Cuando el poder vuelve a tener alma.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
Cuando el poder vuelve a tener alma.
Cuando recibimos un diagnóstico de discapacidad de un hijo, e incluso desde antes de tenerlo confirmado, muchos padres sentimos que el mundo se nos viene encima. La incertidumbre, la falta de respuestas claras, las noches de desvelo y las dudas constantes parecieran aislarnos de todos.
Muchos de los grandes fracasos de la política y la gestión social no provienen de la falta de datos, sino de la ausencia de sentido común en la toma de decisiones.
Este artículo analiza el rol, los desafíos y la espiritualidad de los laicos en la vida pública, basándose en los principios fundamentales de la DSI y en documentos clave del Magisterio.
Una economía que no considere la dimensión ética y que no procure servir al bien de la persona, no puede llamarse de por sí economía, entendida en el sentido de una racional y beneficiosa gestión de la riqueza material.
El triunfo de Javier Milei en Argentina generó un debate sobre el libertarismo y la filosofía personalista. Milei, un «liberal libertario», enfatiza la libertad individual y la economía de mercado. La filosofía personalista, por otro lado, ve a la persona en su totalidad y enfatiza la dignidad humana y la solidaridad. Aunque ambas filosofías valoran la libertad individual, difieren en su enfoque y aplicación de este principio. Mientras que Milei aboga por la minimización del papel del Estado, la filosofía personalista enfatiza la importancia de las instituciones sociales y políticas.
La falta de información precisa sobre el número y ubicación de los niños atendidos en albergues infantiles, el bajo presupuesto que se otorga a estas Instituciones, como la poca regulación respecto a la operación de los mismos, pone en riesgo a los menores.
En un mundo globalizado y diverso, la interculturalidad e interdependencia emergen como pilares fundamentales para construir un futuro más justo y próspero. La relación entre interculturalidad e interdependencia crea sociedades más inclusivas, equitativas y cohesionadas. Promover estos valores en el ámbito político es esencial para un mundo donde el bien común prevalezca y las diferencias sean fuente de riqueza, no de conflicto.
El Banco de Tiempo es una herramienta que promueve la solidaridad y el intercambio de servicios en la comunidad, basándose en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. Fomenta la reciprocidad, fortalece los lazos comunitarios y crea una cultura del dar. Es una alternativa solidaria y fraterna a las relaciones económicas convencionales, contribuyendo a una sociedad más justa y humana.
¿Qué pasaría si halláramos una manera en que una persona pueda sacar provecho de su propio trabajo, restando las limitaciones de oferta y demanda tradicionales que pudiera suponer?
Una sana economía exige que la praxis económica y las políticas correspondientes miren al bien de todo el hombre y de todos los hombres.
La vacunación contra el COVID-19 ha sido puesta en duda y objetada desde diversos ángulos, tanto por señalársele como parte de una conspiración internacional como por la insuficiente comprobación de su eficacia, como apelando a la libertad de no hacerlo, por ser una imposición. Aquí analizamos su obligación desde el bien común.
El auge del populismo en el mundo oculta el propósito de control social por parte de un líder que lo soporta, aprovechando las carencias reales de amplios grupos que quieren solución a sus problemas, pero lejos de ellos terminan víctimas de una cultura de la dependencia.
Buscar el bien común es contribuir en la medida de la virtud de cada quien a lograr las condiciones de convivencia que permitan que todos los seres humanos podamos vivir como hermanos de acuerdo con nuestra dignidad, y en el camino, ser felices.
La visión antropológica cristiana eleva la solidaridad como una virtud sobrenatural que se hace posible con la ayuda de Dios y se transforma en caridad, conscientes de que la perfección humana no se alcanza mediante las solas fuerzas humanas, aunque la razón le indique y proponga lo que es debido, su conocimiento resulta insuficiente para su realización.