El papel de la mujer, hoy

por | Mujer

Durante la conferencia de prensa ofrecida por S.S. el Papa Francisco, al regreso de su viaje papal a Sudán del Sur, ha hecho un comentario que ha resonado en mi pensamiento y en mi corazón sobre lo que ha visto:

Pero las mujeres… las he visto en Sudán del Sur. Sacan adelante los hijos, a veces se quedan solas, pero tienen la fuerza de crear un país. Las mujeres son valientes. Los hombres van a la lucha, van a la guerra, y estas señoras con dos, tres, cuatro, cinco hijos, salen adelante. Las he visto en Sudán del Sur. Y hablando de mujeres, querría decir algo sobre las religiosas, las religiosas que se involucran, he visto a algunas aquí en Sudán del Sur y también en la misa escuchasteis el nombre de muchas religiosas que fueron asesinadas, degolladas en la guerra. Volvamos a mostrar la fuerza de la mujer, debemos tomarla en serio y no usarla solo para la publicidad de cosméticos, por favor. Esto es un insulto a la mujer, la mujer está para cosas mucho más grandes” (Tomado de Rome Reports).

Desde el inicio, el comentario me transportó directamente a la realidad que describe no por haber viajado a ese país ni por conocer a las mujeres que en él habitan, sino porque la misma descripción aplica a lo que puedo observar y conocer por medio de las historias de las mujeres de mi país, de mi estado, de mi ciudad, de mi entorno y de mi propia familia; mujeres de todas edades y condiciones sociales, económicas, laborales, educativas, cuyas vidas tienen una huella implícita de la lucha que día a día libran comprometidas con lo que consideran valioso.

Mujeres cuyos humanos y lícitos anhelos han tenido que ser puestos en pausa o inclusive dejados a un lado porque: “no era su momento”, “no les dieron permiso”, “no se usaba en su época”, “eso no hacen las mujeres”, “no tienes necesidad”, “¿para qué te complicas?”, “no lo vas a lograr…” mujeres que con todo en contra y aún entre la espada y la pared, supieron que “no quedaba de otra” y que lo que no hicieran ellas, nadie lo iba a hacer. Esas mujeres dispuestas a entregar su tiempo, su fuerza física, su descanso, sus habilidades, su salud y su propia vida, son las mujeres por las que los seres humanos vivos hoy, estamos transitando la vida.

Dice el Papa Francisco: “volvamos a mostrar la fuerza de la mujer, debemos tomarla en serio y no usarla solo para la publicidad de cosméticos, por favor. Esto es un insulto a la mujer, la mujer está para cosas mucho más grandes”. ¿Cuántas de nosotras hemos anhelado eso?

En pleno siglo XXI aún luchamos porque se nos tome en serio partiendo del principio básico y evidente de que somos seres humanos con igual dignidad que nuestros pares hombres y lo hacemos porque aún no es algo obvio, son muchos los entornos en los que ser mujer es desventaja aun cuando ni siquiera has nacido; en otros, los tratos inequitativos se fundamentan y justifican socialmente en el mismo hecho biológico de ser mujer.

Si bien es un error hablar de y por las mujeres como grupo homogéneo, también lo es cerrar los ojos ante las distintas y muy particulares realidades que viven. Pasar por alto por ejemplo, que en México y según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo en 2022, del total de las mujeres ocupadas 5.8% son trabajadoras sin pago*, evidencia una inconsciencia al respecto de aquellas que diariamente realizan actividades como el cuidado de otros. Se menosprecia un trabajo que implica esfuerzo y cansancio, un trabajo que sostiene y facilita el que otros miembros del entorno lleven a cabo sus propias actividades, no lo remuneramos económicamente pero, ¿acaso siquiera agradecemos? o ¿ya nos convencimos de que es una “obligación” y por eso no se toma “en serio”?  Este ejemplo es pequeño pero demostrativo de los puntos ciegos que aún tenemos en el panorama de realidades de la mujer.

Escuchamos en los ambientes laborales, escolares, familiares, sociales y políticos que de todo nos quejamos, que nada nos parece, y quizá haya que reflexionar en qué puntos hemos llegado a la exageración pero en serio: ¡es que no se nos toma en serio!, hay realidades que no pueden mantenerse estáticas e inalterables, esas realidades donde la mujer es vista como un objeto de consumo intercambiable, reemplazable, desechable, comercializable… esta objetivación deriva precisamente de no reconocer en ella a un ser humano igualmente digno y así inferir tristemente que por ello defenderla y respetarla no es necesario.

Por eso el mensaje del Papa Francisco resuena: “volvamos a mostrar la fuerza de la mujer”, esa fuerza que tanto trabajo cuesta reconocer incluso en una misma porque a la emotividad, delicadeza y vulnerabilidad se les presenta asociadas a un carácter débil y “poco trabajado“, cuando en realidad en esa capacidad de conmoverse y expresarse por medio de emociones, esa atención a los detalles producto de la observación que permite encontrar lo pertinente a cada persona y momento e inclusive la valentía de mostrarse a los otros con total transparencia, son precisamente las que evidencian fortaleza. Una fortaleza capaz de doblarse en la tempestad e inclusive de quebrarse por las embestidas poderosas que la acechan, pero que ni con evidentes heridas y cuarteaduras deja de insistir para permanecer de pie ante la vida, no por apariencia o por obligación, sino por una actitud congruente con su propia esencia.

Pienso en las historias que he leído, escuchado y vivido, testimonios todos de vidas humanas de mujeres que toman decisiones día a día, que se equivocan, se desorientan, dudan, se cuestionan, se arrepienten, se enorgullecen, se detienen, reflexionan, aprenden, piensan, creen, sienten, hacen, dan, ordenan, proponen, ejecutan, escriben, enseñan, lideran… mujeres cuya existencia no es un error ni un estorbo, sino todo lo contrario, son indispensables, necesarias y reveladoras de las posibilidades humanas, de que las mujeres estamos “para cosas mucho más grandes”.

 

————————————————–

Traducción de conferencia de prensa de SS. el Papa Francisco a su regreso de la visita papal a Sudán del Sur

https://www.romereports.com/2023/02/05/francisco-es-insultante-usar-a-la-mujer-solo-para-anuncios-de-maquillaje/

 

* Inmujeres, Cálculos con base en INEGI, ENOE. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Nueva edición. 2022. Primer trimestre

http://estadistica-sig.inmujeres.gob.mx/formas/tarjetas/Participacion_economica_femenina.pdf

Autor