En un momento en que la geopolítica parece reducirse a cálculos de poder y gestión de crisis, una voz inesperada introduce una incomodidad de fondo: ¿y si el problema no es la falta de estrategia, sino la ausencia de límites morales?
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
En un momento en que la geopolítica parece reducirse a cálculos de poder y gestión de crisis, una voz inesperada introduce una incomodidad de fondo: ¿y si el problema no es la falta de estrategia, sino la ausencia de límites morales?
México entra en un ciclo especialmente delicado. La combinación de un Estados Unidos más transaccional bajo Donald Trump y el inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum coloca al país frente a una prueba de coherencia estratégica:
Los poderes reales en México están en desequilibrio, eso puede ser molesto para su vecino del norte, Estados Unidos de América
Las dinámicas de poder que se suceden en el ámbito internacional están generando una nueva configuración geopolítica entre Estados Unidos de América y China. La competición de estas dos grandes potencias ha configurado a Asia-Pacífico como el nuevo centro geopolítico. Este ensayo pretende ubicar su epicentro o meridiano estratégico, y ofrece las razones que apuntan a que será el Mar del Sur de China, incluyendo el estrecho de Taiwán.
La invasión de Rusia a Ucrania, además de ser un gran abuso, permite a China observar detenidamente la reacción del mundo occidental y sus ojos se centran en Taiwán, advierte José Miguel Guevara en su análisis
Hasta donde podemos percatarnos tal parece que la nueva administración de Joe Biden tendrá hacia Rusia una actitud diferente de la que tuvieron las anteriores. Por ejemplo, su interés por Ucrania puede tener más fondo que los derechos humanos; por lo que se ha sabido hay negocios familiares de por medio.
China busca en una primera instancia evitar que sus conductas sean reprobadas por los organismos que vigilan el respeto a los derechos humanos