En lo que va de este siglo hemos sido testigos y protagonistas de la transformación sin precedentes en la producción, consumo e intercambio de información y contenidos en la forma de hacer comunicación.
Marshall McLuhan explicó esta nueva realidad con claridad al mostrar que el contenido de un “nuevo” medio es en sí un viejo medio. Imaginando en un “ecosistema mediático; si bien hay muchos medios que hoy se han “extinguido”, su esencia permanece en otros que han surgido.Por mencionar un ejemplo, el telégrafo ya no existe, WhatsApp, es “el medio”nos hace recordar ese “antiguo medio”.
En México, la prensa, radio y la televisión comenzaron a experimentar una transformación debido a la aparición del internet y las redes sociales. De acuerdo con un comunicado emitido por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) el pasado 9 de diciembre en México 74% de las personas consumieron contenidos audiovisuales en tv abierta y 55% por internet. En promedio, las personas consumieron diariamente 2.3 horas para ver canales de televisión abierta y 3 horas en promedio para consumir contenidos por internet. El consumo de radio alcanzó el 33% y la programación favorita es la musical con 82% seguido de noticias con 40 por ciento. Un 24% declaró jugar videojuegos, principalmente a través de un teléfono celular (76%) y de consolas de videojuegos (32%), mientras que 57% lo hicieron en línea.
A diferencia del siglo pasado las audiencias ya no solo consumen información y entretenimiento en más medios, sino que los consumen por menos tiempo: el zapping (servicio de TV en vivo por suscripción que funciona con una conexión a internet) alcanzó dimensiones impensadas.
2025 se vislumbra como un año cuyo impacto de la inteligencia artificial (IA) y el dominio de los algoritmos en los medios de comunicación seguirán cambiando las reglas del juego, llevando al sector hacia un ecosistema más direccionable, medible, pero también los contenidos producidos y distribuidos en línea podrían dar lugar a escenarios complejos, la inteligencia artificial podría vulnerar más su credibilidad para verificar datos y la difusión de notas falsas.
Hay una gran probabilidad que los contenidos en línea empiecen a ser sintéticos, lo que podría provocar una disminución de la cuota de contenidos producidos por los medios de comunicación. La adopción de la IA generativa puede conducir a la transformación de la economía de los creadores de contenido, y repercutir en los modelos de negocio de los medios.
Uno de los retos que deberán enfrentar los medios, sobre todo los tradicionales (prensa, radio y televisión), es replantear su papel y propósito para mantenerse vigentes trabajando para concienciar al público sobre los principios clave para garantizar la calidad de los contenidos y la información.
Otro reto será fortalecer la alfabetización mediática para que las audiencias sepan identificar información errónea y desinformación; así como promover un marco regulatorio que abarque este ecosistema mediático que sigue evolucionando.
Con la mirada puesta en lo que nos depara el 2025, es necesaria una acción colectiva de múltiples actores involucrados para reconstruir la confianza en el ecosistema de los medios de comunicación y hacer frente a la desinformación, el mensaje que SS Francisco envió a propósito de la 58 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales:
«En esta época que corre el riesgo de ser rica en tecnología y pobre en humanidad, nuestra reflexión sólo puede partir del corazón humano. Sólo dotándonos de una mirada espiritual, sólo recuperando una sabiduría del corazón, podremos leer e interpretar la novedad de nuestro tiempo y redescubrir el camino de una comunicación plenamente humana.»





