Mexicanos, su circunstancia

Jaime Aviña Zepeda

Mexicanos, su circunstancia
El homenaje a Cortés por la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso (2026), acumuló protestas de diferentes sectores, especialmente de la presidenta Sheimbaum, por lo que conviene revisar lo que hoy somos los mexicanos.

Hago uso de la frase de Ortega Y Gasset: “yo soy yo, y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo”.

Cuando llegó Cortés, en 1519, no existía México ni los mexicanos. Había pueblos mayas, olmecas, tlaxcaltecas y otros muchos que tributaban a los aztecas, tributo que muchas veces significaba la entrega de personas para los sacrificios humanos al Dios Huitzilopochtli, que significa colibrí del sol o colibrí zurdo, venerado como Dios de la guerra y protector del orden cósmico. Utilizando esto como una herramienta de terror para tener subyugados a los pueblos conquistados.

La genialidad de Cortés consistió en convencer a los pueblos sometidos al vasallaje azteca, para que se liberaran luchando a su lado; la caída de Tenochtitlan fue el fin de los opresores, y el principio de una nueva opresión manifestada en la primera Audiencia Real, presidida por Nuño de Guzmán y repudiada por sus excesos.

En la segunda Audiencia, llegaron personajes de la talla de Vasco de Quiroga, y se confirmó a fray Juan de Zumárraga como obispo; prelado de vida santa y ejemplar, también llegaron frailes de las órdenes de santo Domingo y franciscanos, que iniciaron la evangelización y conversión de los indios; así como la fundación de escuelas y los hospitales de Vasco de Quiroga en la nueva Galicia. Esta es la circunstancia que vivieron los primeros habitantes de lo que hoy es México, y que no existía entonces.

La cristianización es la característica principal de la Nación naciente, porque tanto españoles como indígenas, creen en un solo Dios y su hijo Jesucristo; lo que sigue es el mestizaje, el predominio de la religión y la lengua castellana como circunstancia en la que se desarrolla la colonia; si a esto agregamos las apariciones de la Virgen de Guadalupe, las conversiones casi milagrosas y el abandono de la idolatría por la mayoría de los indígenas, la construcción de templos y conventos para los religiosos, desde donde la evangelización fluía sin límites, y se extendía como lo fue en Michoacán (nueva Galicia), bajo la dirección del ilustre Vasco de Quiroga.

El yo Indígena, el yo español, pero sobre todo el yo criollo y mestizo, son la circunstancia común para todos los mexicanos, y son la fragua en la que se forjó el mexicano de entonces y se forja el de hoy.

A lo largo del tiempo, a partir de la llamada conquista, o encuentro de dos mundos, el desarrollo de lo que hoy es México -que entonces no existía-, y que, gracias a la labor cultural de Fray Pedro de Gante, fray toribio de Benavente, fray Martín de Valencia, fray Alonso de la Veracruz, fray Sebastián de Aparicio, fray Jacobo de Tastera, el padre Quino y muchísimos otros forjadores de la cultura que sustenta la mexicanidad, mestizaje, criollos, españoles y también afroamericanos participan de los valores culturales comunes al mexicano.

Podemos encontrar en cada mexicano, un cristiano guadalupano, pero no podemos dejar de lado la herencia indígena que se manifiesta, en la mesa, en la cocina, en la música, en el vestir, en la pintura decorativa, en los murales y en cada iglesia desde las construidas en el siglo XVI, hasta la basílica de Guadalupe en el siglo XX, pasando por Cholula, y observando la catedral de puebla y por supuesto la de México, sobre los restos del templo mayor azteca.

En la historia de México, desde las cartas de relación de Cortés, la historia verdadera de la conquista por Bernal Diaz del Castillo, la visión de los vencidos de José León Portilla, y la Historia antigua de México, de Francisco Javier Clavijero, cuyas lecturas nos acercan a nuestro origen como mexicanos, y en tiempos más recientes, leyendo a Lucas Alaman y José Vasconcelos en sus respectivas historias de México, que nos acercan al origen; presagiando un destino, en el caso de Vasconcelos.

Conocer la circunstancia del origen mexicano, y la circunstancia del México actual, nos ubica en el predicamento de Ortega y Gasset, si no la salvo a ella no me salvo yo.

Quienes no aceptan el origen indígena del mexicano, o reniegan del origen español de nuestro ser, se están negando a sí mismos, porque el solo hecho de vivir en México, hace imposible negar la circunstancia que lo hizo nacer y la que nos hace defender los valores que vivimos como legado de nuestros antepasados indígenas y españoles.

Hoy, después de la publicación del mamotreto llamado “Grandeza”, mediante el cual López Obrador busca reescribir y reinterpretar la historia con sesgo de presentismo: negando los sacrificios humanos por parte de los aztecas (evidenciados por Ayuso); y al hablar de una explotación colonial que nunca existió (antes de ser México fuimos Virreinato de la Nueva España), es importante revisar el presente y analizar la destrucción que deja el sexenio de López Obrador, en salud, educación, economía, medio ambiente y relaciones internacionales (más lo que falta) es una obligación defender lo mexicano y a los mexicanos, pero no a Rocha Moya y a quienes han entregado a México al crímen organizado; se piden pruebas, cuando todo está a la vista, hay denuncias desde el tiempo del proceso electoral, y está documentado como se entregó poder a cambio de ventajas electorales; ganar así las elecciones es dejar a los ciudadanos expuestos a las demandas de los criminales, que cuando el ciudadano se defiende o se niega a pagar extorsión, puede ser asesinado, el caso de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan es un ejemplo claro, pero también los asesinatos de marinos para callarlos mientras siguen robando en el Huachicol Fiscal. Duele a México.

La presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en su viaje a México hizo un homenaje a Hernán Cortés, padre del primer mestizo, pero la presidente de México -sin raíces indígenas ni españolas- se enoja por lo que, dice, es una ofensa a los mexicanos, con lo que demuestra que desconoce la circunstancia del mexicano en su origen y destino (Ortega y Gasset dixit).

Cita este artículo

Aviña Zepeda, J., (2026, junio 24). Mexicanos, su circunstancia. Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/mexicanos-su-circunstancia/

 

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Revista Forja para el Bien Común núm. 57, junio 2026

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