Debido a los constantes ataques a la vida, naturaleza, familia y a la libertad -desde muchos frentes- es importante plantear diversas reflexiones en torno de estos temas.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
Debido a los constantes ataques a la vida, naturaleza, familia y a la libertad -desde muchos frentes- es importante plantear diversas reflexiones en torno de estos temas.
La idea-propósito es invitar a nuestros lectores a explorar un tema que sigue siendo apasionante, aun después de 100 años de la Cristiada. Y, evidentemente, descubrir si en los escenarios contemporáneos, el martirio como símbolo de entrega por un ideal de orden superior, es viable y estratégico para una causa igualmente superior.
Dos propuestas recientes han vuelto a poner en duda algo que parecía resuelto: quién puede votar. Una pediría acreditar un conocimiento mínimo del Estado antes de sufragar; la otra sustituiría el voto individual por un voto por hogar, emitido por un solo responsable de la familia. Ambas nacieron en redes y ambas apuntan a problemas reales, como una ciudadanía poco informada y un voto expuesto a la compra y la coacción.
México busca proteger a las audiencias mediante una Comisión dependiente del Ejecutivo. La experiencia internacional demuestra que la diferencia entre protección y control depende de la independencia del regulador.
¿Puede una democracia sobrevivir cuando pierde de vista la dignidad de la persona humana? A partir del histórico discurso pronunciado por el Papa León XIV al recibir la Liberty Medal en el 250.º aniversario de la independencia de los Estados Unidos, este artículo explora una cuestión decisiva para nuestro tiempo: los verdaderos cimientos de una nación libre.
Hay conceptos que el tiempo y la moda van desplazando y convirtiendo en arcaísmos, en antigüedades de la vida y hasta en resabios inútiles. Hacia allá camina, en el devenir acelerado de la vida, el concepto de disciplina, que con frecuencia es mal entendido como una imposición retardataria, reaccionaria y en algunos ámbitos incluso “neoliberal”.
Hablar de la libertad hoy es entrar en un terreno lleno de tensiones y matices. No es un concepto nuevo, pero sí uno que se ha vuelto protagonista en los debates políticos y sociales de nuestro tiempo.
México vive una paradoja inquietante: los indicadores macroeconómicos muestran estabilidad relativa y algunos avances sociales, pero la experiencia cotidiana de millones de personas sigue marcada por la precariedad, la desigualdad y la incertidumbre.
En 1555, la Paz de Augsburgo consagró el principio cuius regio, eius religio: la religión del gobernante sería la religión de sus súbditos. Aquella fórmula no era una exaltación de la libertad, sino un reconocimiento pragmático de que la fe estructuraba la vida colectiva. La religión no era una opción privada: era el fundamento de la comunidad política.
Es posible que usted, que lee esto ahora, se sorprenda cuando sepa que el uso adecuado del lenguaje no es solamente un buen hábito, sino una forma de enriquecer la personalidad propia y, más aún, de facilitarse la vida.
Este artículo no se refiere a gigantes invencibles, como era Maduro en Venezuela, ni tampoco al propio Trump en sus ambiciones territoriales, sino a las gigantes invisibles, en alusión a las plataformas que han generado y se benefician de la «pandemia silenciosa» de la que habla Sergio Mejía en su reciente artículo sobre la pornografia, en esta misma revista.
Análisis del Mensaje del Papa León XIV para la LIX Jornada Mundial de la Paz 2026 y su continuidad doctrinal desde Pacem in terris hasta Fratelli tutti
La fórmula binaria de la “paz desarmada y desarmante” se ha convertido en una expresión programática del pontificado de León XIV. Pero ¿qué significa la «paz desarmada»?
El concepto de sociedad civil ha sido objeto de múltiples interpretaciones a lo largo de la historia del pensamiento político. Desde su formulación en la filosofía clásica hasta su reconfiguración en el pensamiento moderno, ha servido para delimitar el espacio entre el individuo y el Estado, entre lo privado y lo público, entre la coerción y el consenso.
A los seres humanos nos gusta la aventura, pero solo en pequeñas dosis. No somos criaturas de exploración, sino de rutina. Anhelamos y preferimos tener bien claro dónde dormiremos, qué comeremos, en qué trabajaremos. Certeza, pues.