Lo importante es que hay periodistas que asumen riesgos y dificultades en el ejercicio de la libertad de prensa, para mantener informados a los ciudadanos porque de otra manera no se enterarían: lo que está sucediendo, es de interés y de alguna manera lo impacta a la sociedad, para bien o para mal.
En México el oficio de periodista, se ha vuelto peligroso, pues a partir del año 2000 y hasta mayo de 2025, se registran 171 asesinatos de informadores, muchos de ellos por denunciar a narcotraficantes y políticos asociados en actividades ilícitas.
A partir del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el número de periodistas asesinados fue el más alto del mundo. El Comité para la Protección de Periodistas denunció, en 2021, que México es el país mas peligroso para el ejercicio del periodismo, con mas de 130 asesinados. La organización Articulo 19, defensora de la libertad de expresión, reporta una cifra más alta: 145, desde el 2000.
No solo eso, a esta cifra se agrega el asesinato de 8 periodistas inscritos en el mecanismo de protección para personas defensoras de derechos humanos y periodistas, es decir el Estado no cumplió con su deber de protegerlos. Fueron asesinados a pesar de haber solicitado protección frente a las amenazas de muerte.
En el mundo, la situación también es peligrosa, especialmente en zonas de guerra como Ucrania y Gaza, al asesinato de Anas Al Sharif y otros seis reporteros, se suman a finales de agosto, otros seis asesinados en un solo evento, y varios heridos, durante el genocidio de Gaza.
Muchos mas periodistas han muerto en el desempeño de su trabajo informativo en todo el mundo, pero la organización reporteros sin fronteras, ubica a México en el lugar 143 de 180 países en este listado respecto a la libertad de prensa.
Callar al periodista que denuncia al narcotráfico, la corrupción o el mal gobierno, perece lo normal en este gobierno, y para ejemplo, tenemos el acoso a Héctor de Mauleon y las redes sociales, así como el ejemplar caso de “dato protegido”, por el que una diputada logró que el Tribunal Federal Electoral, de corte morenista, obligara a una ciudadana a publicar una disculpa diaria durante 30 días por el hecho de haberla criticado siendo una persona pública.
No es la intención de este articulo ser exhaustivo, pero es notorio que en algunos medios de comunicación impresos y electrónicos han sido dados de baja articulistas y opinadores críticos, entre ellos Azucena Uresti. No obstante, el peligro esta latente para comunicadores como Brozo y Loret y otros influencers en redes sociales.
Finalizo recordando los asesinatos hace ya mucho tiempo del beato Anacleto González Flores, periodista de La Palabra, en Jalisco, y maestro de muchísimos jóvenes aprendices. Esto ocurrió el 1 de abril de 1927; y más reciente el asesinato de Manuel Buendía, el 30 de mayo de 1984, el primero por defensa de la libertad religiosa, el segundo para que no revelara las relaciones de funcionarios con el narcotráfico.
Es claro el peligro para periodistas y comunicadores, hoy nadie está a salvo.





