Ala memoria de Alejandro Gil Recasens y Jorge Serrano Limón
Ya se cumplieron los primeros meses de la administración de la autodenominada construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación, y al término de este periodo hay tres elementos a destacar: primero, una continuidad clara de la administración de Andrés Manuel López Obrador; segundo, un proceso de cambio de régimen más acelerado que en los últimos seis años; y tercero, una lucha interna en el seno de Morena y todo lo relacionado con este (partidos políticos aliados, países amigos de la administración, medios de comunicación, sector empresarial, sindicatos, grupos sociales, mafias y crimen organizado).
- Continuidad de la administración anterior
Como producto de un acuerdo político que con habilidad marcó su antecesor, el control del poder legislativo recae en dos de sus competidores del proceso interno a la candidatura presidencial de Morena y sus aliados, conocido como el “juego de las corcholatas”: Adán Augusto López Hernández (Senado) y Ricardo Monreal Ávila (Diputados).
En el gabinete presidencial, tanto en su estructura legal como ampliada, 76 de sus integrantes pueden ser identificados como leales e incondicionales a AMLO, mientras que 68 están alineados a Sheinbaum. Los principales cargos políticos son ocupados por figuras designadas por AMLO en su sexenio; algunos incluso repiten en el gabinete, como Rosa Icela Rodríguez (Gobernación), Raquel Buenrostro (Anticorrupción) y Marcelo Ebrard (Economía). Otros continúan en sus cargos, como Ariadna Montiel (Bienestar), Rogelio Ramírez (Hacienda) y Zoé Robledo (IMSS).
Por parte de Sheinbaum, destacan figuras que la acompañaron en su etapa como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, como Luz Elena González (Energía), Jesús Esteva (Infraestructura, Comunicaciones y Transporte), Claudia Curiel (Cultura), Ernestina Godoy (Consejera Jurídica) y Omar García Harfuch (Seguridad Ciudadana), uno de sus posibles sucesores para 2030.
Algunos funcionarios llegan por acuerdos políticos internos de Morena, como Mario Delgado (Educación), Citlalli Hernández (Mujeres) y Rommel Pacheco (CONADE). Otros deben su nombramiento a la coyuntura política, como Juan Ramón de la Fuente (Relaciones Exteriores), Octavio Romero (INFONAVIT), Martí Batres (ISSSTE) y Rosaura Ruiz (Ciencia).
El sello distintivo de esta administración es la continuidad de las políticas sociales de entrega de recursos en programas como el apoyo económico a adultos mayores, estudiantes, personas con discapacidad y madres solteras.
- Aceleración del cambio de régimen
Entre septiembre y diciembre de 2024, se han aprobado 12 reformas constitucionales y 16 leyes secundarias que modifican profundamente el sistema político mexicano. Destaca la reforma judicial, la de mayor impacto social, económico, político y cultural. La elección mediante voto popular de los integrantes de organismos judiciales no es solo una idea polémica, sino una estrategia para consolidar el control de los tres poderes de la unión, generando incertidumbre jurídica en el país.
Aunque algunas reformas fueron concebidas durante el gobierno de López Obrador, su instauración corresponde a este sexenio. La Constitución ahora otorga pleno reconocimiento y derechos a los pueblos y comunidades indígenas y afrodescendientes. Entre otros cambios relevantes, el Estado mexicano puede volver a operar vías ferroviarias para pasajeros; Pemex y la CFE recuperan su carácter prioritario; la Guardia Nacional queda bajo control del Ejército; se establecen medidas como la ampliación de los delitos para prisión preventiva oficiosa; la eliminación de organismos autónomos: y, el fortalecimiento del poder legislativo.
- Lucha interna en Morena
AMLO dejó en claro, antes de concluir su mandato, que sigue siendo el gran elector en Morena. Además, posicionó a Sheinbaum en un entorno lleno de retos, asegurándose de mantener el control de las decisiones políticas más importantes. Sus “corcholatas” perdedoras quedaron en el poder legislativo, mientras que su hijo, Andrés López Beltrán, y Luisa María Alcalde ocupan posiciones clave en la dirigencia nacional de Morena, consolidándose como posibles aspirantes presidenciales para 2030.
Sheinbaum ha enfrentado derrotas internas significativas, como la reelección de Rosario Piedra Ibarra al frente de la CNDH, lograda gracias al apoyo de la bancada de Morena bajo la coordinación de Adán Augusto López. Otro revés importante fue la redistribución de recursos en el presupuesto de egresos de 2025 por parte de Ricardo Monreal, afectando compromisos clave de su administración.
Para contrarrestar estas derrotas, Sheinbaum ha impulsado una reforma electoral que busca eliminar el nepotismo, impedir la reelección legislativa y desaparecer a los legisladores plurinominales. Sin embargo, aún no ha roto con el “lopezobradorismo”.
Los 100 compromisos y su fondo
Siguiendo los pasos de su antecesor, Sheinbaum presentó desde campaña 100 compromisos a realizarse desde su gestión. Haciendo un análisis se destaca lo siguiente:
Política Económica y Laboral. Abarcan 20 puntos. (15,16,23,24,37,53,56,57,58,60,61,62,64, 68,69, 70,73, 74,89 y 94). Sobresalen: el no aumento de precios de la canasta básica; respeto a la autonomía del Banco de México; fortalecimiento del Banco del Bienestar; créditos a la palabra; aumento de salarios por arriba de la inflación; aumento de salarios a funcionarios públicos; semana laboral de 40 horas; apoyos a productores, jornaleros y pescadores; empoderamiento de PEMEX y CFE y, creación de polos de desarrollo, entre otros temas.
Desarrollo Urbano e Infraestructura. Son 16 puntos. (50, 76,77, 78,79, 80, 81,82, 84, 85, 86, 87, 90, 91, 98,99). En esta clasificación se encuentran: la ampliación del Tren maya; nuevas vías de ferrocarril; rehabilitación de carreteras; fortalecimiento de Mexicana de Aviación; creación de parques industriales; conformación del Consejo Nacional para el Desarrollo Regional y la Relocalización para crear polos de desarrollo; proyectos estratégicos para reciclamiento de agua; y, programa de ordenamiento de concesiones, entre otras propuestas.
Educación y Cultura. Incluyen 13 puntos. (21,26,27,28, 29, 30, 31, 32, 35, 36, 38, 40 y 46). El eje central es la continuidad de la llamada Nueva Escuela Mexicana, además de la ampliación de las becas económicas ahora para alumnos de secundaria de escuelas públicas. Promoción de la lectura y creación de espacios físicos para el desarrollo de la cultura son también parte de está categoría.
Salud. Corresponde a 11 puntos. (22,41,42,43,44,45,47,52,55,59 y 63). Creación de las farmacias del Bienestar, consolidación del IMSS, programa de cuidados desde los primeros 1,000 días de vida, modernización de hospitales y centros de salud, garantizar el acceso a la salud de las mujeres. En ninguno se contemplan medicinas.
Política Interior. Abarca 8 puntos. (1,3,8,9,10,11,12 y 18). Reforma al poder judicial con voto popular, una nueva propuesta de reforma electoral donde se contempla eliminar el nepotismo y la reelección. Reconocimiento a los derechos de los pueblos indígenas.
Propuesta ideológica. Son 8 puntos. (2,4,5,13,14, 39, 51 y 54). Como hizo su antecesor: combatir el neoliberalismo; promoción del llamado “Humanismo Mexicano”; la austeridad republicana; acabar con la discriminación; recuperación de la memoria histórica; creación de la cartilla de derechos para las mujeres; y, redes comunitarias de apoyo ‘Cuidadoras de la Patria’, entre otros puntos que van con la narrativa oficial.
Medio Ambiente. Incluye 8 puntos. (25, 71, 72, 92, 93, 95, 95 y 97). A pesar de que es uno de los temas favoritos de la agenda personal de Claudia Sheinbaum, solo se abarcan temas como prohibición del maltrato animal, impulso a energías renovables, programa de paneles solares para viviendas en el norte del país, atención a la contaminación atmosférica, construcción de 10 plantas recicladoras de basura y reforestación de bosques y selvas.
Política Social. 7 puntos. (19,20, 48,49, 65, 66 y 67). Es uno de los pilares desde la administración pasada, solo se hace referencia de continuar con los programas sociales, construcción de vivienda popular y la creación del proyecto de alimentación para el Bienestar.
Desarrollo Tecnológico. 4 puntos. (17, 33, 34 y 88). Aunque debería de ser uno de los objetivos de una administración pública en este siglo XXI y con la urgencia de competir por ser una de las mejores economías del mundo, los compromisos se reducen a digitalización de trámites y servicios, programa de desarrollo tecnológico, garantizar el acceso al Internet y un buen deseo: México será potencia tecnológica y de innovación.
Política Exterior. Solo tiene 3 puntos. (6, 7 y 75). En este caso se plantea la misma estrategia de López Obrador, poco peso al exterior para enfocarse a los temas nacionales. Pero la llegada de Trump va a modificar este rubro. Los compromisos hablan de política exterior con apego a la constitución, defensa de migrantes mediante los consulados y ampliación de puentes fronterizos con EE. UU.
Seguridad. Abarca solo un punto. (100). Las diversas encuestas marcan que desde 2016 el principal problema y preocupación para los mexicanos es la inseguridad. Llama la atención que solo este marcado en un compromiso: Fortaleceremos la paz y la seguridad mediante la atención a las causas; inteligencia e investigación; fortalecimiento de la Guardia Nacional; y, la coordinación con estados, municipios y fiscalías.
CONCLUSIÓN
Los 100 compromisos de Claudia Sheinbaum buscan justificar la continuidad del proyecto de López Obrador, pero carecen de una visión estratégica frente a retos globales como el avance de China, la llegada de Trump y la expansión del crimen organizado.
Aún hay tiempo para replantear prioridades y estrategias en el gobierno mexicano.
Referencias:
Los 100 compromisos se pueden consultar en https://www.gob.mx/presidencia/documentos/100-compromisos-para-el-segundo-piso-de-la-cuarta-transformacion





