Lo que está en juego no es un simple relevo administrativo. Es la continuidad o el freno de un proyecto político que busca transformar de raíz el modelo económico, institucional y social del país bajo una narrativa de cambio estructural que, doctrinalmente, se inscribe en la tradición marxista del socialismo del siglo XXI.
Congreso: la llave del poder
Las encuestas proyectan alrededor del 30% para el partido Petrista del Pacto Histórico en las elecciones legislativas. Puede parecer insuficiente, pero en un sistema fragmentado es una base poderosa.
Con ese porcentaje, el oficialismo puede convertirse en la primera fuerza del Congreso y condicionar mayorías. La historia regional demuestra que cuando un proyecto ideológico consolida influencia legislativa sostenida, las reformas estructurales dejan de ser propuestas y se convierten en cambios permanentes.
El Congreso es la llave. Sin Congreso no hay transformación profunda. Con Congreso, todo es posible.
Deuda alta, margen fiscal estrecho:
Según cifras oficiales, la deuda del Gobierno Nacional Central ronda el 60% del PIB, muy por encima del 37% que registraba el país en 2014. Aunque la pandemia explicó buena parte del salto, el contexto actual es más adverso: tasas internacionales altas y mayor costo del servicio de la deuda.
En 2023 y 2024, Colombia emitió más de USD 5.000 millones anuales en bonos internacionales, incluida una colocación de USD 3.800 millones en enero de 2024.
El problema no es solo cuánto se debe, sino cuánto cuesta deber. El pago de intereses consume una porción creciente del presupuesto. Cada peso destinado a deuda es un peso menos para inversión futura.
Estado más grande, dependencia mayor
Cifras oficiales de Función Pública muestran incremento en las vinculaciones al Gobierno Central y organismos descentralizados. Más planta provisional, más formalización, más contratos.
El discurso oficial habla de fortalecimiento institucional. Pero desde una perspectiva crítica, el crecimiento sostenido del aparato estatal es coherente con una visión donde el Estado se convierte en eje central de poder económico y político.
En América Latina, los proyectos ideológicos de largo plazo han consolidado su base ampliando el tamaño y la influencia del Estado.
“Paz total”: promesa ambiciosa, resultados fracasados
La política de “paz total” fue presentada como el gran emblema moral del gobierno. La promesa era clara: reducir violencia, integrar territorios, debilitar estructuras armadas.
Sin embargo, informes públicos muestran persistencia de homicidios elevados en varias regiones, expansión territorial de grupos armados y fortalecimiento de economías ilícitas como el narcotráfico y la minería ilegal.
El gobierno sostiene que los procesos de diálogo requieren tiempo. Sus críticos afirman que la estrategia ha generado incentivos para los grupos armados de las guerrillas y se ha debilitado consistentemente a las fuerzas armadas de Colombia y por lo tanto la disuasión estatal.
Lo cierto es que, la criminalidad aumenta junto a las economías ilegales que se traduce en aumento de asesinatos, entre ellos el de un candidato presidencial, el Senador Miguel Turbay, así como de las extorsiones y la incertidumbre.
Narcotráfico y política: una sombra persistente
Colombia tiene una historia marcada por la infiltración del narcotráfico en la vida pública. En este contexto, han surgido cuestionamientos y controversias sobre posibles apoyos irregulares a campañas políticas.
Existen investigaciones y debates abiertos en la opinión pública que refleja una preocupación estructural: en un país donde las economías ilícitas siguen activas, la transparencia política es un tema inevitable. Y en ese contexto son persistentes las acusaciones de dineros ilícitos en la financiación de las campañas del partido pacto histórico
Iván Cepeda: continuidad del gobierno Petro
En el escenario presidencial, el senador Iván Cepeda, candidato del partido Pacto Histórico, aparece con cerca del 30% de intención de voto. Esa cifra prácticamente garantiza una segunda vuelta.
Cepeda proviene de una línea política claramente ubicada en la izquierda histórica colombiana. Su padre, Manuel Cepeda Vargas, fue dirigente del Partido Comunista Colombiano; un frente de las FARC llevó su nombre.
Tras la operación contra el jefe guerrillero de las FARC Raúl Reyes en 2008, autoridades informaron que en los computadores incautados aparecían menciones a distintos dirigentes políticos, entre ellos Cepeda.
Por eso se menciona que Cepeda es un candidato “pura sangre” de las FARC, y su candidatura representa continuidad ideológica del proyecto de gobierno actual.
Segunda vuelta: el momento decisivo
Con un oficialismo rondando el 30%, la primera vuelta del 31 de mayo difícilmente arrojará ganador definitivo. La segunda ronda será el verdadero campo de batalla.
Allí la oposición tiene una posibilidad histórica: unificarse. Centro y derecha, hoy dispersos, podrían converger en una candidatura única con un mensaje claro: frenar la consolidación del proyecto ideológico actual.
Si no lo hacen, la fragmentación podría facilitar la continuidad.
La decisión
Colombia no está eligiendo solo un presidente. Está decidiendo si profundiza un modelo de transformación estructural con mayor intervención estatal y reconfiguración institucional, o si opta por un giro hacia equilibrio fiscal, seguridad robusta y economía de mercado.
La experiencia regional muestra que los proyectos ideológicos no se consolidan de la noche a la mañana. Se afianzan cuando logran Congreso, amplían Estado y polarizan narrativa., como ha sucedido en Venezuela con Maduro o en Mexico con MORENA.
El 8 de marzo y el 31 de mayo serán más que fechas electorales. Serán el punto en el que Colombia defina si mantiene el rumbo actual o inicia una corrección de trayectoria.
Las urnas decidirán.
Y esta vez, la decisión será histórica.
Cita este artículo
Magaña, J., (2026, abril 11). ¿Terminará el régimen marxista de Gustavo Petro? Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/terminara-el-regimen-marxista-de-gustavo-petro/
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