Detrás de cada proceso migratorio late una historia de valentía. Personas de latitudes diversas cruzan fronteras impulsadas por un anhelo universal: la búsqueda de una vida digna.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
Detrás de cada proceso migratorio late una historia de valentía. Personas de latitudes diversas cruzan fronteras impulsadas por un anhelo universal: la búsqueda de una vida digna.
Resurrección, dignidad y desarrollo humano.
En el mes de abril, que celebramos el día del niño es importante rescatar algunas ideas propias para entender, pero sobre todo llevar a cabo con los más pequeños y cumplir el papel trascendente que como adultos responsables de los niños nos toca atender, siendo los héroes que necesitan para lograr su realización plena.
Esta generación no solo está muy preocupada por los desafíos globales, sino que también tiene una gran esperanza y una capacidad impresionante para actuar y hacer cambios reales: están dispuestos a luchar por un futuro mejor.
En la bula de convocación del jubileo del 2025, Spes non confundit, el papa Francisco menciona la importancia de ser “signos de esperanza”, deteniéndose en los presos, los migrantes, los enfermos, los jóvenes, los pobres, los ancianos.
Política y Esperanza Cívica
El reciente jubileo de los gobernantes no es ingenuidad. Es una exigencia de nuestro tiempo. Es creer que en la política el bien común es posible y que gobernar puede volver a ser un acto de esperanza. No esperamos un milagro. Esperamos un despertar.
Contra las crisis, la esperanza.
En tiempos de incertidumbre, las ideas y valores fundamentales cobran un renovado protagonismo. En esta edición, exploramos la raíz de las crisis contemporáneas, la relevancia de la familia, el papel de la educación y los desafíos políticos y religiosos que moldean nuestro presente.
A veces imaginamos a los Apóstoles y santos como figuras estáticas, congeladas en vitrales o estatuas. Pero la realidad es que fueron comunicadores revolucionarios en su tiempo.
Si vivieran hoy, probablemente estarían en todas partes: usarían inteligencia artificial, serían influencers en redes sociales, harían podcasts, foros, charlas universitarias, estarían en medios masivos… y, claro, también caminarían por las calles buscando a quienes aún no conocen la Buena Nueva y el Nuevo Mandamiento que nos dejó el Señor.
El Jubileo Ordinario del Año 2025, convocado por el Papa Francisco en la bula Spes Non Confundit, se presenta como un evento histórico para revitalizar la fe y traducir la esperanza cristiana en acciones concretas.
La idea de ser parte de una potencia económico-militar a nivel mundial es seductora, pero ¿responde realmente a nuestra vocación histórica y cultural como mexicanos y latinoamericanos?
Cuando se siembra Esperanza en el corazón humano, se desarrolla una capa protectora para los momentos de crisis y pruebas, porque es una valioso detonador de la oración.
México no está terminado. Su futuro depende de los mexicanos que, como antes, se han esforzado en construir un mejor México, con la esperanza de que su empeño cristalice y contribuya a un mejor futuro.
La esperanza cristiana emerge como una respuesta esencial para los creyentes, permitiéndoles no solo superar los obstáculos, sino también encontrar sentido y propósito en medio de las dificultades.
La pandemia COVID-19 es un acontecimiento global que marcará a la presente y futuras generaciones, un punto de inflexión, un antes y un después que anticipa que el mundo no será igual y aún no sabemos si será mejor; y en el que somos actores y testigos, en tiempo real, de un cambio de epoca.