Más tecnología no garantiza más comunidad, justicia ni bienestar compartido.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
Más tecnología no garantiza más comunidad, justicia ni bienestar compartido.
Durante estos meses, los jóvenes han sido protagonistas de hechos importantes en diversas ciudades del mundo. Cuando se sienten escuchados y tomados en cuenta, ocurren grandes cosas y ellos perciben que su voz realmente importa.
El mes de marzo es ampliamente reconocido como uno de los periodos más gratificantes del año. Esta percepción no es casual; obedece, en gran medida, a la transición estacional que da la bienvenida a la primavera en el hemisferio norte.
En este alto necesario, lo primero es volver la vista a sí mismo y a las personas, para revalorar el qué, el cómo y el para qué de nuestra vida. Esto significa que hay que volver al punto de partida, al principio de toda actividad humana: La familia.
El autor parte de un reto al definir la política como un arte en sí mismo y que, por tanto, es una forma pura de expresión de la humanidad que, por desgracia también se ha deshumanizado.
La visión antropológica cristiana eleva la solidaridad como una virtud sobrenatural que se hace posible con la ayuda de Dios y se transforma en caridad, conscientes de que la perfección humana no se alcanza mediante las solas fuerzas humanas, aunque la razón le indique y proponga lo que es debido, su conocimiento resulta insuficiente para su realización.
Hoy, además del sano pluralismo social, se manifiesta un pluralismo ideológico que no siempre es compatible con la cultura cristiana.
Existe una inusitada similitud entre los salmones y la sociedad humana, especialmente cuando se trata de hacer las cosas correctamente.
Dos términos tejen el entramado de la encíclica Fratelli Tutti: fraternidad y amistad cívica, en el fondo es el tema del amor. El amor siempre es amor entre hermanos y el mensaje de la encíclica es que todos somos hermanos más allá de las diferencias
Una visión del ser humano que solo considera sus derechos (sin considerar sus deberes), es una mirada parcial de la condición humana.
Ante las condiciones que enfrenta la sociedad actual, el Católico tiene en la Doctrina Social de la Iglesia un tesoro que le guía y ayuda en su caminar diario.