Anchorage, Alaska, se convirtió en escenario de un capítulo singular de la geopolítica contemporánea, el 15 de agosto de 2025. La cumbre entre Donald Trump y Vladímir Putin fue un espectáculo cuidadosamente calculado.
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Anchorage, Alaska, se convirtió en escenario de un capítulo singular de la geopolítica contemporánea, el 15 de agosto de 2025. La cumbre entre Donald Trump y Vladímir Putin fue un espectáculo cuidadosamente calculado.
La galería de los horrores se extiende a lo largo del mundo, desde la hambruna rusa de 1921 y el Holodomor, hasta los millones de muertos a causa del fallido “Gran Salto Adelante” y la “Revolución Cultural” de China. Pasando por las masivas “purgas” soviéticas, los Jémeres Rojos, que mataron a más del 20% de la población de Camboya y la hambruna de Corea del Norte en la década de los 90’s.
No podía menos que llamar poderosamente la atención la conversación de Donald Trump y JD Vance, presidente y vicepresidente de los Estados Unidos, respectivamente con Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, transmitida en vivo por televisión, la cual no terminó en felizmente.
Solo el tiempo nos dirá sí detrás del dramático viraje en la relación con Ucrania se esconde un mero entreguismo en favor Putin, una visión parroquial de aislarse del mundo y ahorrar centavos, o una estrategia más profunda para prevenir el colapso de Rusia.
Asociaciones sociales, políticas y lideres sociales, en Europa y América, fueron la vanguardia en las transiciones a la democracia.
Con al episodio Wagner, hoy Rusia se parece más a una república bananera centroamericana o africana, que a la supuesta tercera potencia mundial. El gran vencedor de todo esto es Ucrania.
Con motivo del primer aniversario de la invasión de Rusia a Ucrania se hace un análisis del conflicto, señalando las lecciones aprendidas y las consecuencias para la arquitectura de seguridad de Europa. La perspectiva se centra en los intereses y las amenazas de los actores involucrados y busca ofrecer una comprensión estratégica en el contexto global, tanto de Estados Unidos como de China.
No importa cuál sea el pretexto, los muertos -rusos y ucranianos- son una ofensa grave a una sociedad civilizada que pretendemos ser, pero que en estos hechos nos regresa a las edades más oscuras de la humanidad.
Si analizamos la historia, ocupan más lugar las guerras que lo logros de las naciones, y cuando éstos se dan, no faltan quienes envidiosos busquen anularlos o revertirlos.
La invasión de Rusia a Ucrania, además de ser un gran abuso, permite a China observar detenidamente la reacción del mundo occidental y sus ojos se centran en Taiwán, advierte José Miguel Guevara en su análisis
El juego geopolítico fuerte por la hegemonía mundial es entre China y Estados Unidos, ¿cómo encajan en este juego las acciones de Putin?, cuestiona en su espacio Miguel Guevara.
Arzobispo Shevchuk: «estaremos preparados para defender nuestra querida tierra ucraniana hasta el final»
«Ucrania, llamada ‘tierra de sangre’, empapada con la sangre de los mártires y luchadores de la independencia de su nación, nos llama hoy a defender nuestra patria», escribió el arzobispo mayor.