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H emos evidenciado el avance de la cultura de la muerte a nivel internacional, por medio de la eutanasia.

No es el único factor que maneja esta cultura, el aborto, el control poblacional por medio de diferentes estrategias, el descarte de la vida humana, etc. Son todos elementos que infiltran las distintas sociedades.

Vemos con preocupación como se deforma, enseña y naturaliza las técnicas médicas para acortar la vida humana:

1) Cuando se está en el ocaso de la vida.

2) Ante la disminución severa de sus funciones productivas.

3) Cuando se vislumbran  posibles cuidados prolongados para la persona enferma.

Preguntándonos como revertir o por lo menos intentar revertir esta conducta social, aparece como primer elemento:

 

La familia

Hay que volver a  enseñar a los hijos y nietos, como si fuera una regla básica de higiene, el valor de la vida humana desde la concepción y hasta “que Dios se lo lleve”, como decían nuestras abuelas. Nadie puede acelerar la muerte de ninguna persona, sea la edad que tuviere y las dolencias que presentare.

Hay que insistir y testimoniarlo cuando llegue un caso posible en la familia. Resaltando la actitud de los que no actúan mal y condenando el error de los otros.

Una vez más grandecitos, distinguir el error en el que nos hace caer la cultura de la muerte impuesta en un medio. Salvando al que yerra, quien en algunos casos lo puede hacer por falsa piedad o inducido por profesionales o por la desesperación.

Pero de esto hay que hablar.

 

Escuelas

En la mente de los que se encargan de las estrategias educativas, pensar e implementar métodos de enseñanza de  defensa de la vida, adecuado a la piscología de cada edad.

En los últimos años de la secundaria hablar claramente del terrible flagelo que invade las  mentes y clases dirigentes de la sociedad con el tema de la eutanasia y supresión criminal de la vida, en su ocaso. Rescatando la necesidad de acudir a profesionales capacitados y con ética médica aceptable para aliviar el dolor y manejo de los pacientes crónicos.

 

Universidades

Las clases dirigentes de una sociedad deben PENSAR y ser conscientes que los ancianos y /o clase pasiva no son el descarte de la sociedad sino aquellos que nos antecedieron forjando las familias y la nación.

Debemos desterrar la ética utilitarista que tano mal ha hecho en las generaciones pasadas y reinstaurar una conducta respetable para la dignidad de la persona humana, que no vale por lo que tiene ni por lo que produjo, sino por lo que es per se.

En aquellas disciplinas específicas debe estudiarse con ahínco y fondos suficientes, científicamente el mejor y más digno pasar de  una clase pasiva, que por la inversión de la pirámide poblacional, va in crescendo, que requiere fondos estatales, fomento de las ONG, estímulo  para la producción y uso masivo de elementos ortopédicos.

Mejor aprendizaje de las dosis farmacológicas del anciano en las disciplinas médicas.

Expertiz en la psicología clínica  para acompañar a la tercera y cuarta edad, tan olvidados hoy en muchas regiones.

Por ello pensamos lo necesario que es contar con materias como antropología filosófica y bioética en los últimos años de la cursada universitaria en las ciencias sociales.

 

Postgrados

Nos parece  importante además fomentar el estudio y tratamiento correctos en los graduados de distintas profesiones, la preocupación por la última etapa de la vida sembrando conciencia y eliminando toda forma de Maltusianismo, dando testimonio  y promoviendo políticas de salud pública que se alejen de aberraciones eugenésicas que ya pensábamos  perimidas.

Es tarea de los colegios profesionales, verdaderos cuerpos intermedios, velar por la defensa de nuestros ancianos desde el derecho, la medicina y otras ciencias afines.

 

Prensa

Sabemos que muchos medios de prensa están influidos  por las ideologías reinantes que no son defensoras de la vida.

Qué estrategia importante es conseguir  fondos para  obtener espacios estables en esos medios, o lograr columnistas que con un saber científico sean defensores de la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

 No es tarea fácil ni rápida pero implica verdaderas  desafíos que los dirigentes debieran  proponerse.

 

Redes internacionales

En el mundo la gente buena es mucha, pero no suelen estar anoticiados del prójimo, si en cambio sobresalen las maldades.

Las redes de participación ciudadana hacen conocer a ese prójimo interesado por las mismas preocupaciones y fomentan acciones sinérgicas, con el efecto multiplicador que suelen involucrarse de distintos países y otros continentes, logrando posiciones de influencia incluso ante organismos internacionales.

Aquí creo que puede servirnos de denuncia para casos eugenésicos que se creen impunes, difusión de proyectos y buenas noticias en defensa de los valores en crisis.

 

La iglesia católica

Consideramos que la Iglesia católica que siempre fue defensora de la vida en todos sus momentos debe seguir pregonando a cuatro vientos la ilicitud de la eutanasia y el crimen asistido.

Es cierto que hay otros temas preocupantes, pero la difusión del   mal se ha hecho en forma tan solapada pero masiva que hay que luchar vigorosamente en pos del bien.

Las otras iglesias cristianas pueden acompañarnos en esta lucha,

Una conciencia sana enseguida percibe estas atrocidades.

 

Lideres políticos y de opinión:

En fin: incrementando el diálogo con los líderes de opinión, políticos y sociales, caridad poco visualizable o no, pero magnánima, podemos aclarar estos temas y brindar buena doctrina, que en el momento apropiado darán sus frutos en el pueblo.

Estas son algunas propuestas para revertir este inmenso flagelo que corroe las sociedades  y elimina vidas  impunemente.

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