Hoy en día 20 millones de personas peregrinan cada año a la Basílica de Guadalupe en el Tepeyac. Se han edificado basílicas, santuarios, iglesias, capillas, altares y nichos sin término en honor a la Virgen de Guadalupe en todo el orbe. En México: Además de la Basílica de Guadalupe, hay 132 templos dedicados a ella en la Ciudad de México. En Monterrey, Pachuca, San Luis Potosí, Puebla, Guadalajara, Zamora, Hidalgo del Parral le han construido basílicas y santuarios. A nivel nacional se estima que haya 13,046 recintos católicos dedicados a alguna advocación a la Virgen María, de los cuales 4,032 tienen al menos un altar dedicado específicamente a la Virgen de Guadalupe. [1] En Hispanoamérica: hay basílicas y santuarios en Argentina, en Venezuela, en el Salvador, en Colombia, en Brasil, Guatemala, Ecuador, Nicaragua, Perú, Honduras, Costa Rica, y Panamá, además de incontables iglesias consagradas a Ella. En Europa: los hay en Francia, en Roma, en Ciudad del Vaticano. En España: en Sevilla, en Cáceres, en Canarias, Fuenterrabía. En África: en Guinea ecuatorial, en Kenia, en Marruecos y en otros lugares de misión. En Asia: En Filipinas: en Manila, en Lidong, Albay, en Caloocan, en Cebu City. En Malasia: en Puchong. En India: en Dehli. [2]
¿Por qué se ha extendido tanto la devoción a Nuestra Madre de Guadalupe?
¿Qué explica que la devoción a la Santísima Virgen de Guadalupe ha crecido a pasos de gigante en todo el mundo, trascendiendo el tiempo y el espacio, quizás como ninguna otra advocación de la Santísima Virgen en la historia del Cristianismo?
El Acontecimiento Guadalupano es atemporal y universal, o sea, no lo pensó la Santísima Virgen exclusivamente para las personas que vivían en la Ciudad de Mexico en 1531. Va dirigido a todas las personas de todo el mundo de todos los tiempos.
La belleza, la bondad, y la profundidad de los mensajes del acontecimiento guadalupano los podemos descubrir bebiendo de las tres fuentes del aliento espiritual con que Ella misma impregnó las apariciones:
- Las delicadas y sublimes palabras de la Santísima Virgen en las cuatro apariciones.
- Los detalles femeninos y maternales con los que Ella quiso adornar su visita al Tepeyac.
- Su Imagen Sagrada.
Las dos primeras fuentes han sido objeto de estudio en capítulos previos. Ahora toca intentar descifrar qué nos quiere decir la Madre de Dios con su Sagrada Imagen, -la que nos dejó en su Casita Sagrada del Tepeyac-.
La Milagrosa y Divina Imagen
La Imagen Sagrada sigue siendo un Misterio que da motivo a continuos descubrimientos de los estudiosos del fenómeno Guadalupano, descubrimientos que desafían a la ciencia. Numerosos análisis no pueden explicar las evidencias presentes en la Imagen. Citemos algunas. [3]
- El ayate o tilma de Juan Diego, elaborado con fibras naturales de maguey agave popotule, no se ha degradado, repele al polvo e insectos; ha durado en perfecto estado desde 1531. Ha sido declarado incorruptible e indestructible.
- La tela es de muy baja calidad, difícil de pintar. La tela es suave como la seda en donde está la Imagen, pero es áspera y tosca en el resto.
- No es una pintura. La hermosa imagen está “plasmada, estampada” en la tela sin preparación, sin fondo, sin pintura, sin pinceladas.
- “La pintura no es de origen vegetal, ni mineral, ni animal, ni ningún otro elemento de los 111 conocidos: la pintura no es de origen conocido”. [4]
- Los ojos de la Virgen tienen profundidad. En los ojos de la imagen se reflejan 13 figuras humanas divididas en dos grupos. Ambos grupos aparecen en los dos ojos. Uno de los grupos de 7 personas, aparece en la córnea.
- En el ojo del obispo Fray Juan de Zumárraga, reflejado en el ojo de la Virgen, se observa la imagen del indio Juan Diego mostrando la tilma con la imagen de la Virgen de Guadalupe. Esta imagen mide ¼ de un millonésima de milímetro.
- El 14 de noviembre de 1921 alguien colocó una bomba de dinamita escondida en un ramo de flores a los pies de la Imagen, la cual explotó destruyendo completamente el altar y alrededores, pero la imagen no sufrió ningún daño, ni siquiera el cristal. Un crucifijo de metal, conocido como el Cristo del Atentado, que estaba cercano a la Imagen, se deformó de manera inexplicable, quedando curveado, arqueado.
La Virgen en la Imagen
La Virgen decidió Ella misma cómo iba a salir en su “Retrato”: que carita iba a poner; dispuso sus manitas juntas; determinó salir de cuerpo entero, de pie, en actitud de “danza”. Escogió el suéter que iba a llevar, del cual se dejan ver las afelpadas mangas; eligió el vestido y la túnica que la visten, con el color y los motivos que la adornan. Escogió el broche tipo gargantilla, y el moño que se anudó en el vientre para dar a conocer, con profunda alegría, que está encinta, esperando un bebé. Para manifestar que en Sagrado Vientre se está gestando el Hijo de Dios, coloreó la imagen con un aura de luz que sale de sus Entrañas y que envuelve a toda su persona con múltiples rayos. Escogió los zapatitos que iba a llevar ese día. Seleccionó al angelito que le pidió ayudarla con su vestido y la túnica. Puso a la luna bajo sus pies.
María Santísima nos dejó su Imagen en México para que todos los hombres de todos los tiempos y de todos los lugares la conozcan tal cual es. Si bien no contamos con ninguna pintura elaborada por algún artista contemporáneo que la hubiera retratado en vivo, la Santísima Virgen tiene millares de pinturas, realizadas en los últimos dos mil años, para representarla en alguna de sus advocaciones. Contamos también con los cuadros de otras apariciones de la Virgen, realizados por artistas que plasmaron en lienzos lo que oyeron e imaginaron.
Hasta antes del Acontecimiento Guadalupano, no sabíamos con certeza cómo era –cómo es -, la Santísima Virgen; cómo era –cómo es-, la Madre de Dios.
Su Sagrada Imagen es un regalo que le hizo a todo el género humano, y lo quiso dejar en su Casita Sagrada de México. Es un regalo de México para el mundo. Aquí se quiso “retratar” para dejarnos su fotografía, como madre amorosa que les obsequia un cuadro con su foto a sus hijos para que se acuerden de ella cuando lo vean.
Su Imagen Divina explica, por sí sola, por qué el Eterno Padre la llama la “Llena de Gracia”.
Algunos mensajes de la Imagen
El rostro de Santa María de Guadalupe es el de una joven de gran belleza. Con apariencia tierna, misericordiosa, amorosa y compasiva, inclina su rostro en señal de humildad. Está vestida de estrellas, y posa sus pies sobre la luna. Ella no es un dios; se inclina ante alguien que es más grande que Ella.
En la sociedad azteca, una mujer casada se trenzaba el cabello sujetándolo a los lados de su cabeza. En la imagen el cabello de María está peinado separado y lacio, lo cual indica que se trata de una mujer virgen.
La Virgen lleva un broche ovalado con una cruz en el centro como una gargantilla. Los españoles veían la cruz como una ilustración del sacrificio de Jesús por nosotros. Los indígenas colocaban en el pecho de sus ídolos un broche hecho de piedras preciosas con alguna figura de la teología indígena. El broche que portaba la Virgen, hecho de una piedra preciosa con la Cruz al centro, hacía mención del misterio del sacrificio de Jesús en la Cruz.
Debajo del moño negro y sobre el vientre de la Virgen se encuentra una flor de jazmín. Esta flor es una representación teológica indígena del único Dios vivo y verdadero. Sus cuatro pétalos representan los cuatro rumbos del universo (norte, sur, este y oeste). El bebé que está en vientre de esta joven mujer, -que además es virgen-, es el único Dios, vivo y verdadero, Señor del universo.
El ángel también trae un mensaje. Las entradas en su cabello propias de personas de edad avanzada, indica que ese ángel posee una gran sabiduría y autoridad, atributos ampliamente respetados y admirados por los indígenas. Con la mano derecha, el angel sostiene el manto verde turquesa de la Virgen, que significa el universo, y con la izquierda, el vestido rosa salmón, que significa la tierra. El ángel, por tanto, une el cielo y la tierra en armonía.
La mujer está de pie en el centro de la luna y tiene al sol por detrás. La Virgen de Guadalupe eclipsa los brillantes rayos del sol y oscurece la luz de la luna. Así revela que el niño que tiene en su seno —proféticamente llamado “el sol de justicia”— es más poderoso que las deidades paganas. Siendo el único Dios verdadero, triunfa sobre todo e irradia su divino amor dador de vida por todo el universo. [5]
La experiencia personal del amor maternal de la Virgen
Es un Misterio lo que ocurre en la comunicación personal con la Santísima Virgen a través de su Divina Imagen. Esto apunta a una cuarta fuente que ayuda a entender por qué su devoción se ha propagado tanto por todo el mundo: la experiencia personal de su amor.
Basta contemplar su Imagen Divina y verla con los ojos del alma para sentir su cariño tan único e íntimo. Basta experimentar su dulzura, compasión y misericordia para quedar atrapado en su regazo para toda la vida.
Además de los maravillosos mensajes que la Santísima Virgen quiso dar al pueblo de Mexico en 1531 en el momento de las apariciones a través de la Divina Imagen, algo muy personal nos quiere decir Nuestra Madre a cada uno de nosotros sus hijos de todos los tiempos y lugares, también a través de su Imagen, sin importar la fecha o el lugar de nuestro nacimiento; sin importar si somos mujeres u hombres; si somos bebés, niños, adolescentes, jóvenes o ancianos; sin importar si somos blancos o amarillos; sin importar si somos chinos o mexicanos; sin importar si tenemos o no antecedentes penales.
La comunicación que se establece cada vez que contemplamos la Divina Imagen es tan personal que únicamente el que la experimenta la entiende. Ella, la Llena de Gracia, tiene en plenitud la Vida del Espíritu para cumplir la Misión que le encomendara su Hijo Jesús, que, en medio de gigantescos dolores y suplicios, estando clavado en la Cruz, le pidió adoptarnos como sus hijos, le pidió ser nuestra Madre: “Madre, ahí tienes a tu hijo”.
La maternidad de María para el género humano nace al pie de la Cruz. María ha sido desde entonces nuestra Madre compasiva y misericordiosa. El origen del Acontecimiento Guadalupano se encuentra también al pie de la Cruz. María, en medio del dolor y el sufrimiento infligidos en su alma al ver a su Hijo clavado en una Cruz y escarnecido, empezó a pensar cómo cumplir el encargo de su Hijo de la maternidad universal. Seguramente desde entonces acarició en su Sagrado Corazón el sueño del Acontecimiento Guadalupano, para llevar a su Hijo junto con Ella a todos los confines de la tierra.
Referencias:
[1] Heraldo de México, domingo 12 de diciembre de 2021
https://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Iglesias_dedicadas_a_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_Guadalupe
https://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Iglesias_dedicadas_a_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_Guadalupe
unotv.com/turismo/fe-global-santuarios-de-la-virgen-de-guadalupe-en-todo-el-mundo/
[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Nuestra_Se%C3%B1ora_de_Guadalupe_(M%C3%A9xico)
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Estudios_sobre_la_tilma_de_Juan_Diego
[4] Anexo:Estudios sobre la tilma de Juan Diego – Wikipedia, la enciclopedia libre, Dr. Richard Khun (de origen judío), director de química del Kaiser Wilhelm Institut de Heidelberg Alemania, quien sería premio Nobel de Química en 1938 y 1949. Tras analizar los pigmentos con tecnología de fotografía con rayos infrarrojos
[5] https://desdelafe.mx/virgen-de-guadalupe/virgen-de-guadalupe-significado-tilma-elementos/
Cita este artículo
Wiechers, A., (2026, abril 12). Devoción guadalupana en todo el mundo. Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/devocion-guadalupana-en-todo-el-mundo/
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