen.

leer más
Revista Forja para el Bien Común
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.