Resulta interesante establecer la línea de comunicación y cooperación que se abren, de acuerdo con varios autores, entre la teología, la ética, la comunicación, la política y la realidad que nos rodea en estos momentos.
DISTINCIÓN BÁSICA
De acuerdo con los expertos, pueden apreciarse tres dimensiones del martirio: Una básica, en donde el martirio equivale a la entrega de la vida, por confesar explícitamente, la Fe en Cristo.
Una más: el llamado martirio por la justicia, padecido porque son perseguidos cuando defienden la dignidad y la libertad del ser humano, la dignidad de la persona y sus derechos fundamentales, vistos desde el enfoque de la Fe.
Y el “martirio de servicio”, también llamado martirio cotidiano, centrado en defender la fidelidad perseverante a la palabra de Jesucristo, en medio de innumerables calamidades, renuncias y entregados a un servicio desinteresado.
APRECIACIÓN ELEMENTAL
Martirio y cristianismo van de la mano con su significado, aun el día de hoy. la aceptación del martirio era visto entre los primeros cristianos, como un eficaz testimonio de fidelidad a la doctrina de Jesucristo, a diferencia de los niveles de secularización y la pluralidad cultural y religiosa de hoy, independiente de las actuales formas en que la violencia se expresa y de la que se hace eventualmente una apología altamente riesgosa. Por ello mismo, tiene algún sentido el martirio en medio de este mundo global.
Sin embargo, en un mundo contemporáneo marcado por la secularización, la pluralidad cultural y nuevas formas de violencia e injusticia, surge una pregunta fundamental: ¿sigue teniendo sentido el martirio hoy?
Desde la ascética y mística cristiana, vale precisar; martiria significa “testimonio” porque ese testimonio no nace ni se cultiva en el fanatismo o en el encuentro con el dolor del masoquista.
Ese martirio nace del Amor a Dios y al prójimo. De aquí que este hecho significa una expresión superior de la Calidad Cristiana, desde la fidelidad al Evangelio y, en consecuencia, de la veneración desde siempre, a la vida de entrega de los mártires, a su testimonio de fe, de lucha, de esperanza y de Amor, que por lo mismo adquiere un impacto social.
Sin duda, el mártir defiende la dignidad y el respeto a esa dignidad de la persona humana que, de cuerdo con la DSI, ha sido creada por Dios. Por ello también, no es extraño que esto también implique uno o varios conflictos con quienes detentan modelos económicos, sociales o políticos que vulneran esa dignidad dando paso a la represión en diversos modelos, empezando con la libertad de expresión y la libertad de culto.
Con este enfoque, el martirio rechaza la mentira, la corrupción, el engaño, la manipulación y la injusticia, aun cuando esa lucha implique la ofrenda de su vida.
Sin embargo aparece una connotación sustantiva del martirio: la defensa de los más vulnerables, de los indígenas, los migrantes, los pobres o los trabajadores. Es que el martirio adquiere igualmente, una dimensión de solidaridad social y cristiana a favor de los descartados, como dijese S. S. Francisco.
Al ausentarse estas connotaciones, aparece un ariete directo en contra de la paz, vista como fruto de la justicia. No es impulsar la lucha de clases o la polarización ricos contra pobres, trabajadores contra empresarios. El martirio no promueve la violencia y por ello, cuando ejerce la resistencia, aun en estos instantes, predomina el amor, el perdón y la esperanza como virtud. Así se abren diversos caminos para la reconciliación.
Ahora bien, todo esto ¿tiene al martirio como un significante en la actualidad que se vive?
Sin dudarlo, el martirio conserva y resguarda una intensa actualidad; porque aún hoy día, sigue habiendo cristianos perseguidos por su fe en distintos lugares del planeta y la lucha por la libertad religiosa sigue apareciendo como noticia desde el enfoque de los derechos humanos no siempre respetados.
Hoy los nuevos mártires son héroes cotidianos. Los héroes de nuestro tiempo, lo son, porque hacen todo lo que les corresponde. Quizá no mueran físicamente y de inmediato, pero van consumiendo sus vidas en defensa de la justicia, la verdsd, la vida humana, la familia, la libertad de las personas. Los testimonios son abundantes. Gracias Dios por la sublimación de las vidas de los mártires.
Cita este artículo
Mondragón, R., (2026, septiembre 14). ¿Tiene significado el martirio? Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/tiene-significado-el-martirio/
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