México atraviesa una coyuntura política compleja marcada por la fragilidad institucional, la polarización interna y una creciente presión internacional.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
México atraviesa una coyuntura política compleja marcada por la fragilidad institucional, la polarización interna y una creciente presión internacional.
Un gobierno humanista combate la pobreza y apoya a quienes menos tienen bajo el principio de subsidiaridad. Busca la promoción del bien común de toda la sociedad, respetando la autonomía y dignidad de las personas.
La presidenta Claudia Sheinbaum y su equipo morenista acaban de enfrentar una más de las muy complicadas pruebas surgidas en la nueva administración, evidenciando falta de creatividad y oficio para resolverlas.
Los organismos autónomos son cruciales para asegurar que el país avance hacia un futuro más democrático, transparente y equitativo.
El presidente López Obrador desacredita sin evidencias a ciudadanos, instituciones y medios de comunicación que no coinciden con él. En un escenario así, con facilidad brotan intentos para coartar el derecho a la verdad, como el caso contra la politóloga y periodista Denise Dresser.
El presidente mexicano ha optado por incumplir todos los acuerdos internacionales suscritos por México, entre ellas los Acuerdos de Paris y la Convención Marco sobre el Cambio Climático, relativos a la reducción de emisiones de huellas de CO2 y ha optado por producir energía eléctrica a partir de combustóleo que emite altas concentraciones de CO2 y de dióxido de azufre (SO2), que son muy dañinas para la salud.
Este gobierno de la llaada 4T, pasará a la historia contemporánea, pero no la hará como un movimiento de reconstrucción, será recordado como de destrucción nacional.
Desde su toma de posesión, el presidente López Obrador enfocó sus baterías en colocar en cada uno de los medios a gente suya. Lejos de cumplir los objetivos informativos de los medios, los han usado para difundir el pensamiento cuatroteísta.
Los discursos del hoy presidente López Obrador no dejan de recordar las fracasadas políticas económicas de los años 70 y 80 del siglo pasado.