Cerca del Lago Español, en Natchitoches, una minúscula reserva de la tribu Adai Caddo alberga a esta nación nativa de Luisiana en tan solo 80 acres. De entre los tipis, sale al encuentro una mujer de mediana edad para relatar con orgullo y melancolía que en algún tiempo fueron un pueblo grande y próspero; por ahí del año 1717, en el que se libraron de los ataques de otras tribus tras la fundación de la misión española San Miguel de lo Adais. Con gran cuidado mantienen en pie la iglesia de Santa Ana y lo que queda del camino real, como una muestra de su alianza y lealtad a España. Este es un caso sui generis; en realidad, la memoria local, la toponimia, antroponimia y hasta heráldica de Luisiana, está mucho mas vinculada a su origen galo; el idioma y sus dialectos persisten. Ello a pesar de que la dominación francesa y española duraron casi lo mismo. La explicación simple y superficial es que el sur de Luisiana se afrancesó más después de abandonar sus colonias en América; primero con la migración de los acadianos del norte desplazados por las colonias inglesas al ahora territorio español; y mas tarde, la de los desalojados por la independencia haitiana de Francia hacia ese mismo territorio que EUA recién había comprado. ¿El desdén a lo español es porque fueron mas los francófonos?… si, pero no solo eso.
El mapa 1, publicado en una de las enciclopedias de mayor divulgación popular en EUA, muestra las batallas de la guerra de independencia (1776) de las 13 colonias, la cual se gestó durante la era hispana de Luisiana. Verá el lector que no hay referencia a presencia española alguna. ¿Y si le dijera que Bernardo Gálvez[1] derrotó a la fuerza naval inglesa a lo largo de todo el Golfo de México, y en tierra recuperó Luisiana, Mississippi, Alabama, Florida, Kentucky y Tennessee? Si, es cierto, hay una estatua de Gálvez en Washington DC y en Pensacola; un puerto y una isla llevan su nombre[2], pero ¿de qué sirven si deliberadamente los libros omiten parte de la historia?. El mapa 2 se asemeja mas a la verdad. ¿Otra vez vudú?

Mapa 1. American war of independence 1775-1783. World History Encyclopedia.

Mapa 2. Jaillot-Elwe, Amerique Septentrionale, Ámsterdam, 1792.
España regresó la Luisiana a Francia; en 1803 Estados Unidos compra el territorio, pero el estado es aceptado en la unión americana hasta 1814, cuando logró el requisito de contar con 60,000 habitantes[3].
–Libertad, igualdad y fraternidad han triunfado sobre la derrota para siempre de la podrida altanería de la aristocracia, sacerdocracia y reyecracia… esos cristianos creen que han iluminado Europa, iluminados fueron por los paganos de Grecia y Roma antes que por Cristo. ¡Qué país cristiano fue iluminado dos veces por estos primero y luego por los moros! Y que bajo la infame inquisición de Fernando e Isabel se tomó posesión de los cuerpos y mentes de tan gloriosa gente y los llevaron hasta la mas profunda miseria, hasta que nuestro gran y buen Napoleón, como un abundante sol apareció y los resucitó de su sepulcro…– [4] Estas palabras las escribió el masón grado 33 Charles Laffon de Ladébat a Henry Rufus Willie Hill (carta que Ladébat mismo hizo pública en 1853). La historia de la masonería en el continente podemos dejarla para otra ocasión, baste por ahora una pincelada sobre el contexto de esta carta y algunas luces para entender el siglo XIX en EUA y el mundo hispano a ambos lados del Atlántico.
La masonería tiene muchas expresiones, ritos, “obediencias”; se adapta al lugar, la idiosincrasia local, proyectos políticos. No todos conocen sus intenciones, planes y metas, ello depende del grado que sus integrantes alcancen. En la intimidad y a veces en lo publico, no ocultan, como el párrafo anterior lo demuestra, que todo gira en torno a su anticlericalidad.
A sabiendas de ser muy reduccionista, podemos decir que los ritos escocés y yorkino, aunque originarios de Europa, se fueron configurando sobre la marcha a su llegada e implementación en América. Los primeros, desde Francia, vía Haití llegaron a Nueva Orleans, desde ahí se fundaron dos consejos supremos uno en Colombia y otro en Charleston. Los segundos, desde Inglaterra, luego Francia, luego a las 13 colonias, luego a Nueva Orleans, Cuba, México, etc.[5] Alrededor de 1801 ambos se toparon en Nueva Orleans y convivieron mas o menos sin problemas. Cabe aclarar que cada uno tiene sus propias logias; sus consejos supremos vigilan el cumplimiento de sus manuales; nombran a sus grados superiores y “grandes maestros” quienes aprueban, reconocen y dirigen las logias. Y por otro lado, estos consejos supremos pueden crear estructuras con diferentes nombres (Gran Logia, Gran Oriente, Consistorio, etc.) para reunir bajo una jurisdicción geográfica a todos los ritos. Es decir, adherirse a un rito u a otro, no les limita para reconocerse como una misma cosa y trabajar en conjunto[6].
En Nueva Orleans se dio una situación peculiar. Cuando Luisiana se incorpora a la unión americana, se forma un nuevo Consejo Supremo en el que los yorkinos quieren imponer su liderazgo sobre el rito francés y el escocés; estos últimos, mas antiguos en la ciudad, mas numerosos, multiétnicos, multilingües y que aun no habían hecho propio el “destino manifiesto” de América para los americanos. Se inicia así una lucha de poder que durará décadas[7] por el dominio del Consejo, y por ende, de la dirigencia de los cuerpos masónicos hispanoamericanos. El resultado final seria el triunfo de los Yorkinos[8], desplazando la “casa matriz” escocesa a Charleston[9].
La carta de Ladébat es una reprimenda a los yorkinos por su mezquindad, apela a la hermandad, a ese odio común (a la Iglesia) para llegar a un acuerdo. Para él, los suyos han dado suficiente muestra de su calidad masónica, realizando la revolución francesa, exportando su ideología a todo el mundo, derrocando coronas, y sobre todo, persiguiendo y limitando a la Iglesia. Le achaca a los yorkinos olvidar que el modelo americano, tiene su origen en las ideas ilustradas, que en Inglaterra han sido tibios con respecto a la monarquía y que abandonaron al “entrañable héroe-hermano” Bonaparte a su suerte. Apela a su tradición anticatólica protestante y a su apertura a recibir hermanos judíos. Le insta a aceptar que, aunque ellos sean anglosajones, no pueden imponer su lengua y cultura, la idiosincrasia centenaria de Nueva Orleans demuestra que es posible ser masón hablando francés, español, alemán, italiano[10]. De colofón, también le critica la “tontería” de abolir la esclavitud que los yorkinos en Inglaterra están promoviendo, diciendo que es una manera “boba” de tratar de anular el poder de grandes aristócratas. Entre muchas otras barbaridades, llama la atención la reiterada insistencia de diferenciar “ustedes los anglosajones” y “nosotros los latinos”; clarificando que son latinos, por que sus constituciones están en latín, la apertura y clausura de sus reuniones son en latín.
Por cierto, el destinatario de la carta Henry Rufus Willie Hill era el Gran Maestro de la Gran Logia de Luisiana; dueño de plantaciones y esclavos, financió la expansión de la iglesia episcopal metodista del sur, con un principal interés en adoctrinar esclavos. Fue embajador del estado de Tennessee en la Republica de Texas. Ladébat, nació en Jamaica, uno de sus hermanos fue presidente de la Asamblea Legislativa que gobernó Francia después de la revolución. En su calidad de grado 33, en 1860 viajó a Veracruz para fundar el Supremo Consejo de Soberanos Grandes Inspectores del Rito Escoses Antiguo y Aceptado para la jurisdicción masónica de los Estados Unidos Mexicanos; días antes de que Benito Juárez abandonara la ciudad para entrar triunfante en la capital mexicana luego de la Guerra de Reforma, el Juárez que se exilió a Nueva Orleans de 1853 a 1855.
No es difícil concluir por qué no puede haber reconocimiento alguno al origen hispano-católico, no solo de Luisiana, sino de casi dos terceras partes del territorio americano; por qué la santería, y miles de denominaciones protestantes surgieron al amparo de la masonería; por qué cada conspiración para desmembrar el imperio español, tiene como denominador común alguien visitando Nueva Orleans; por qué los ataques frustrados a Cuba, la independencia de Texas, el apoyo militar a liberales en México, en Guatemala, etc.; surgen ahí; por qué ese afán de llamarnos latinoamericanos y no hispanoamericanos. Y un largo etc. Nueva Orleans ”le hizo vudú” a Hispanoamérica a través de la masonería, voodoo para los anglos. De esos episodios hablaremos en la ultima parte.
Referencias:
[1] Bernardo Gálvez ha pasado a la historia como un magnifico estratega miliar y naval. Se hizo famoso por su frase “yo solo” cuando algunos capitanes quisieron acobardarse ante la fuerza naval inglesa, y que tras su valeroso “yo solo” le siguieron y triunfaron. Pero, este “yo solo” naval, es relativo. Hay un listado nutrido de militares y milicia que desde Nueva España, Cuba y la Luisiana española contribuyeron con personal, navíos, pertrechos, dinero, etc. Ello sin olvidar las milicias de nativos-españoles de Luisiana que también lucharon. Fuentes varias que pueden consultarse en https://www.hnoc.org/sites/default/files/uploads/Guide-to-Louisiana-Resources-in-Spanish-Archvies-Espanol.pdf
[2] Estos últimos dos están en Texas, que era la Nueva España en aquel entonces.
[3] Desde 1776 hasta 1803 los gobernadores alertaron a la corona sobre el flujo masivo de extranjeros. “10 de junio de 1801 en Nueva Orleans. Documentos referentes a las emigraciones y establecimientos en Luisiana de muchos franceses, alemanes y holandeses, contiene las ventajas ofrecidas a los emigrantes por el barón de Carondelet y diversas representaciones pidiendo nuevas franquicias, mejoras y concesiones de terrenos, precede un oficio de Ramón López y Angulo sobre la inconsecuencia de tales concesiones y del excesivo aumento de emigrantes extranjeros” Archivo Naval Fol. 208-233
DEPÓSITO HIDROGRÁFICO AMN 0290 Ms.0569 / 007. Consultado en Agosto, 2024 en https://www.hnoc.org/sites/default/files/uploads/Guide-to-Louisiana-Resources-in-Spanish-Archvies-Espanol.pdf
[4] LAFFON de Ladébat. Charles (2024) The schism between the Scotch and York rites, the difficult masonic times of Louisiana in the mid 1800’s. Hot Springs Village, AR: Cornerstone Book Publishers pp 22-23.
[5] Para profundizar en este entresijo se recomienda el trabajo de MARTÍNEZ Moreno (2022) Raíces rituales del rito escoces antiguo y aceptado en las tradiciones masónicas novohispanas y mexicanas de los siglos XIX al XXI. Consultable en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8631201
[6] El propio Ladébat en su carta firma como A.M :. M de la Perfect Union Lodge #1 del Rito Yorkino y del Supremo Consejo del grado 33 del Rito Escoces Antiguo y Aceptado.
[7] En 1855 se firmo un concordato, aunque las dificultades permanecieron al interior del rito francés y escoces, hasta que la guerra civil los sorprendió en 1861. La lucha interna era sobre si tenían o no autoridad para someterse a los yorkinos, y si Nueva Orleans debía conservar el liderazgo, o bien otras ciudades.
[8] En los primeros cuatro días del mes de Junio de 2011, por primera vez en la historia se sentarían pacíficamente en la mesa, representantes del Supremo Consejo, Jurisdicción Sureña-USA, Consejo Supremo de Luisiana, la Gran Logia de Luisiana, entre otros. Cfr. POLL, Michael R. (2020) The Scottish rite papers, a study of the troubled history of the Louisiana and US Scotch rite in the early to mid 1800’s. New Orleans: Cornerstone Book. p. 203.
[9] Este es un resumen muy escueto de lo acontecido. Para profundizar se recomienda el trabajo Op. Cit, MARTINEZ Moreno, o bien Op. Cit POLL…
[10] La Gran Logia de Luisiana en 1850 agrupaba, 12 logias en francés, 7 en ingles, 2 en alemán, una en italiano y una en español. Op. Cit. POLL… p. 98. (dato interesante, el autor del libro comparte que desde 2010, la logia Cervantes #5, solicitó permiso para trabajar en ingles y que él mismo sirvió como Worshipful Master en 2018, por lo que es muy probable que ya no haya grados 33 en lengua española ahí)





