Cada cambio de gobierno trae consigo la misma puesta en escena: la narrativa épica del “nuevo comienzo”, del ave fénix que renace de sus propias cenizas y promete refundarlo todo.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
Cada cambio de gobierno trae consigo la misma puesta en escena: la narrativa épica del “nuevo comienzo”, del ave fénix que renace de sus propias cenizas y promete refundarlo todo.
En Ciencia Política, el concepto “gobierno” suele abordarse desde lo técnico, jurídico o administrativo. Sin embargo, esta mirada resulta limitada si no se complementa con dimensiones culturales, éticas y sociales.
Cultura en tensión – Entre libertad, verdad y manipulación
En esta edición, reunimos ideas que incomodan y preguntas que importan. Desde la cultura de la cancelación hasta la tensión entre religión, poder y verdad, los textos invitan a mirar más allá de la superficie. Frente al ruido dominante, proponemos pensamiento: cultura en disputa, fe que incomoda y comunidad que resiste.
La cultura política es la forma en la que un grupo social reacciona ante los estímulos del sistema en que se organiza la vida pública de un país.
Usando nuevas estrategias de comunicación política, saliendo de un repliegue masivo que mantuvo en bajos perfiles a los políticos de izquierda revolucionaria, finalmente el sistema político viejo, de carácter hegemónico, recuperó fuerzas y regresó al poder luego de 30 años marginado. Una cultura política dócil y el abuso de símbolos religiosos permitió su regreso que podemos entender como regresión.
¿De dónde proviene el sistema político mexicano y por qué actualmente se afirma que está en un proceso de regresión? Las personas que lograron acceder al poder desde la oposición durante el régimen revolucionario impulsaron los suficientes cambios y presiones dentro del sistema para cambiarlo, pero sus esfuerzos no permearon suficiente en la cultura política.
La democracia se corrompió cuando la ciudadanía abrazó el lenguaje de la corrección política que niega el ejercicio de las virtudes y permitió que las estructuras del poder tergiversaran el concepto de democracia para convertirlo en un purificador hasta de los absurdos, logrando que la maldad se instigara en lugares aparentemente sanos y limpios.
Detrás del poder se encuentra la cultura popular que moldea tanto a las jerarquías como a las bases sociales. Entender el hilo conductor entre ambos extremos nos permite comprender mejor la forma en la que respondemos como sociedad a los estímulos originados en las estructuras del gobierno. Para ello nos valemos de la teoría de las dimensiones culturales de Geert Hofstede.
Hay relaciones que no chocan a primera vista, promover el Bien Común, Política y Cultura, resulta evidente que tiene sentido que estén relacionadas, sin embargo, vale la pena trabajar algo más sobre estas realidades, ya que puede darnos más luz acerca de sus...