La exhortación apostólica Dilexi Te (2025) de León XIV constituye una de las primeras y más significativas propuestas teológicas de su pontificado. Continuando el impulso espiritual de Dilexit Nos —última encíclica de Francisco sobre el amor divino y humano del Corazón de Cristo—, el nuevo pontífice coloca el amor hacia los pobres en el centro de la fe cristiana y de la acción eclesial.
Desde su inicio, la exhortación se enmarca en una herencia recibida: «me alegra hacerlo mío […] y proponerlo al comienzo de mi pontificado, compartiendo el deseo de mi amado predecesor de que todos los cristianos puedan percibir la fuerte conexión que existe entre el amor de Cristo y su llamada a acercarnos a los pobres» (Dilexi Te, n. 3)
Más allá de su carácter devocional, el documento ofrece una lectura social del Evangelio, donde la opción por los pobres no es una alternativa ideológica, sino una categoría teológica que reconfigura la identidad cristiana. El texto de León XIV dialoga con los grandes textos de la Doctrina Social de la Iglesia —de Rerum Novarum a Fratelli Tutti— y con las transformaciones sociales del siglo XXI, en un contexto de desigualdades, exclusión y crisis de sentido.
Fundamento bíblico y teológico del amor hacia los pobres
León XIV comienza recordando que en el gesto de la mujer que unge a Jesús se revela la inseparabilidad entre el amor al Señor y el amor a los pobres:
«El afecto por el Señor se une al afecto por los pobres […] el contacto con quien no tiene poder ni grandeza es un modo fundamental de encuentro con el Señor de la historia» (Dilexi Te, n. 5)
La referencia evangélica (Mt 26,8-13) se convierte en paradigma: el gesto pequeño y gratuito —“un ungüento sobre la cabeza del Señor”— adquiere valor escatológico, porque anticipa el Reino que se revela en la vulnerabilidad. Así, el texto retoma la enseñanza de Evangelii Gaudium: «El corazón de Dios tiene un sitio preferencial para los pobres […]. Todo el camino de nuestra redención está signado por los pobres» (Francisco, 2013, n. 197).
León XIV reinterpreta la opción preferencial por los pobres como un principio teológico de la encarnación: «Dios […] se hizo pobre, nació en carne como nosotros […] compartió nuestra pobreza radical, que es la muerte» (Dilexi Te, n. 16)
La pobreza de Cristo no es una condición moral, sino ontológica: la revelación de un Dios que desciende. En continuidad con Puebla (1979) y Medellín (1968), esta opción no excluye a nadie, sino que denuncia las estructuras que generan desigualdad.
La teología del amor en Dilexi Te se enraíza en la dinámica del Verbo Encarnado: la salvación no se realiza en la abstracción, sino en la cercanía. Por eso, el Papa subraya que «Jesús se presenta al mundo no sólo como Mesías pobre sino como Mesías de los pobres y para los pobres» (Dilexi Te, n. 18)
Historia eclesial de la opción por los pobres
El documento ofrece un recorrido histórico de la presencia de los pobres en la vida de la Iglesia. La tradición comienza con san Francisco de Asís, cuya experiencia de conversión «cambió la historia» (Dilexi Te, n. 7) y se prolonga en los santos que vieron en los marginados “los tesoros de la Iglesia”.
La figura de san Lorenzo resume la teología patrística de los bienes: «Estos son los tesoros de la Iglesia» (Dilexi Te, n. 38)
León XIV la reinterpreta como denuncia profética frente a una cultura que idolatra el éxito y olvida la gratuidad. San Juan Crisóstomo, citado ampliamente, advierte: «No dar a los pobres es robarles, es defraudarles la vida, porque lo que poseemos les pertenece» (Dilexi Te, n. 42)
El hilo histórico continúa con san Agustín, quien enseña que «lo que das al pobre no es tuyo, es suyo» (Dilexi Te, n. 43). León XIV rescata esta raíz agustiniana para recordar que la caridad es justicia restaurada, no mera filantropía. El Papa muestra cómo la vida monástica y las órdenes hospitalarias —desde Basilio Magno y Benito de Nursia hasta san Camilo de Lelis y san Juan de Dios— encarnaron esta espiritualidad social: “El monasterio es lugar de escucha y de acción, de adoración y de compartir” (Dilexi Te, n. 58)
De este modo, la exhortación ofrece una historia espiritual de la misericordia, donde la Iglesia se revela más creíble cuando sirve, más santa cuando se arrodilla junto al pobre.
Crítica cultural y desafíos contemporáneos
Una de las contribuciones más significativas de Dilexi Te es su lectura crítica del mundo contemporáneo. León XIV advierte que, aunque las Naciones Unidas han propuesto la erradicación de la pobreza, «vivimos en una sociedad que privilegia criterios marcados por numerosas desigualdades» (Dilexi Te, n. 10)
Denuncia «una cultura que descarta a los demás sin advertirlo siquiera y tolera con indiferencia que millones de personas mueran de hambre» (Dilexi Te, n. 11) insistiendo en que la pobreza no es un accidente histórico ni una elección personal: «Los pobres no están por casualidad o por un ciego y amargo destino» (Dilexi Te, n. 14).
Esta crítica converge con Fratelli Tutti (Francisco, 2020), que advierte que «la organización de las sociedades todavía está lejos de reflejar […] que las mujeres tienen exactamente la misma dignidad e idénticos derechos que los varones» (n. 23). Ambos textos coinciden en que la pobreza contemporánea tiene raíces estructurales: exclusión digital, precariedad laboral, migración forzada y concentración financiera.
La exhortación va más allá del diagnóstico económico: propone una transformación cultural, señalando que «la ilusión de una felicidad derivada de una vida acomodada […] mueve a muchas personas a tener una visión de la existencia basada en la acumulación» (Dilexi Te, n. 11). En este sentido, el texto introduce una dimensión antropológica: el problema de la pobreza es también un problema de sentido y de amor.
Dimensión eclesial: una Iglesia pobre y para los pobres
La tercera parte del documento retoma las palabras fundacionales de Francisco: «¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!» (Dilexi Te, n. 35)
León XIV confirma esta aspiración como clave pastoral y misionera: la Iglesia sólo será de Cristo si es la Iglesia de las Bienaventuranzas (Dilexi Te, n. 21).
Desde la perspectiva de la DSI, esta eclesiología implica una conversión institucional y espiritual. El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia recuerda que «la caridad social nos hace amar el bien común y nos lleva a buscar efectivamente el bien de todas las personas» (Pontificio Consejo Justicia y Paz, 2005, n. 207). En coherencia, León XIV interpreta la pobreza como lugar teológico del encuentro: en los pobres, la Iglesia toca la carne de Cristo y aprende su verdad.
El texto revaloriza la caridad como criterio de autenticidad: «La caridad no es una vía opcional, sino el criterio del verdadero culto» (Dilexi Te, n. 42). Esta afirmación reformula el sentido del culto cristiano en clave ética: sin misericordia, la liturgia se convierte en simulacro. Así, la pobreza deja de ser objeto de asistencia para convertirse en fuente de espiritualidad y justicia.
Implicaciones éticas y sociales
Dilexi Te propone una ética del amor encarnado. León XIV cita la Carta de Santiago para subrayar que la fe sin obras está muerta (Dilexi Te, n. 25): la credibilidad del cristianismo se mide por su compasión. Esta ética se traduce en una pedagogía del don, donde la misericordia no es sentimentalismo, sino una forma de racionalidad práctica que transforma estructuras.
En términos sociales, la exhortación coincide con la llamada de Caritas in Veritate (Benedicto XVI, 2009), al afirmar que «el amor —caritas— es una fuerza extraordinaria que impulsa a las personas a comprometerse con valentía y generosidad en el campo de la justicia y la paz» (n. 1). Dilexi Te amplía esta noción al considerar que el amor hacia los pobres no sólo libera a los oprimidos, sino también a los opresores de su ceguera moral.
En diálogo con la economía contemporánea, el texto sugiere una lectura ética del desarrollo: la prosperidad sin justicia es idolatría; la política sin compasión es violencia institucional. Por eso León XIV afirma: «No es posible olvidar a los pobres si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del Evangelio» (Dilexi Te, n. 15).
Conclusión: hacia una civilización de la compasión
Dilexi Te se inscribe en la tradición de una Iglesia que evangeliza desde la periferia. Su originalidad radica en unir contemplación y transformación social: “No basta con ser buenos; hay que transformar el mundo. La caridad que no cambia las estructuras injustas es una flor cortada: hermosa, pero condenada a marchitarse” (Dilexi Te, n. 62).
La propuesta de León XIV invita a articular la espiritualidad con la acción política, la teología con la economía del bien común. Para el público académico, el documento abre un horizonte interdisciplinar: la pobreza como categoría hermenéutica del humanismo cristiano y la justicia social como forma contemporánea de la caridad.
En un tiempo marcado por la automatización, la desigualdad digital y la crisis ecológica, la llamada del Papa a “amar hasta el extremo” redefine el papel de la Iglesia y de la cultura: del dominio a la solidaridad, del tener al ser-para-el-otro.
León XIV no propone una ideología, sino una civilización de la compasión, donde la pobreza no sea una condena, sino una llamada a la comunión.
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Referencias
Agustín de Hipona. (2019). Sermo LXXXVI. En Corpus Christianorum Series Latina 41Ab. Turnhout, Bélgica: Brepols.
https://www.brepols.net/products/IS-9782503580535-1
Enseña que la limosna es acto de conversión y justicia, no simple filantropía.
Ambrosio de Milán. (2000). De Officiis Ministrorum. En Corpus Christianorum Series Latina 15. Turnhout, Bélgica: Brepols.
https://www.brepols.net/products/IS-9782503000125-1
Base patrística de Dilexi Te (nn. 38–39): “los pobres como tesoros de la Iglesia”.
Basilio Magno. (1857). Regulae fusius tractatae. En Patrologia Graeca, Vol. 31. París: Imprimerie Catholique de Migne.
https://archive.org/details/patrologiaecursu31unse
Cita en Dilexi Te (n. 53); la caridad monástica como forma de justicia social.
Benedicto XVI. (2009). Caritas in Veritate. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Fundamenta la noción de caridad como fuerza transformadora y principio del desarrollo humano integral.
Benito de Nursia. (1972). Regula Benedicti. En Sources Chrétiennes 182. París: Éditions du Cerf.
https://editionsducerf.fr/librairie/livre/12919/regle-de-saint-benoit
Citado en Dilexi Te (n. 55); la acogida de los pobres como manifestación de Cristo.
Bergoglio, J., & Skorka, A. (2013). Sobre el cielo y la tierra. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.
https://www.penguinlibros.com/ar/religion/15013-libro-sobre-el-cielo-y-la-tierra-9789500731988
Citado en Dilexi Te (n. 7); reflexión de Bergoglio sobre San Francisco y la transformación del mundo desde el Evangelio.
Camilo de Lelis, San. (1965). Reglas de la Compañía de los Ministros de los Enfermos. En M. Vanti (Ed.), Scritti di San Camillo de Lellis. Milán: Edizioni Camilliane.
Modelo de caridad hospitalaria; citado en Dilexi Te (n. 50).
Cipriano de Cartago, San. (1976). De mortalitate. En Corpus Christianorum Series Latina 3A. Turnhout, Bélgica: Brepols.
https://www.brepols.net/products/IS-9782503000774-1
Fuente de Dilexi Te (n. 39); ejemplo de cuidado y compasión cristiana ante la enfermedad.
Concilio Vaticano II. (1965). Constitución dogmática Lumen Gentium. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Fundamenta la eclesiología de la Iglesia “pobre y servidora”, citada en Dilexi Te (n. 36).
Consejo de las Comunidades Europeas. (1984, 19 diciembre). Decisión (85/8/CEE) relativa a una acción comunitaria específica de lucha contra la pobreza. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, L 2/24.
https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX%3A31985D0008
Citada en Dilexi Te (n. 12) como antecedente de políticas europeas contra la pobreza estructural.
Francisco. (2013, 24 noviembre). Evangelii Gaudium. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Propone la “opción preferencial por los pobres” (n. 197) como núcleo del Evangelio social.
Francisco. (2018, 19 marzo). Gaudete et Exsultate: Exhortación apostólica sobre la llamada a la santidad en el mundo contemporáneo. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Relaciona la santidad con el reconocimiento de Cristo en los pobres (nn. 96–97).
Francisco. (2020, 3 octubre). Fratelli Tutti: Encíclica sobre la fraternidad y la amistad social. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Complementa la crítica de León XIV a las desigualdades estructurales y la “cultura del descarte”.
Juan Crisóstomo. (1862). Homilia II De Lazaro. En Patrologia Graeca, Vol. 48. París: Imprimerie Catholique de Migne.
https://archive.org/details/patrologiaecursu48unse
Fuente directa de Dilexi Te (n. 42): “no dar a los pobres es robarles”.
León XIV. (2025, 4 octubre). Dilexi Te: Exhortación apostólica sobre el amor hacia los pobres. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/apost_exhortations/documents/20251004-dilexi-te.html
Documento base del ensayo; presenta la teología del amor hacia los pobres como centro de la fe cristiana.
Paglia, V. (2014). Storia della povertà: Dalle origini cristiane al nuovo millennio. Milán: Mondadori.
https://www.mondadoristore.it/Storia-della-poverta-Vincenzo-Paglia/eai978880464610/
Referido en Dilexi Te (nota 22); estudio histórico sobre la pobreza en la tradición cristiana.
Pontificio Consejo Justicia y Paz. (2005). Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Marco doctrinal: dignidad humana, bien común, solidaridad y subsidiariedad.





