La reconquista del esplendor de Hispanoamérica. Parte II

Alejandro Wiechers Rivero

La reconquista del esplendor de Hispanoamérica. Parte II
La grandeza inicial de Hispanoamérica, que se dio en los primeros 300 años de nuestra infancia como nación, se debió a la acción colaborativa de los cuatro actores principales: el Estado católico del Virreinato, la Iglesia Católica, una sociedad que vivía de acuerdo con los valores y principios del Evangelio y, sobre todo, a la intervención de la Santísima Virgen de Guadalupe al posar sus divinas plantas en suelo mexicano, y al habernos dejado su sagrada imagen en su casita del Tepeyac.

Este elenco de operadores trabajó activa y eficazmente en el establecimiento del Orden Social Cristiano, el cual está orientado a favorecer dos voluntades fundamentales:

  • El amor a Dios por encima de todas las cosas.
  • El amor al prójimo como Dios nos ama.

La situación actual -que manifiesta una severa descomposición social y moral que afecta a una gran parte de la sociedad-, se debe a tres factores principales:

  • Un grupo con poder tratando de imponer un estado impío y anticatólico.
  • Una Iglesia perseguida, cada vez más limitada en su ministerio y en sus derechos.
  • Una parte importante del pueblo corrompido hasta el tuétano con creencias contrarias a la Fe, Moral y las Buenas Costumbres del Evangelio.

Esto significa que hay personas que trabajan por establecer un nuevo orden pagano y anticristiano, creando las condiciones adecuadas para:

  • Expulsar a Dios de todas partes, principalmente de la educación, de la vida pública, de lo cívico y lo social.
  • Impulsar el amor a sí mismo hasta el desprecio de Dios y del prójimo, -porque “estorban” para tener una vida cómoda y colmada de placeres-.

Siguiendo con una metodología profesional para entender como recuperar nuestra grandeza, ahora toca responder a las siguientes interrogantes:

  • ¿Cuál es el planteamiento correcto del problema?
  • ¿Cuál es el planeamiento correcto de la solución?

¿Cuál es el planteamiento correcto del problema?

Cristo nos revela la verdad sobre la naturaleza humana dañada por el Pecado Original:

“Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.” [1]

En la cadena de culpabilidad del Pecado Original, Adán le echa la culpa a Eva, y Eva le echa la culpa a la serpiente. Al final, Adán y Eva resultaron culpables por haber consentido voluntariamente la tentación del demonio. El Maligno hizo lo que le urge su perversa naturaleza: inducir, tentar, instar al hombre a cometer el pecado.

El verdadero mal es el pecado. La causa eficaz, el culpable del desastre moral de la sociedad, es el ser humano que, con sus pecados, deforma, destruye, arruina, arrasa, desmantela el Plan de Dios.

El más común es el pecado personal, pero hay otra forma muy grave de pecado que afecta severamente el Orden Establecido por Dios: el pecado social, que es el que cometen todas las personas que trabajan en las diabólicas empresas del aborto, la pornografía, la trata de blancas, el narcotráfico, el crimen organizado, el secuestro, la extorsión, el tráfico de órganos.

Los que se enriquecen destruyendo la creación y el medio ambiente. Los que explotan al hombre causando miseria, desdicha, injusticia, infelicidad, depauperación, deshonra, indignidad. Los que promueven leyes en contra del orden natural, del orden humano o del orden sobrenatural.

Hay que advertir que la destrucción del Orden Social Cristiano es un esfuerzo inteligente y estructurado, cuyo motor es el Maligno. Cristo nos revela el misterio de su acción perversa en la Parábola de la Cizaña [2]. En los últimos 300 años se advierten tres estrategias fundamentales.

La perversión de la misión del Estado

Las llamadas “sociedades secretas”, entre las que destacan la masonería, el socialismo, el comunismo, buscan específicamente destruir el Orden Social Cristiano para imponer, en su lugar, un nuevo “orden pagano anticristiano[3]. La masonería infiltra secretamente a sus miembros en posiciones calve de los gobiernos para controlarlos desde adentro de acuerdo con los intereses ocultos de sus mandos. El comunismo y el socialismo se apoderan del gobierno de los pueblos para esclavizar por la fuerza al hombre en la indignidad, la ignorancia, la miseria espiritual y material, con doctrinas ateas, materialistas, antihumanas y anticristianas.

El exterminio de la Iglesia Católica

La Iglesia Católica es el mayor estorbo para los planes ocultos de la masonería, del socialismo y del comunismo, que, en su obsesión de esclavizar al hombre y al mundo, dedican supremos esfuerzos por obstaculizar la acción salvífica de la Iglesia con persecuciones incruentas, -para infamarla y mancharla con mentiras y engaños, y así, restarle miembros-, y con crueles persecuciones, como la acometida  sangrienta provocada por la “Ley Calles”, en la que el gobierno anticatólico usó todo su poder legal y militar para tratar de acabar con la Iglesia y con los católicos en México en 1926. Esta misma historia se repite hoy en Nicaragua.

La corrupción del ser humano

Otra estrategia fundamental para destruir el Orden Social Cristiano y el tejido social consiste en contaminar la inteligencia y la voluntad del ser humano con multitud de errores contra la Fe, la Moral, Buenas Costumbres; contra el orden natural, el orden humano y el orden sobrenatural; contra la Verdad, contra el Bien, y para suplantar lo Bello con lo horripilante y satánico.

Para ello han creado potentes corrientes filosóficas para difundir sus doctrinas [4]: el relativismocada uno tiene su verdad-; el indiferentismotodo está bien mientras yo esté bien, sin importarme lo demás, ni los demás-; el ateísmo prácticovivo como si Dios no existiera, aunque yo me declare cristiano-; el laicismoexpulsar a Dios de la vida pública, de la educación, de las legislaciones y constituciones políticas-; el aborto y la eutanasia, –está bien matar al prójimo-, la ideología de génerocada uno se define como quiera sin importar la realidad-. Han inundado todo género de expresiones culturales con pifias y depravaciones.

“A los tibios los vomitaré de mi boca” [5]

La tibieza de los “buenos” es una notable causante de la descomposición social. Estos errores actualmente son aceptados por millones de personas, inclusive católicos, porque desconocen el Catecismo de la Iglesia Católica, las Encíclicas de los Papas, la Doctrina Social de la Iglesia. Carecen de vida de oración, de sacramentos y de obras de misericordia.

El amor desordenado al dinero, al poder, al placer y a las comodidades no son prerrogativa exclusiva de los sicarios del crimen organizado, ni de los que cometen los gravísimos pecados sociales ya mencionados; este mal ha embarrado de lodo a muchos “buenos cristianos” que adoran a esos dioses, en lugar de amar a Dios por encima de todas las cosas y de amar al prójimo como a sí mismos.

Para salir del estado de tibieza es necesario evitar normalizar la frivolidad y el mal en nuestras vidas, y vivir la Fe con congruencia y valentía.

¿Cuál es el planeamiento correcto de la solución?

Si el hombre es “pecador” por su naturaleza caída –inclinado al mal y capaz de cometer pecados-, y el verdadero mal es el pecado: ¿Cuál es la solución?

La solución tiene dos dimensiones: la trascendente – la salvación personal y eterna -, y la social -temporal: construir la civilización del amor, con los valores y principios que respetan al hombre y permiten a la sociedad convivir establemente en paz, a buscar el Bien Común con libertad, y el desarrollo con justicia social.

La génesis de nuestra grandeza: “Arrepentíos y convertíos de corazón” [6]

Las dos dimensiones de la solución convergen en un mismo vértice: nuestra conversión a Dios. Nos referimos a una conversión sincera, congruente, coherente, valiente, real. Sin medias tintas. Sin mentiras.

La auténtica conversión tiene un primer movimiento: renunciar definitivamente el pecado, lo cual aplica tanto para el pecado personal como para el pecado social. Esto supone dejar de practicar y de pertenecer a los grupos y empresas perversas como el crimen organizado, la pornografía, el narcotráfico, la masonería o el comunismo. Este primer movimiento puede ser difícil ya que el pecado puede estar enraizado con malas amistades y con la manera de ganar dinero. Por ello debe ir acompañado de un fuerte y sincero propósito de enmienda, lo cual puede significar, inclusive, cambiar de trabajo o de ciudad.

“De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?[7]

El segundo movimiento es volverse a Dios. El hombre que acepta por la Fe a Cristo como su Señor y su Redentor, que acepta su Doctrina y busca con todo su corazón vivir de acuerdo con la Voluntad del Padre, pertenece a su Reino, y no está lejos de la Vida Eterna. Estos son los que han sido blanqueados por la Sangre del Cordero, que han sido perdonados por haber aceptado la Redención de Cristo, por estar unidos a Él por el Bautismo y también resucitarán con Él, el día de la Resurrección.

La única institución que tiene asegurada la fidelidad a la verdad, el bien y la belleza es la Iglesia Católica, cuya misión es llevar la salvación de Cristo a todo hombre. Para ello Jesús instituyó los 7 sacramentos, que son las fuentes de la Vida Eterna, -entre ellos la Reconciliación o Confesión, por la cual el sacerdote, a nombre de Cristo, perdona los pecados, por más perversos y penosos que sean, si hay una verdadera conversión-.

“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis” [8]

La Virgen de Fátima, en 1917, nos comunicó las dos condiciones necesarias para obtener la Paz del mundo: la Conversión de vida, y el rezo del Santo Rosario.

La única forma que los pecadores más alejados de Dios puedan obtener la gracia de la conversión es a través de la oración de intercesión de los cristianos. Lo que es imposible para el hombre es posible para Dios. Nuestra conversión depende de nuestra Fe y nuestra confianza en Dios. “Sagrado Corazón de Jesús: En Vos confío”.

Los mexicanos, los hispanoamericanos, los guadalupanos tenemos el Amor y la Misericordia de la Santísima Virgen de Guadalupe, la Madre de Dios, intercediendo continuamente por nosotros:

¿No estoy yo aquí, que tengo el honor y la dicha de ser tu madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría? ¿No estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Acaso tienes necesidad de alguna otra cosa? ¡Que ninguna otra cosa te aflija, que no te inquiete![9]

Intercesora tan poderosa y cercana a Dios puede lograr nuestra conversión, la de nuestros seres queridos y la de los pecadores más impíos. Puede lograr que seamos los mexicanos íntegros y valientes con los que ella cuenta para la restauración de todo en Cristo, para rehacer el tejido social y restablecer el Orden Social Cristiano.

Para ello es importante establecer las estrategias adecuadas.

 


Referencias:

[1] Marcos 7:21-23

[2] Mateo 13:24-30

[3] Encíclica “Humanum Genus”, Papa Leon XIII, 1884. https://www.vatican.va/content/leo-xiii/it/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_18840420_humanum-genus.html

[4] Encíclica “Quanta cura” y “Syllabus”.  Encíclica Quanta cura + Syllabus / Pío IX / 1864

[5] Apocalipsis 3:16-18

[6] Hechos 3:19-20

[7] Mateo 16:26

[8] Mateo 7:7-11

[9] Nican Mopohua, 119-120. https://www.guadalupeynosotros.com.ar/descargas/NICAN-MOPOHUA.pdf

Cita este artículo

Wiechers Rivero, A., (2026, mayo 23). La reconquista del esplendor de Hispanoamérica. Parte II. Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/la-reconquista-del-esplendor-de-hispanoamerica-parte-ii/

 

Enlace a edición mensual

Revista Forja para el Bien Común núm. 56, mayo 2026

Autor

  • Maestro en Ciencias de Ingeniería Eléctrica por la Universidad de Austin, Tx, Ingeniero Mecánico Electricista por la UNAM, fundador de FUNDICE AC en Guadalajara, Jalisco, fundador del Instituto Feminatural AC en Guadalajara, Jalisco, autor de los libros “Desnudando el prodigio de la fertilidad humana” y “Todo sobre los métodos naturales y artificiales del siglo XXI”, 18 años en la empresa Hewlett Packard, 8 años en la empresa farmacéutica Probiomed. Inventor de 20 patentes, algunas de ellas en 6 países. Director y fundador de la empresa StepCleaner SA de CV. Inventor del Horno Solar Híbrido Multifuncional Evexia. Autor del libro “Construyendo la Ciudad del Amor”.

    Ver todas las entradas
Suscríbete al canal de Revista Forja en WhatsApp

RECIBE GRATIS LA REVISTA

Suscríbete gratis a nuestro canal en WhatsApp y recibe la revista en PDF cada mes, además de artículos y reflexiones todos los días.

También síguenos en redes sociales y mantente al día con lo mejor de nuestra comunidad.

LEER MÁS

Católicos en la política

Católicos en la política

Este trabajo analiza cómo la Doctrina Social de la Iglesia propone una renovada comprensión de la caridad política, la respuesta no violenta frente a las múltiples formas de violencia, la formación de comunidades donde la Doctrina Social sea un patrimonio vivo y la construcción de la Civilización del Amor como horizonte histórico para la transformación de la sociedad en la era de la inteligencia artificial.

leer más
El señor es el refugio del pobre

El señor es el refugio del pobre

A la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, este ensayo analiza la profunda dimensión teológica, ética y social de la pobreza, mostrando cómo la opción por los pobres no constituye una estrategia asistencial, sino una exigencia del Evangelio y un camino indispensable para construir una sociedad más justa, fraterna y verdaderamente humana.

leer más
Revista Forja para el Bien Común
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.