¡Comparte con tu red!

Imaginación y Verdad: Narrativas en la Era de la Posverdad

por | Cultura

La relación entre imaginación y verdad ha sido cambiante dentro del panorama de la comunicación humana. Desde las primeras pinturas rupestres hasta las narrativas transmedia de la era moderna, la humanidad ha buscado maneras de expresar, interpretar y entender su realidad. Sin embargo, con el auge de la tecnología y la saturación de información, nos encontramos en un cruce de caminos donde la línea entre la realidad y la ficción se ha vuelto cada vez más borrosa.

Desde tiempos inmemoriales, la capacidad de imaginar y narrar ha estado arraigada en el ser humano. Las pinturas rupestres con 44,000 años de antigüedad, descubiertas por el antropólogo Adam Brumm y su equipo son un testimonio de nuestra innata necesidad de contar y consumir historias. Estas historias, transmitidas de generación en generación, han sido fundamentales para formar la experiencia social humana, permitiéndonos comprender y dar sentido a nuestro mundo. Las narraciones permiten no solo entender el presente, sino también vislumbrar y anticipar el futuro, guiando así nuestras acciones y decisiones.

Pero, mientras que antes las historias se compartían alrededor de una fogata o en manuscritos, hoy día se comparten por las narrativas transmedia, que son historias que se cuenta a través de múltiples plataformas y medios, historias cuyo universo narrativo se expande y transforma continuamente por la interacción de los “receptores”, que al agregar nuevas formas textuales a su vez enriquecen el contenido, que se expande desde la televisión hasta videojuegos y redes sociales, lo que hace que el consumidor de medios moderno se vea bombardeado por un flujo constante de información, tanto veraz como ficticia.

La aparición de términos como ‘posverdad’ refleja este nuevo escenario. Si bien este concepto ha tomado preminencia recientemente, las raíces de la posverdad son profundas, arraigadas en una sociedad que ha oscilado entre la autoridad de una única verdad y la subjetividad de múltiples realidades. En la era actual, donde la emoción a menudo supera a los hechos objetivos en la formación de la opinión pública, la distinción entre realidad y ficción es más elusiva que nunca.

Las fake news y las deepfakes son manifestaciones palpables de esta era de posverdad. En un mundo donde el acceso a la información es prácticamente ilimitado, la habilidad para discernir entre lo real y lo falso se ha vuelto indispensable.

Pero, como señalan Giovanni Maddalena y Guido Gili, este no es un fenómeno nuevo. La noción de «verdad» ha sido cuestionada y reinterpretada a lo largo de la historia, y lo que estamos presenciando ahora es simplemente un nuevo capítulo en esta evolución.

 

¿Cómo se construyen las narrativas en la posverdad?

En la actualidad, vivimos en un mundo donde las líneas entre la realidad y la ficción, la verdad y la imaginación, se difuminan constantemente. De acuerdo con Maddalena y Gili, esta distorsión de la realidad se manifiesta en seis prácticas fundamentales que subrayan la naturaleza volátil de nuestra sociedad informativa:

1. El Arte de la Persuasión en la Era Digital:

En el siglo XX, la propaganda se convirtió en una herramienta potente. Hoy, la era digital ha revolucionado estas técnicas manipuladoras.

Ya no es el emisor quien ejerce una influencia directa, sino que es el receptor quien, deseoso de encajar, se adapta y es sensible a las opiniones y acciones de los demás.

2. La Ambigüedad del Autor:

¿Quién está detrás de un mensaje? En el espacio digital, determinar la autenticidad y el origen de un mensaje puede ser un desafío. La autoría se vuelve nebulosa, y la responsabilidad, escurridiza.

3. El Juego de Marcos Manipulados:

Situaciones en las que se nos presenta una «imagen» que en realidad oculta otra. Un ejemplo palpable es cuando un supuesto servicio informativo disfraza una intención publicitaria.

4. La Cacofonía Informativa:

Actualmente, muchas noticias no presentan hechos objetivos, sino que se basan en discursos, opiniones e historias. Esta práctica crea un ruido informativo donde discernir la realidad se vuelve una tarea titánica.

5. La Era de los Pseudoeventos:

Estas son historias creadas específicamente para desencadenar reacciones, a menudo polémicas. Son especialmente prevalentes en la esfera política, donde las narrativas se construyen para lograr objetivos específicos.

6. Alucinaciones Mediáticas y Fake News:

Los «factoides», o rumores tratados como noticias, pueden tener un impacto masivo, llegando incluso a afectar las relaciones entre naciones. Las noticias falsas, en particular, han surgido como una herramienta poderosa para construir y perpetuar categorías de «enemigos».

 

Muchas de estas tendencias tienen sus raíces en la hermenéutica filosófica y la epistemología centrada en el sujeto, formulada por Kant. En esta visión, la voluntad del sujeto tiene el poder de moldear y crear la realidad. Esta capacidad de formar la realidad se ve amplificada en el mundo digital, llevando a veces a una anarquía de la palabra, donde la verdad objetiva se enfrenta y se desafía constantemente.

Sin embargo, no todo es desalentador. La era digital también nos ofrece oportunidades sin precedentes para acceder a narrativas y relatos de todo el mundo. Pero con esta ventaja viene la responsabilidad de discernir y verificar.

La gran paradoja de nuestro tiempo radica en el balance entre la imaginación y la verdad. Si bien la imaginación ha sido la fuente de muchas de las más grandes obras y descubrimientos humanos, la distorsión de la verdad puede tener consecuencias devastadoras en una sociedad interconectada.

Es esencial, entonces, fomentar una mentalidad crítica y una alfabetización mediática sólida para navegar con éxito en esta era de posverdad.

En conclusión, mientras navegamos en el vasto mar de información, es esencial que recordemos la importancia de la integridad, la verificación y la responsabilidad, para asegurarnos de que la verdad no se pierda en el ruido.

A medida que continuamos avanzando en esta era digital, la responsabilidad recae en nosotros, como consumidores y productores de medios, de cuestionar, validar y entender las narrativas que consumimos. Solo al hacerlo podremos mantener un equilibrio saludable entre la imaginación y la verdad, garantizando así que las historias que contamos y consumimos reflejen una realidad compartida y auténtica.

 

 


Bibliografía

Montoya, A. C. (2023). Comunicación y generatividad. Astrolabio. EUNSA.

Aubert, M. et al. (2019). Earliest hunting scene in prehistoric art. Nature, 576(7787), 442. https://www.nature.com/articles/s41586-019-1806-y

McAdams, D. P. (2019). “First We Invented Stories, Then They Changed Us”: The Evolution of Narrative Identity. Evolutionary Studies in Imaginative Culture, 3(1), 1-18. https://www.degruyter.com/document/doi/10.26613/esic.3.1.110

Ricoeur, P. (2004). Tiempo y narración (Vol. I, A. Neira, Trad.). Siglo XXI editores.

Freire, P. (2012). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI editores.

Boyd, B. (2018). The Evolution of Stories: From Mimesis to Language, from Fact to Fiction: The Evolution of Stories. Wiley Interdisciplinary Reviews: Cognitive Science, 9(1), 1-16. https://doi.org/10.1002/wcs.1444

Jenkins, H. (2009). The Revenge of the Origami Unicorn: Seven Principles of Transmedia Storytelling. Confessions of an aca-fan (blog). http://henryjenkins.org/blog/2009/12/the_revenge_of_the_origami_uni.html

Suscríbete a Revista Forja en WhatsApp

Suscríbete grátis a Revista Forja

Suscríbete al canal de Revista Forja en WhatsApp (más privado que un grupo) y recibe cada mes la revista en PDF y artículos como este cada semana.

Autor

  • Carlos Anaya

    Director General del Registro Nacional de Población. México. (2004 a 2010). CEO de Servicios Geo Enlace, empresa de Internet de las cosas (2010 a la fecha). Fundador de la Unión de Servicios Solidarios - Banco de Tiempo. (2018 a la fecha). Twitter @caranaya | Linkedin https://www.linkedin.com/in/carlos-anaya-7198202b/