Recientemente hemos observado un fenómeno que merece una reflexión más profunda: manifestaciones públicas de apoyo al gobierno de Nicolás Maduro y, en paralelo, una intensa ola de respaldo en redes sociales tanto hacia el régimen venezolano como hacia la República Islámica de Irán, un Estado que actualmente enfrenta un ciclo prolongado de protestas internas y cuestionamientos internacionales. En ambos casos, protestas organizadas por grupos que igual apoyan el socialismo o la ideología woke aunque en aquellos países su pensamiento se encuentre duramente sancionado.






