La presidenta Claudia Sheinbaum miente al afirmar que la reforma electoral es una exigencia del pueblo. Nadie lo pidió.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
La presidenta Claudia Sheinbaum miente al afirmar que la reforma electoral es una exigencia del pueblo. Nadie lo pidió.
Parece que hoy el pulso de nuestra sociedad se mide por la cantidad de «nuevos derechos» que logramos acumular en el catálogo legal cada semana. Existe una narrativa colectiva, una suerte de vox populi moderna, que se ha convencido de que la realidad se transforma simplemente cambiando la redacción de una ley.
La reforma electoral que propone el gobierno de la 4T representa una terrible incongruencia, no solo por la regresión autoritaria que impulsa, sino también porque los autores -en su mayoría-, fueron actores relevantes en las reformas electorales anteriores que dieron paso a una representación proporcional más equitativa.
Estonia, Letonia y Lituania, tres países que, en la transición, llegaron a la democracia y no se vislumbra regresión al autoritarismo.
En una era de sobreinformación y transparencia aparente, «la mejor manera de ocultar algo es ponerlo a la vista de todos… Y normalizarlo».
¿De dónde proviene el sistema político mexicano y por qué actualmente se afirma que está en un proceso de regresión? Las personas que lograron acceder al poder desde la oposición durante el régimen revolucionario impulsaron los suficientes cambios y presiones dentro del sistema para cambiarlo, pero sus esfuerzos no permearon suficiente en la cultura política.
El populismo no es totalitario, pero mantiene semejanzas con estos regímenes, específicamente en el rechazo de la dispersión del poder.
Algunas dictaduras actuales, tienen como característica la ley religiosa que en el islam se llama Sharía, y que deriva en un estado basado en el pensamiento religioso.
Los docentes enfrentan grandes retos como la falta de reconocimiento de su figura que antaño era símbolo de autoridad y virtud, cargas excesivas de trabajo, incertidumbre respecto a los modelos educativos, que generan estrés laboral, mermando su desempeño y motivación.
Hay muchas dictaduras en el mundo y nadie puede explicar de manera convincente por qué perduran si implican la privación de las libertades ciudadanas, la obediencia ciega al líder -que personaliza al Estado y sus objetivos-, el empobrecimiento de la población, y, casi la totalidad son de filiación marxista o leninista, o ambas.
El antagonismo se ha sentado en el trono. Producto de la desilusión respecto de las promesas de la democracia.
No puede decirse con claridad el Foro de Sao Paulo sea un reto para la hegemonía norteamericana, aunque tenga conexiones con la China de Xi Jing Pin, pero, no deja en medio de sus incongruencias, ser un incordio para los países que no simpatizan con el populismo.
Los atajos en lo cultural, mediático y legal son los pilares que han seguido los populistas de América Latina para instaurar dictaduras.
El auge del populismo en el mundo oculta el propósito de control social por parte de un líder que lo soporta, aprovechando las carencias reales de amplios grupos que quieren solución a sus problemas, pero lejos de ellos terminan víctimas de una cultura de la dependencia.
La libertad religiosa se encuentra conculcada en el mundo de hoy de diversas maneras, a veces totalmente impedida en regímenes totalitarios, otras veces perseguida sangrientamente y otras ignorada o subordinada al Poder Civil, y el autor muestra ejemplos de la violación sistemática de este humano derecho, con el fin de suscitar un ardor en el laicado en la defensa de su Fe.