Hablar de la libertad hoy es entrar en un terreno lleno de tensiones y matices. No es un concepto nuevo, pero sí uno que se ha vuelto protagonista en los debates políticos y sociales de nuestro tiempo.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
Hablar de la libertad hoy es entrar en un terreno lleno de tensiones y matices. No es un concepto nuevo, pero sí uno que se ha vuelto protagonista en los debates políticos y sociales de nuestro tiempo.
Cuando recibimos un diagnóstico de discapacidad de un hijo, e incluso desde antes de tenerlo confirmado, muchos padres sentimos que el mundo se nos viene encima. La incertidumbre, la falta de respuestas claras, las noches de desvelo y las dudas constantes parecieran aislarnos de todos.
En la actualidad, el bien común puede ser todo y nada. El término es manoseado diariamente por una variedad de ideologías con propósitos político-electorales, propagandísticos o, en el peor de los casos, demagógicos.
En este complejo entramado de nuestro tiempo, donde la realidad social nos interpela con urgencia, emerge la resonancia del Evangelio, una voz que no nos permite la huida. El Papa Francisco, con su clarividencia habitual, no nos invita a la inacción, a la pasividad complaciente, sino que nos lanza una interpelación directa, un desafío radical: abandonar la cómoda butaca del “hincha” para descender al ruedo de la vida, al diálogo, al compromiso tangible y a la acción transformadora. Es el eco de una ciudadanía viva que se niega a ser mero espectador mientras otros deciden su destino.
Tomas Lickona, en su libro CARÁCTER, propone algunas acciones y estrategias para crear comunidades de carácter.
El amor en acción que tantas mujeres con su esencia propia van multiplicando, un amor que va más allá de un discurso bonito o las mariposas paseando por el estómago. Este amor que es capaz de superar el cansancio, los desvelos, la enfermedad a pesar de las condiciones.
Es una reflexión en torno al concepto de poder desde una trascendente, a partir de la experiencia de la escuela “Teresiana” del Monte Carmelo, a fin de presentar una respuesta al cuestionamiento: ¿por qué un autor católico como Lord Acton afirmó que «El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente» si Jesús afirmó; “Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra?
Nos atrevemos a afirmar que, desde hace ya varias décadas, Argentina vive negada a la formación de una élite de dirigentes, a la formación de hombres virtuosos.
Se plantea una reflexión en torno a varios cuestionamientos: ¿Cómo vincular la experiencia de Dios en el ejercicio de la política? si Dios es Amor, ¿Cómo sería una experiencia completa del Amor en el ámbito de la política? y ¿de qué manera podría identificarse?