¡Comparte con tu red!

El colapso educativo es el colapso de la nación

por | Educación

PPrimero quitaron las guarderías, después las escuelas de tiempo completo, ahora pretenden acabar con el conocimiento técnico y científico a través de los libros de texto, pareciera efectivamente que el gobierno quiere colapsar la educación para colapsar al país.

La Nueva Escuela Mexicana (NEM) y sus libros de texto, constituyen la agenda política de la 4T para encausar la educación de los niños y adolescentes en México dentro de la ideológica socialista.

Impulsada dentro de la Secretaría de Educación Pública por partidarios del marxismo, y apoyada en la experiencia de ideólogos del gobierno venezolano -que no se ha distinguido por su desarrollo económico social o económico ni por el ejercicio de la libertad o de los derechos humanos-, nos lleva a cuestionarnos si lo que queremos para México es un gobierno autoritario, con violencia, carente de libertades fundamentales y de oportunidades.

A pesar de un amparo otorgado por un juez a la Unión Nacional de Padres de Familia para suspender la distribución de los libros de texto, por el incumplimiento en su elaboración de lo establecido en las propias leyes, el gobierno federal ha desacatado esa orden al llevar a cabo su publicación y distribución.

La Ley Federal de Educación señala que antes de publicar y elaborarse los textos, debieron publicarse los planes de estudio, resultado de un trabajo conjunto con maestros, padres de familia y expertos en todos los temas para garantizar la calidad educativa, lo cual no se hizo.

Debido a que el gobierno federal ha reservado la información de este proceso por 5 años, trascendió en las redes sociales que entre los “expertos” que elaboraron los libros se encuentran personas sin título profesional y otros sin experiencia educativa, por lo que se explican los errores ortográficos, históricos, pedagógicos, etc.

En el caso de los docentes, primero debieron ser capacitados en el Plan de Estudios, como marca la ley, pero tampoco sucedió y el 28 de agosto ser reiniciaron las clases sin que los docentes conocieran qué van a impartir.

Adicionalmente, los recortes presupuestales para la capacitación de los docentes dificulta la existencia de una educación de calidad, que comenzó a caer, a inicio del sexenio, con la contrarreforma educativa, y se deterioró aún más con la pandemia.

La educación intermedia deberá realizar un esfuerzo extraordinario para homologar a los alumnos de la “generación de la crisis educativa”, generada por esta administración, so pena de bajar aún más el nivel y la calidad educativa de los egresados de los centros de educación superior, lo que resentirían las empresas, la sociedad y la economía.

La revisión de los contenidos de los libros de texto permiten afirmar que estos no cumplen con los criterios jurídicos sobre lo que la educación debe reunir: excelencia, científica, calidad e integralidad; ni atienden el principio constitucional del interés superior de la niño.

No todo está perdido. Las crisis suelen generar mejores oportunidades, y esta no será la excepción. Es el momento de que los padres de familia nos involucremos verdadera y conscientemente en la educación y formación de nuestros hijos. Es sabido que la escuela es el segundo hogar y que el hogar debería ser la primera escuela donde se forma en valores y virtudes a los niños.

Nos toca a los padres debemos cuidar que esos valores y virtudes también se vivan en la escuela, para lo que debemos reunirnos periódicamente con los maestros; asistimos a las reuniones de grupo o escolares; participar en la escuela para padres, así como dar seguimiento puntual a conocimientos, tareas y actividades que realizan nuestros hijos; revisar sus cuadernos, libros y mochila; como motivando la lectura y el interés por la cultura y las artes.

También requerimos limitar el uso del celular, reemplazándolo por lecturas que los ayuden a su formación integral; buenos programas o series de televisión en lugar de “reality shows” que solo confunden y dañan su desarrollo psicosocial niños; visitar y conocer museos, parques, jardines, fomentar el cuidado de la flora y fauna: propiciar una comunicación activa con nuestros hijos, la convivencia en familia mediante juegos de mesa que les ayuden a pensar; y, ¿por que no? cantar, bailar, rezar, correr, cocinar, etc.

En el último ‘Índice de Ignorancia’, encuesta internacional que realiza la firma ‘Ipsos Mori’ desde el año 2014, sitúa a Brasil y México como los dos países iberoamericanos más ignorantes. La lista incluye 40 países, de los que seis son de Iberoamérica.

Era un país tan, pero tan ignorante… que gritaba más fuerte un gol que una injusticia; que sabía más de futbol que de sus propios derechos: que votaba más en un programa de televisión que en las propias elecciones…

Nuestro compromiso con nuestros hijos y con nuestro país nos debe llevar a involucrarnos en lo que realmente es importante para nuestra sociedad, exigir a los gobiernos más y mejores servicios educativos y de salud; más y mejores escuelas y hospitales; trabajo digno, seguridad, justicia social y sobre todo el respeto a las libertades y derechos fundamentales.

E, igualmente, a trabajar por una sociedad mejor formada e informada, capaz de no ser indiferente ante las injusticias y los abusos; de participar en la democracia con su voto; trabajar junto con el gobierno, en el bien común de la sociedad para lograr la paz y la justicia social que merecemos. Todo esto es resultado de una buena educación.

Suscríbete a Revista Forja en WhatsApp

Suscríbete grátis a Revista Forja

Suscríbete al canal de Revista Forja en WhatsApp (más privado que un grupo) y recibe cada mes la revista en PDF y artículos como este cada semana.

Autor