En la bula de convocación del jubileo del 2025, Spes non confundit, el papa Francisco menciona la importancia de ser “signos de esperanza”, deteniéndose en los presos, los migrantes, los enfermos, los jóvenes, los pobres, los ancianos.
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En la bula de convocación del jubileo del 2025, Spes non confundit, el papa Francisco menciona la importancia de ser “signos de esperanza”, deteniéndose en los presos, los migrantes, los enfermos, los jóvenes, los pobres, los ancianos.
En este complejo entramado de nuestro tiempo, donde la realidad social nos interpela con urgencia, emerge la resonancia del Evangelio, una voz que no nos permite la huida. El Papa Francisco, con su clarividencia habitual, no nos invita a la inacción, a la pasividad complaciente, sino que nos lanza una interpelación directa, un desafío radical: abandonar la cómoda butaca del “hincha” para descender al ruedo de la vida, al diálogo, al compromiso tangible y a la acción transformadora. Es el eco de una ciudadanía viva que se niega a ser mero espectador mientras otros deciden su destino.
La Economía de Francisco es un movimiento internacional que convoca principalmente a jóvenes a repensar la economía de hoy, tomando como modelo a dos Franciscos: el Papa Francisco y San Francisco de Asís.
El autor hace un recuento de algunos de los documentos y acciones más relevantes durante 56 años del diálogo judeo católico con los que ha abierto una nueva etapa y permite vislumbrar con esperanza abundantes frutos para el bien común.
Parece que otro cisma se está gestando en Europa. Desde 2019 la Iglesia Alemana inició oficialmente los trabajos del “Camino Sinodal Alemán”.
Buscar el bien común es contribuir en la medida de la virtud de cada quien a lograr las condiciones de convivencia que permitan que todos los seres humanos podamos vivir como hermanos de acuerdo con nuestra dignidad, y en el camino, ser felices.
Hoy tenemos aquí en la tierra la sabiduría, la experiencia, la ortodoxia, la generosidad y el valor de la también inusual dimisión de Benedicto XVI y el carisma, la frescura y las sorpresas de Francisco. Ambos entregados a Dios y al mundo.
Ante los ambientes tensos que se viven por los procesos electorales, muchas personas menosprecian la política, como si fuera un permanente campo de batalla para enriquecimiento de unos cuantos.