“Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio.” (Marcos 16,15)
¿Qué herramientas usarían hoy los grandes apóstoles?
A veces imaginamos a los Apóstoles y santos como figuras estáticas, congeladas en vitrales o estatuas. Pero la realidad es que fueron comunicadores revolucionarios en su tiempo.
Si vivieran hoy, probablemente estarían en todas partes: usarían inteligencia artificial, serían influencers en redes sociales, harían podcasts, foros, charlas universitarias, estarían en medios masivos… y, claro, también caminarían por las calles buscando a quienes aún no conocen la Buena Nueva y el Nuevo Mandamiento que nos dejó el Señor.
Cada película, serie o documental que llega a nuestras pantallas no es neutral. Toda obra audiovisual responde a un objetivo de comunicación: formar, deformar o transformar los valores y la visión del espectador.
El cine y la televisión son hoy arenas de batalla cultural, donde la fe, la verdad y la esperanza también se juegan.
¿Cómo habrían hecho apostolado aquellos que llevaron el mensaje hasta los confines del mundo?
- Pedro, seguramente no habría escrito tratados teológicos. Su fuerza sería la cercanía y el testimonio directo.
- Pablo, el estratega incansable, dominaría idiomas, narrativas y algoritmos, conectando verdades eternas con los desafíos modernos.
- San Agustín, pensador y converso, sería el filósofo-influencer que hablaría del alma, el deseo y la búsqueda de plenitud más allá del placer inmediato.
En contraste, ¿cómo se posicionarían ideólogos contrarios a la Iglesia como Lutero, Marx o Galileo?
- Lutero, disruptor digital, sería un tiktoker reformista, lanzando clips polémicos que remueven conciencias.
- Marx sería el estratega de medios, con plataformas de crítica social, newsletters y contenidos virales cargados de ideología.
- Galileo, el científico del pueblo, divulgaría ciencia y pensamiento crítico desde YouTube y TED Talks, invitando a repensar la fe desde la razón.
Hoy, el apostolado no se trata sólo de tener la razón, sino de tener presencia, belleza, profundidad y verdad.
Jesús no escribió un solo libro… pero cambió el mundo comunicando con AMOR, claridad, misericordia y autoridad.
¿Dónde están los apóstoles y las parábolas del siglo XXI?
¿Quién se atreve a hablar con verdad y claridad en medio del ruido?
En este contexto, un par de ejemplos recientes —The Chosen y Conclave— representan visiones profundamente opuestas sobre el cristianismo y su mensaje. Mientras The Chosen se plantea como una evangelización adaptada al lenguaje y sensibilidad de nuestros tiempos, Conclave opta por denigrar a la Iglesia, destacando sus sombras sin reconocer su luz, omitiendo la acción viva del Espíritu Santo y la entrega silenciosa de millones de fieles.
«Ay de mí si no anuncio el Evangelio.» (1 Corintios 9, 16)
La pregunta sigue vigente: ¿seremos apóstoles que anuncian la Buena Nueva, o fariseos modernos que rasgan sus vestiduras ante todo lo que escapa a su molde?
Conclave: Desprestigiar sin construir
Dirigida por Edward Berger, Conclave se adentra en la elección papal con una narrativa de intrigas, luchas de poder y corrupción interna. Más allá de la dramatización, la película excluye deliberadamente la acción del Espíritu Santo en el proceso de elección del Papa, omitiendo cualquier virtud y presentando a la Iglesia como una institución política vacía de sentido sobrenatural.
El director y su equipo, ligados a visiones seculares y escépticas, utilizan la crítica religiosa como parte de una agenda ideológica más amplia. La producción contó con un presupuesto de aproximadamente 20 millones de dólares y ha recaudado más de 115 millones de dólares en taquilla mundial. Además, ha sido promovida por grupos que en otros proyectos han mostrado afinidad con causas progresistas como la despenalización del aborto y las agendas LGBTTTIQ+.
Lejos de corregir errores o invitar a una renovación auténtica, Conclave caricaturiza a la Iglesia, ignorando que ella —a pesar de las miserias humanas— ha sido por siglos luz, refugio y consuelo para millones.
The Chosen: Evangelizar en el lenguaje de hoy
En contraste, The Chosen, creada por Dallas Jenkins, nace con la misión de acercar el rostro humano de Jesús a nuevas generaciones. Sin pretender una literalidad estricta de los Evangelios, la serie muestra la vida de Cristo y sus discípulos con una profundidad emocional que busca tocar el corazón de los espectadores.
Su producción se distingue por su enfoque ecuménico: ha contado con asesores católicos, evangélicos y judíos, logrando una narrativa que promueve la espiritualidad cristiana sin sectarismos. Además, el financiamiento colectivo que ha sostenido la serie (con más de 100 millones de dólares recaudados por los propios fieles) es en sí mismo un testimonio de una Iglesia viva que quiere evangelizar.
A pesar de sus frutos, The Chosen ha sido atacada desde sectores fariseos que, cegados por un literalismo estéril, critican cada licencia artística como si la fe dependiera de una exactitud teatral, olvidando que el Evangelio es vida, no guion.
«Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación.» (Marcos 16, 15)
La Fidelidad al Papa y la Acción Silenciosa de la Iglesia
“Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; y el poder del infierno no la derrotará.” (Mateo 16, 18)
La fidelidad al Papa no es un asunto de simpatía personal ni de afinidades políticas. Para el católico, es un acto de coherencia con la fe apostólica, un signo visible de unidad, y una respuesta humilde a la acción permanente del Espíritu Santo en la Iglesia.
Durante más de dos mil años, la Iglesia ha resistido persecuciones, divisiones internas y errores humanos. Ni los Cismas lograron destruir su unidad esencial. Siempre, al final, el soplo del Espíritu Santo ha guiado y sostenido a la Iglesia universal.
Acción silenciosa de la Iglesia
- Administra más de 221 mil escuelas, educando a 60 millones de alumnos en todo el mundo.
- Sostiene más de 5 mil hospitales y 16 mil dispensarios médicos, especialmente en zonas marginadas.
- A través de organizaciones se atienden a más de 20 millones de personas en situación de crisis humanitaria cada año.
- Protege a migrantes, refugiados, mujeres vulnerables y niños abandonados, sin importar su origen o religión.
Aún no se tiene un nombramiento pero ya se influye en líderes mundiales como Zelensky, Trump, Macron y Starmer que aprovecharon los funerales del Papa para explorar caminos de diálogo y paz en el mundo. El papel de la iglesia y su liderazgo así como en su momento San Juan Pablo II impulsó la caída del Muro de Berlín, hoy la Iglesia sigue actuando discretamente, pero de manera decisiva, como instrumento de reconciliación y esperanza en medio del caos del mundo.





