Vasco de Quiroga y los pueblos-hospitales

Fernando García Mata

Vasco de Quiroga y los pueblos-hospitales
Don Vasco de Quiroga nació el 3 de febrero de 1470 en Galicia, España. Estudió Jurisprudencia y se especializó en Derecho Canónico. Fue Oidor de la Segunda Audiencia en la Nueva España. En 1536 fue nombrado Obispo de Michoacán. Es el fundador de los Pueblos-Hospitales en los cuales se establecieron edificios con funciones comunitarias y habitacionales. Se estima la fundación de 300 de ellos. Varón evangélico sería su definición. En 1540 funda su Seminario en Pátzcuaro. Su proceso de beatificación empezó en noviembre de 1997 y el 22 de diciembre del 2020 el Papa Francisco lo nombró “Venerable”.

Vasco Vázquez de Quiroga y Alonso de la Cárcel, conocido simplemente como Vasco de Quiroga, nació el 3 de febrero de 1470 en el seno de una familia originaria de Galicia, España; en la Ciudad de Madrigal de las Altas Torres. 

Estudió Jurisprudencia y se especializó en Derecho Canónico, adquiriendo una relevante formación humanística. En 1513 fue nombrado Visitador de la Real Audiencia y Cancillería de Valladolid, España. En 1525 viajó a la Ciudad de Orán en África, para cumplir la función de Juez de Residencia. Después viajó a Murcia en 1530, donde recibió la noticia de que debía trasladarse a América para establecer un orden Administrativo. 

Desde 1533 desempeñó el cargo de Visitador de Michoacán, siendo Oidor para la Segunda Audiencia; acudió a esta provincia con los indígenas purépechas, quienes habían sufrido vejaciones de parte de los integrantes de la Primera Audiencia y en especial de Nuño de Guzmán. Logró pacificarlos sin necesidad de las armas: con afecto y propuestas de mejoras en su organización. En 1537, Carlos I le nombra Obispo de la Diócesis de Michoacán. 

Lo que realizó Don Vasco en aquella región puede analizarse hoy en función de las mejores teorías económicas actuales sobre desarrollo sustentable. Basta señalar cuatro aspectos: Primero, el modelo de Don Vasco no era solamente económico sino que la viabilidad económica está al servicio de una vida más digna, más interesante y más creadora; Segundo, no limitó el desarrollo de los pueblos a la Agricultura, bajo el criterio de que los alimentos se producen para el consumo local y no para exportar; Tercero, favorece la especialización y el intercambio entre distintas comunidades, según el principio de la ventaja comparativa; Cuarto: es un gran generador de empleo y consigue el aumento de la productividad con poca inversión. 

Por otra parte, la gran capacidad de Don Vasco para descubrir talentos de las personas y pueblos, lo convirtió en un modelo de promotor social entusiasmando e impulsando iniciativas que siguen dando buenos frutos hasta el día de hoy. Su modelo humanista puede ser la solución práctica a los problemas sociales que no hemos podido remediar. 

Se ganó el afecto de los purépechas gracias a sus obras y a las medidas económicas que promovió. Este afecto le hizo acreedor al título de “Tata Vasco”, en el que se expresaba el afecto filial de los purépechas. 

Vasco de Quiroga había leído en algún momento el libro “Utopía”, escrito por Tomás Moro en 1516. Su lectura junto con la experiencia y el contacto con las personas originarias influyó en el ideario de Don Vasco. 

A partir de 1532, poco a poco compró algunas tierras para entregárselas a los integrantes de las comunidades; en los territorios adquiridos fundó el pueblo-hospital Santa Fe, ubicado cerca de la Ciudad de México, en el cual se establecieron edificios con funciones comunitarias, de salud y habitacionales. Posteriormente, en 1533, se trasladó a Michoacán y allí reprodujo el mismo modelo, por lo cual se fundaría Santa Fe de La Laguna. Los pueblos-hospitales eran bienes comunales donde las familias tendrían sus propios huertos cultivables. 

Ya como obispo de Michoacán, en 1537, continuó la implantación de los pueblos-hospitales, se estima la creación de 300 fundaciones, lo cual representó un foco de ayuda humanitaria para las comunidades originarias, pues varios de ellos se establecieron cerca de las rutas comerciales. Incluso hoy, se pueden apreciar los vestigios de su labor realizada: Uruapan y Quiroga destacan por las lacas realizadas con las maderas regionales; Paracho, por las guitarras y otros instrumentos musicales, además de muebles; Santa Clara por los utensilios –hoces, azadones, hachas, candelabros- de cobre; Nurio, Capacuaro y Aranza por los tejidos de lana; San Juan Parangaricutiro, por el tejido bordado de las colchas. La alfarería se encuentra en Tzintzuntzan, Patambán, Santa Fe de la Laguna, Capula, Piñícuaro y Guango. Pátzcuaro sobresale por sus artesanías, el uso de la pintura con colores naturales disueltos en aceite, y la pintura de mosaicos de plumas de ave y en madera. Y otras actividades más, como la técnica de la malla y el chinchorro para la pesca del pez blanco. 

Como parte de su Labor Pastoral, trasladó la sede Episcopal a Pátzcuaro. Donde fundó en 1540, su Seminario en el que convivían indios y españoles. También elaboró un catecismo dirigido a los indígenas, con sugerencias prácticas para su vida cristiana, en medio de su familia y de su trabajo, así como en su participación social. Don Vasco se preocupará por desterrar la idolatría y afianzar la Religión Católica entre los indios. 

La escala de valores que admite es la del cristianismo original, con todas sus exigencias; por eso une el amor de los pobres al de los indios. Alaba lo que es sencillo, ingenuo y blando; y los pecados que más condena son los del orgullo, la avaricia y la falsa vanagloria. 

Varón evangélico podría ser su definición. Un testigo cercano de la vida de Don Vasco, Cristóbal de Cabrera, nos lo presenta despreciando las riquezas y llevando una vida frugal, sin más ambición que la de convertir infieles, por amor a Dios. Tenía una riquísima biblioteca, tal vez su único lujo, necesaria para su labor de jurista y de hombre de Iglesia. 

Es pues, antigua y notable la tradición que guarda en estas tierras la memoria de Don Vasco. Se han esbozado algunas de las grandezas del alma de uno de los más preclaros hombres de letras y de acción de la Nueva España. Don Vasco falleció el 14 de marzo de 1565 en Uruapan; sus restos reposan en la Basílica de María Inmaculada de la Salud, en Pátzcuaro. 

El entonces arzobispo, Alberto Suárez, introdujo su causa de beatificación en la Arquidiócesis de Morelia, el 10 de noviembre de 1997. La apertura de la causa en Roma fue el 29 de abril del 2014. El 22 de diciembre del 2020 el Papa Francisco reconoció las virtudes heroicas del obispo Vasco de Quiroga, por lo que puede llamarse “Venerable”. 

 


Referencias:

Zavala, Silvio. 2007. Recuerdo de Vasco de Quiroga. Ciudad de México. Editorial Porrúa. 

Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Secretaría Ejecutiva. Nace Vasco de Quiroga, realizó obras en beneficio de la población indígena de Michoacán y creó los pueblos-hospitales. México. 

Wikipedia, la Enciclopedia libre. 2024. Vasco de Quiroga. México. 

Autor

  • Fernando García Mata

    Ingeniero Químico. Profesor de la UNAM jubilado. Autor de varios libros sobre: Agustín de Iturbide, Vida de Cristo y los Mártires del Cubilete. Actualmente es el Coordinador del Movimiento Dejar Huella.

    Ver todas las entradas
Suscríbete al canal de Revista Forja en WhatsApp

RECIBE GRATIS LA REVISTA

Suscríbete gratis a nuestro canal en WhatsApp y recibe la revista en PDF cada mes, además de artículos y reflexiones todos los días.

También síguenos en redes sociales y mantente al día con lo mejor de nuestra comunidad.

LEER MÁS

Happy birthday America!

Happy birthday America!

A través de episodios poco conocidos de la Revolución Americana, se subraya la decisiva, aunque poco reconocida, participación de España y del mundo hispánico en la formación del país, tanto en el ámbito militar como intelectual. Los principios fundacionales estadounidenses beben también de la tradición escolástica católica, lo que permite reconsiderar la historia estadounidense, como el ancla desde el cual, se puede llevar a plenitud el Bien Común y la unidad con Hispanoamérica.

leer más
Quod natura non dat, Salmantica non præstat

Quod natura non dat, Salmantica non præstat

La Escuela de Salamanca celebra en 2026 su quinto centenario. Nacida en el siglo XVI en la Universidad del mismo nombre, se convirtió en el epicentro intelectual que marcaría el inicio de la modernidad, transformando el pensamiento occidental, en la teología, el derecho, la economía y la filosofía moral. Surgida para dar respuesta a los desafíos prácticos de su tiempo, sus lecciones —redescubiertas apenas hace algunas décadas— permanecen vigentes.

leer más
Revista Forja para el Bien Común
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.