El 2 de junio de 2024, se va a llevar a cabo la elección presidencial que se ha ganado la narrativa de ser la más compleja y clave de la historia reciente en México.
Más de 20,000 cargos a renovarse, sobresaliendo el cargo del titular del ejecutivo federal, el Congreso federal, 9 gobernaturas, los congresos locales de 31 estados y los ayuntamientos de 30 entidades del país.
El contexto de la elección tiene un fuerte elemento a considerar, la inseguridad como el principal problema no solo de percepción sino en los hechos. Más de 185,000 homicidios dolosos, 30 candidatos asesinados hasta el 30 de abril y más de 100 políticos y familiares de ellos víctimas de violencia como secuestros, amenazas, intimidaciones entre otros delitos.
Existen tres candidatos presidenciales, situación que no se había dado desde hace décadas. Tres estrategias compitiendo por la preferencia de los electores. El bloque oficialista integrado por Morena, PT y PVEM que busca mantenerse en el poder y seguir el proyecto político de Andrés Manuel López Obrador en la figura de su candidata Claudia Sheinbaum. La oposición tradicional integrada por PAN, PRI, y PRD donde están postulando a una política no militante partidista, Xóchitl Gálvez.
El tercer proyecto es también opositor con un ADN socialdemócrata, Movimiento Ciudadano, con una estrategia que aspira a convertirse en la segunda fuerza electoral, jugando para lograr con ese objetivo como un aliado temporal del bloque oficialista. Su candidato es emergente, Jorge Álvarez Máynez quien sustituyó al gobernador de Nuevo León, Samuel García, que por motivos políticos renunció a la precandidatura.
La campaña presidencial que inició de forma muy adelantada -fuera incluso de los tiempos de la ley electoral- ha provocado que la población esté desgastada y poco interesada en las campañas electorales que “no han prendido”, a lo que se suma la apatía de las generaciones millenials y centennials que no quieren saber de la política.
ENCUESTAS Y DEBATES
Como sucede en los procesos electorales de occidente, las encuestas son un elemento serio a considerar. Por medio de la tecnología (los robots telefónicos, la inteligencia artificial, las redes sociales) han evolucionado las formas de conocer las preferencias de los ciudadanos, por encima de las tradicionales entrevistas cara a cara y domiciliarias. Los porcentajes de rechazo a responder son altos. A domicilio del 50% y en telefónicas del 95% en promedio.
La tendencia en las encuestas en esta elección ha sido de que hay una puntera permanente, Claudia Sheinbaum con porcentajes en algunos casos hasta escandalosos de arriba de 30 puntos porcentuales sobre Xóchitl Gálvez. Sin duda eso ha generado la idea en parte del electorado de que la elección ya está resuelta.
El uso de las encuestas como herramientas del marketing político es fundamental para generar percepciones negativas y positivas. Pero también han ido perdiendo credibilidad y el llamado voto oculto ha tenido un crecimiento inusitado.
Los debates son otro ejercicio estratégico en las campañas electorales. Si bien las audiencias de estos eventos pueden variar, son un medidor de la narrativa y de la capacidad de los candidatos para resolver momentos incomodos e inesperados.
Los dos primeros debates en está elección han sido totalmente distintos. En el primero, se dieron varios elementos negativos; una mala producción, un formato confuso, moderadores indecisos, errores técnicos y un mal desarrollo por parte de la candidata de la oposición, mostrando a la candidata oficialista como segura y con control de las situaciones adversas. El post debate que es clave en estos ejercicios tuvo un ganador, Javier Álvarez Máynez.
En el segundo debate, la producción y moderación fueron mejores. El desarrollo de las candidatas durante el ejercicio fue distinto. Los ataques de la candidata opositora desquiciaron a la candidata oficialista y cada una le puso un mote a la otra. La “candidata de la corrupción” vs la “candidata de las mentiras”. La “narcocandidata” vs la “representante del PRIAN”. El post debate fue ganado por Xóchitl Gálvez que fue para ella un tanque de oxígeno para una campaña de altibajos.
SABER VOTAR
Existe en está elección una tendencia novedosa en México: votar de forma cruzada. Y hay elementos que se deben considerar por parte del electorado como la forma de pensar de cada candidato y partido político por encima de spots y otros elementos del marketing.
En los últimos años una gran cantidad de políticos han cambiado de militancia política siendo el pragmatismo el elemento reinante, lo que provoca una confusión en la población.
En 2016 surgió una plataforma digital con un objetivo muy particular en los procesos electorales, el que los ciudadanos tengan información general de los candidatos a los distintos cargos de elección popular y además conozcan su opinión entorno a 10 temas de interés general como Seguridad, Medio Ambiente, Educación, Transparencia, Democracia, Libertad de Creencia, Derecho a la Vida y la Salud entre otros temas por medio de su respuesta a 29 preguntas con respuestas binarias (si o no).
Cada candidato es evaluado por medio de una investigación en donde se toma en cuenta las declaraciones y lo realizado en su trayectoria de vida. También a ellos se les da la oportunidad de llenar el cuestionario de forma directa.
Está plataforma es www.sabervotar.mx que ha tenido la oportunidad de replicar su modelo en El Salvador, Costa Rica y Guatemala.





