La libertad de expresión en México ha entrado en una fase crítica de reconfiguración legal y tecnológica en los primeros nueve meses de 2026.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
La libertad de expresión en México ha entrado en una fase crítica de reconfiguración legal y tecnológica en los primeros nueve meses de 2026.
Cuando la libertad de prensa en su cuna se silencia por su propio presidente, la antorcha de la libertad deja de iluminar y, tarde o temprano, empieza a arder contra quienes la sostienen.
George Orwell solía decir: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques; lo demás es propaganda”. La frase cobra sentido en México, donde la libertad de expresión enfrenta amenazas crecientes.
El pasado 8 de septiembre, se conmemoró el día internacional del periodista, oficio ligado a la libertad y el conocimiento de lo que sucede día con día, tanto en lo nacional como en lo internacional, abarcando campos variados, economía, política, derechos humanos, acontecimientos sociales y deportivos, e infinidad de cosas importantes para algunas minorías, mientras son desechados por las mayorías.
La libertad de expresión no es un derecho aislado. Se encuentra intrínsecamente ligada a otros derechos fundamentales, como el derecho a la información, el derecho de reunión y el derecho de asociación.
Cuando los medios públicos son plurales, diversos e incluyentes, fortalecen la democracia, la oferta y la competencia en el mercado.
Los medios de comunicación que han criticado y no se alinean a las políticas de la Cuarta Transformación han sido objeto de estigmatizaciones.
A lo largo de la historia de la humanidad, la censura ha sido un mecanismo de control, recurso del poder político, ideológico y cultural en distintos gobiernos, principalmente aquellos de corte dictatorial.
Vale la pena recordar algunos de los libros más antiguos, su origen y llegada hasta nuestros días, desde las tablillas babilónicas y sumerias, la epopeya de Gilgamesh, los versos que componen la Iliada y la Odisea, y entender que las primeras lecturas tenían que ser en tablillas de arcilla, o en piedra como las tablas de la ley que recibió Moisés en el monte Sinaí
El presidente López Obrador desacredita sin evidencias a ciudadanos, instituciones y medios de comunicación que no coinciden con él. En un escenario así, con facilidad brotan intentos para coartar el derecho a la verdad, como el caso contra la politóloga y periodista Denise Dresser.