¿Supersticiones?

José Miguel Guevara

Supersticiones
En ocasiones nos preguntamos ¿a qué vienen esas ceremonias supuestamente indígenas o mal copiadas, y diferentes de las verdaderas ceremonias de los pueblos americanos previos a la llegada de los europeos?

Ceremonias que iniciaron recientemente con la llegada al poder de López Obrador (2018), a las que se les pretendió dar seriedad y se televisaron para que “todo mundo” las viera.

Ahora que Pedro Sánchez, Presidente del Gobierno de España, a través de uno de sus ministros, le ha dado el gusto al gobierno mexicano de disculparse por las injusticas de la conquista, la Sra. Sheinbaum ha dicho –disculpa bienvenida-, porque a la cuarta transformación le importan mucho los pueblos originarios (sería bueno conocer el apoyo que el gobierno presta a estos pueblos durante las tragedias que las inundaciones han causado).

No, personas con cierto grado de educación que aceptan participar en ellas, difícilmente se prestan a ello solamente por la remuneración que el cargo conlleva. Bueno, podría ser el caso, pero, en su beneficio no acepto esa explicación.

Si hay precedente. En 1930 el secretario de educación pública Lerdo de Tejada, durante el gobierno de “el Nopalito” Ortiz Rubio, montó en el Estadio Nacional, que entonces existía, un templete en forma de pirámide, disfrazó a un empleado de Quetzalcóatl y lo puso a entregar regalos a los niños. Esto lo hizo, explicó, para desplazar al Niño Jesús y Santa Claus.

Estos extremos de “indigenismo” no son producto de supersticiones o verdadero orgullo de raza, las más de las veces los promotores son por sangre criollos o mestizos, en el fondo la negación de la raíz española está más bien orientada a negar la aportación más valiosa que hicieron a estas tierras: dar a conocer la Fe Cristiana, la Evangelización que vitalizó la vida superior en este continente.

No es una teoría de la conspiración, ni un mito, que varias de las sectas masónicas que por Occidente se han extendido, deseen destruir la Religión Católica.

Ellos en sus viejas tradiciones se declaran enemigos de la Religión, la Corona y la Milicia, criterio que tenía su explicación cuando en Europa había gobiernos verdaderamente católicos que fueron sostenidos en esos tres pilares.

Después ya hubo reyes y militares masones. De hecho en México la masonería se extendió en algunos grupos militares y por esa vía llegaron a altos niveles del poder, más de uno de los presidentes revolucionarios militó en la masonería. Calles desató una persecución contra las prácticas religiosas que ocasionó los levantamientos de católicos conocidos como la Cristiada.

Igualmente, no podemos dejar de notar que durante el gobierno de López Obrador los masones han participado en desfiles con carros que muestran símbolos de la secta, también su grito de ¡viva la fraternidad universal! tiene raíces masónicas.

Pero, aparte de razones profundas, el hecho es que en México es irreal pretender una conciencia indígena general, en la mayoría de la población, en su inmensa mayoría somos mestizos por sangre y más aún, por cultura todos somos mestizos y los más somos guadalupanos y católicos.

Grandes artistas y pensadores mexicanos se han orgullecido y prolongado el valor de una cultura mestiza mexicana que se enriqueció con las tonalidades que el alma indígena imprimió a la cultura europea que los españoles trajeron a estas tierras.

Uno de los ejemplos más distinguidos es el barroco mexicano que luce esplendido en la Capilla del Rosario del templo de Santo Domingo en Puebla o la Capilla de Santa María Tonantzintla en Cholula, Puebla. Hay muchos más, solo que llenaría la página. También en pintura y orfebrería.

Por cierto, al hablar del alma indígena, en justicia debemos reconocer que más allá de la violencia que los aztecas ejercían sobre xochimilcas, tlaxcaltecas y otras etnias, algunas con notables diferencias de idioma, como purépechas, otomíes y mayas, si había un alma común herencia de la cultura madre: los olmecas, es una imposición el querer llamarnos aztecas a todos los mexicanos, lo que sí somos, repito, somos mestizos.

Autor

Suscríbete al canal de Revista Forja en WhatsApp

RECIBE GRATIS LA REVISTA

Suscríbete gratis a nuestro canal en WhatsApp y recibe la revista en PDF cada mes, además de artículos y reflexiones todos los días.

También síguenos en redes sociales y mantente al día con lo mejor de nuestra comunidad.

LEER MÁS

Happy birthday America!

Happy birthday America!

A través de episodios poco conocidos de la Revolución Americana, se subraya la decisiva, aunque poco reconocida, participación de España y del mundo hispánico en la formación del país, tanto en el ámbito militar como intelectual. Los principios fundacionales estadounidenses beben también de la tradición escolástica católica, lo que permite reconsiderar la historia estadounidense, como el ancla desde el cual, se puede llevar a plenitud el Bien Común y la unidad con Hispanoamérica.

leer más
Quod natura non dat, Salmantica non præstat

Quod natura non dat, Salmantica non præstat

La Escuela de Salamanca celebra en 2026 su quinto centenario. Nacida en el siglo XVI en la Universidad del mismo nombre, se convirtió en el epicentro intelectual que marcaría el inicio de la modernidad, transformando el pensamiento occidental, en la teología, el derecho, la economía y la filosofía moral. Surgida para dar respuesta a los desafíos prácticos de su tiempo, sus lecciones —redescubiertas apenas hace algunas décadas— permanecen vigentes.

leer más
Revista Forja para el Bien Común
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.