Más allá de la polémica que generó la entrevista, el tema abrió nuevamente el debate sobre la influencia que tienen ciertas prácticas esotéricas en algunos sectores de la sociedad. No es la primera vez que se relaciona a figuras públicas, empresarios, artistas o incluso políticos con la brujería, el ocultismo o la santería, bajo la creencia de que estas prácticas pueden otorgar protección, éxito económico, poder o influencia sobre otras personas.
Vivimos en una época donde con frecuencia se escucha la frase: “cada quien puede hacer lo que quiera mientras no afecte a los demás”. Bajo esta lógica, muchas personas consideran que participar en rituales espirituales alternativos es una decisión personal que no tiene consecuencias. Sin embargo, cuando se observa con mayor detenimiento, se descubre que algunas de estas prácticas pueden involucrar elementos que generan preocupación desde el punto de vista ético como social.
En ciertos casos se realizan sacrificios de animales, invocaciones a entidades espirituales, rituales que utilizan sangre y, en algunas ocasiones, el consumo de sustancias alucinógenas. Existen testimonios de personas que afirman haber participado en ceremonias cuyo propósito era influir negativamente sobre otros individuos, obtener ventajas personales o buscar protección para actividades ilícitas.
Cada vez es más común encontrar referencias a estas prácticas dentro de grupos delictivos. Algunos integrantes de organizaciones criminales recurren a rituales para sentirse protegidos frente a sus enemigos o para justificar moralmente sus acciones. La ausencia de una referencia ética sólida puede llevar a que ciertas conductas sean vistas como aceptables siempre que permitan alcanzar un objetivo determinado.
Recuerdo una experiencia personal que me hizo reflexionar sobre este tema. Hace algún tiempo, al ingresar a un cajero automático, observé una bolsa de regalo aparentemente abandonada. La curiosidad me llevó a asomarme y quedé sorprendida al encontrar lo que parecían vísceras y restos de sangre. Más tarde se supo que se trataba de una gallina que presuntamente había sido utilizada en algún tipo de ritual o sacrificio. Más allá de las creencias de quienes realizaron el acto, la escena resultaba impactante y evidenciaba cómo estas prácticas están presentes en espacios cotidianos.
El origen de la santería
La santería tiene sus raíces en las creencias religiosas del pueblo yoruba, originario de África occidental, principalmente de lo que hoy es Nigeria. Durante la época de la esclavitud, miles de africanos fueron llevados a América, especialmente al Caribe. Para preservar sus creencias, muchos esclavos identificaron a sus divinidades tradicionales, conocidas como orishas, con santos católicos. De esta mezcla cultural y religiosa surgió lo que hoy conocemos como santería.
Para muchos de sus practicantes la santería constituye una expresión religiosa, Sin embargo, también es cierto que alrededor de ella se han desarrollado prácticas, interpretaciones y variantes que pueden alejarse de sus raíces originales y dar lugar a conductas cuestionables.
La atracción del poder en la política y el espectáculo
A lo largo de los años han circulado numerosas historias sobre políticos, artistas y figuras influyentes que recurren a rituales esotéricos buscando éxito o protección. Aunque muchas de estas versiones son difíciles de comprobar, reflejan una realidad humana constante: el deseo de controlar aquello que parece incierto.
Cuando una persona alcanza posiciones de poder, puede experimentar la tentación de buscar cualquier medio que le garantice conservarlo. La fama, el dinero o la influencia pueden generar una sensación de vulnerabilidad que lleva a algunos individuos a depositar su confianza en amuletos, rituales o prácticas ocultistas en lugar de fortalecer valores como la honestidad, el trabajo y la responsabilidad.
Los peligros para la juventud
Uno de los aspectos más preocupantes es la creciente normalización de estas prácticas entre los jóvenes. A través de las redes sociales, películas y plataformas digitales, cada vez es más frecuente encontrar contenidos que presentan la magia, la brujería o las invocaciones espirituales como algo atractivo, misterioso o incluso divertido.
Muchos adolescentes se acercan a estos temas por curiosidad, sin comprender plenamente su significado o sus posibles implicaciones. En algunos casos, esta búsqueda puede derivar en dependencia emocional hacia rituales, amuletos o personas que prometen soluciones rápidas para problemas complejos.
La juventud necesita referentes que promuevan el pensamiento crítico, la responsabilidad personal y la construcción de un proyecto de vida basado en valores sólidos. Ningún ritual puede sustituir el esfuerzo, la educación, la disciplina y el compromiso con el bien común.
La verdadera espiritualidad
Desde la perspectiva de la doctrina católica, las prácticas de santería, brujería y ocultismo representan un alejamiento de Dios porque colocan la confianza en fuerzas distintas a Él. La Iglesia enseña que la auténtica espiritualidad nace de una relación personal con Dios basada en la oración, la fe, los sacramentos y el amor al prójimo.
La verdadera espiritualidad no busca dominar a otros ni obtener beneficios mediante poderes ocultos. Por el contrario, invita al ser humano a crecer en libertad, responsabilidad y servicio. Mientras que muchas prácticas esotéricas prometen soluciones inmediatas, la fe propone un camino de transformación interior que requiere perseverancia y confianza.
En un mundo marcado por la incertidumbre, resulta comprensible que muchas personas busquen respuestas espirituales. Sin embargo, es importante reflexionar sobre dónde depositamos nuestra confianza. La búsqueda de poder, éxito o protección nunca debe estar por encima de la dignidad humana, la verdad y los valores que fortalecen la convivencia social.
Más que buscar atajos espirituales, la sociedad necesita redescubrir el valor de la conciencia moral, la responsabilidad personal y una espiritualidad auténtica que contribuya al bien común.
Cita este artículo
Arellano Beltrán, V. I., (2026, agosto 7). Santería y poder: una reflexión sobre la espiritualidad. Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/santeria-y-poder-una-reflexion-sobre-la-espiritualidad/
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