Esta afirmación rompe radicalmente con la política energética de la pasada administración. Si el equipo técnico que revisará el asunto lo considerara viable, será imposible realizarlo con la legislación actual.
Se requiere una apertura y modernización similar a la reforma constitucional del 2013. La presidenta está reconociendo los tremendos errores de su antecesor.
La contrarreforma de López Obrador (2019) a los cambios constitucionales del 2013 que impulsó Peña Nieto, regresó la política energética a la visión estatista y centralista de los 60s. Como muchas de las decisiones absurdas que tomó a lo largo del sexenio, provocó un retraso en el país de graves consecuencias.
Anuló la transición energética ordenada por la Ley que establecía la hoja de ruta para un avance sustancial en generación de energía eléctrica por medio de Energías Renovables (EERR) y utilizar en mayor escala gas natural.
El potencial de generación por medio de EERR en México es de loa más importantes del mundo. Solo la energía solar podría cubrir en gran parte los requerimientos del país. Hay amplio potencial también en energías eólica, geotérmica e hidraúlica.
La Ley de Energía de la Industria Eléctrica (LIE) daba prioridad en el despacho a las que se generaban con un menor costo para el mercado. Muchos proyectos de EERR que desarrollaron empresas mexicanas y extranjeras, resultaron mucho más baratos que la energía generada por la CFE y de acuerdo a la normatividad. AMLO ordenó reformas a la LIE y cambió el orden de despacho para dar preferencia a plantas de la CFE (combustibles fósiles), desplazando a proyectos de EERR privados, afectando su rentabilidad y en la práctica frenando TODOS los proyectos en curso de aprobación e instalación.
En 2020 el Centro Nacional de Control de Energía, canceló pruebas a 17 centrales eólicas y solares. Se eliminaron las “subastas” que se habían convertido en el principal mecanismo para impulsar las EERR en el país. Se cancelaron también las “rondas petroleras” y se modificaron todas las reglas vigentes para favorecer a PEMEX y a la CFE, violando la libre competencia en el mercado e incumpliendo normas establecidas en el T-MEC. Finalmente, el ejecutivo eliminó la Comisión Reguladora de Energía (CRE).
Es importante mencionar dos cosas: con esta política, México no alcanzó la meta comprometida a nivel internacional en la Convención Marco de Cambio Climático para la generación del 35% mediante EERR, en 2024, ni la meta de reducción de emisiones en 2025, y para empeorar más la situación, promovió el uso de combustóleo en las termoeléctricas chatarra de la CFE. El combustóleo es el combustible fósil más sucio y contaminante de todos.
Conclusión: AMLO destruyó y frenó las EERR y la transición energética y promovió mucha mayor emisión de contaminantes a la atmósfera.
Frente a este resultado DESASTROSO, ahora, la presidenta Sheinbaum, con 13 años de retraso, propone estudiar la posibilidad de utilizar Fracking para explotar el gas natural en las ricas cuencas de gas shale que existen en el país.
El Fracking es un proceso usado ampliamente en el mundo. La preocupación radica sobre daño ambiental, uso de grandes cantidades de agua y el empleo de químicos que pueden afectar a los acuíferos involucrados. La técnica ha avanzado y mejorado sustancialmente. La explotación de gas natural en el norte del país, en las cuencas de Burgos y Sabinas puede tener factibilidad desde el punto de vista ambiental, técnico y económico. El problema está en quien será el responsable de hacerlo.
PEMEX definitivamente no está en condiciones de hacerlo. No cuenta con la tecnología, no ha investigado, no ha invertido en estudios y no ha preparado personal técnico especializado. En parte por la prohibición legal de hacerlo (gracias a las ocurrencias de AMLO) pero principalmente por el estado desastroso en que se encuentra la empresa: quiebra técnica, la petrolera más endeudada del mundo, infraestructura obsoleta, sin inversión en nuevas tecnologías, sin el mantenimiento adecuado, con personal técnico desmotivado y olvidado.
Si PEMEX explotara gas natural por FRACKING en las cuencas de BURGOS y SABINAS como lo anunció la presidenta, el costo por pie3 sería MUCHO MAS CARO que el que importamos de TEXAS. La situación de PEMEX es INSOSTENIBLE, requiere CIRUJÍA MAYOR: cambios estructurales de fondo y una reforma radical en su operación, personal técnico y SINDICATO.
La cuenca de BURGOS y SABINAS, corresponden a la misma cuenca geológica que están explotando en TEXAS. De hecho, BURGOS y SABINAS, son continuación directa de EAGLE FORD y PERMIAN BASIN en TEXAS.
EAGLE FORD tiene empresas productoras de gas mediante Fracking en los condados de: Webb, Dimmit, La Salle, Maverik, McMulen, Zavala y Alascosa. PERMIAN BASIN, cuenta con pozos en los condados de: Reeves, Loving, Andrews, Word y Crocket.
Muchos de los pozos profundos de estas empresas están, a un paso de la frontera con México de forma tal, que la explotación del gas natural en Texas, es como si lo estuvieran haciendo en NUESTRO PROPIO TERRITORIO.
La técnica del Fracking consiste en una perforación vertical hasta ubicar las lutitas (arcillas compactadas) donde se encuentra “ocluído” el gas natural, a profundidad entre 3000 y 4000 m. Llegando a las lutitas, la perforación GIRA 90° en dirección horizontal y mediante la inyección de agua y arena a altas presiones se rompen las lutitas liberando el gas.
Las líneas de perforación horizontal son en promedio de 2 mil metros y pueden ser radiales.
México podría explotar gas natural por Fracking en las cuencas del norte ricas en este hidrocarburo, pero SI Y SOLO SI lo realizan empresas PRIVADAS MEXICANAS asociadas a empresas internacionales que cuenten con la mejor TECNOLOGÍA.
Para poder hacerlo se requieren reformas constitucionales, legales y al marco regulatorio, para garantizar la seguridad jurídica y la operación de empresas que requieren realizar inversiones muy fuertes.
A nivel LEGAL, se deben revisar nuevamente las “rondas petroleras”, los proyectos “no convencionales”. Ajustes y reformas a la Ley de Hidrocarburos, a la Ley de Aguas Nacionales, a la Ley General de Equilibrio Ecológico y Medio Ambiente y regresar la Comisión Reguladora de Energía como un organismo autónomo. Si se planteara la autorización de “concesiones”, debería haber reforma al Art 27 de la Constitución que establece que los hidrocarburos son propiedad de la Nación.
A la par de estas reformas, deberá promoverse una revisión a fondo de la política energética y desde luego con cambios estructurales a PEMEX y a la CFE. Un camino tortuoso pero que debe hacerse.
Cita este artículo
Luege Tamargo, J.L., (2026, mayo 22). Fracaso de la política energética. Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/fracaso-de-la-politica-energetica/
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