Para unos fue simple venganza entre narcos y gente con autoridad a quienes les resultaba molesta la actitud de Carlos Manzo y su lucha a favor de Uruapan y Michoacán. Para otros más, sería dar una lección para guardar silencio y preservar el estatus de dominio.
Para pocos, fue limitar los alcances de Carlos, que ya tocaba fibras de alto nivel y tremendamente sensibles; Carlos estorbaba a varios, lo amenazaron muchas veces… muchas más, Carlos pidió ayuda, que no llegó; y lo que llegó fue tan incompetente, como sospechosamente ineficiente. Nunca imaginaron que ese homicidio convertiría a Carlos en un Quijote heróico que pondría en jaque al régimen totalitario.
¿ERROR DE CÁLCULO?
¿Cómo entender el asesinato de Manzo en la parte conceptual y los impactos políticos que conlleva? Aparecen dos estudiosos del tema: Carl Schmitt (1888–1985), Jurista y filósofo político alemán, que justifica los regímenes autoritarios como el nazismo y defiende el poder del Estado; a la vez que Chantal Mouffe, autora de la teoría del “Agonismo”, elemento base del populismo de izquierda y la hegemonía como construcción política.
EL ROL CAMBIANTE DE LA OPOSICIÓN
Ambos abordan el conflicto político, pero desde enfoques diferentes. Schmitt lo ve como inevitable y fundacional, mientras Mouffe busca canalizarlo dentro de marcos democráticos. Un elemento importante: violencia política y la dinámica entre “enemigos y adversarios políticos”. Visto así, en los regímenes autoritario, la práctica se radicaliza, porque los adversarios no son solamente, competidores electorales ni oposición, sino que conforman una real y efectiva amenaza en un juego de supervivencia que, por tanto, debe ser exterminada.
Dentro de una dinámica de “los buenos contra los malos”, ambos pensadores concluyen en evolucionar la enemistad en lo que denominan como ”agonismo”, que comprende una lucha sin fin en la que los competidores buscan destruirse. Desde luego, en las sociedades democráticas que respetan el pluralismo, el agonismo resulta letal.
UN PAR DE COLOFONES
Hannah Arendt sostiene que los totalitarismos tienen que eliminar la pluralidad, por ello, en automático, los opositores son enemigos del Estado, en los mismos términos aludidos por los liderazgos carismáticos del populismo planteado por el Foro de Sao Paulo.
En una vertiente paralela, siguiendo a Michel Foucault, algunos puristas del populismo radical, sostienen que el poder se ejerce empleando mecanismos de exclusión -como el caso de periodistas adversarios- la vigilancia -en términos de inteligencia, rasgos biométricos o legislación espía- o castigos del oficialismo contra empresarios adversos.
DESDE LA ÉTICA POLÍTICA
Desde los principios y valores de orden superior, la Ética Política sostiene que la violencia política es inaceptable, porque el respeto a la dignidad humana y a la libertad responsable son elemento que dan forma, fondo y pertinencia a la construcción del bien común.
Y el bien comun no puede ser encadenado a intereses personales o de grupo -ideológicos o pragmáticos- que promuevan el odio, la polarización, la lucha de clases o la venganza.
En consecuencia, estos principios y valores defienden la vida, la familia, la vida y la dignidad de la persona y de todas las personas. Por ello es condenable la persecución y el exterminio de los adversarios políticos.
MARXISMO PARA NOVATOS
Por otro lado, la postura del marxismo radical -donde pueden incluirse los “morenos puros”- se puede afirmar que no promueven explícitamente el exterminio de los adversarios, pero sí justifican el uso de la “violencia revolucionaria”.
En su versión más definida, Trotsky justificó la violencia para defender la revolución. Por ello llama la atención el planteamiento de Federico Engels: “…la violencia es la partera de toda sociedad vieja que lleva en su seno otra nueva”. Lenin igualmente justificaba la violencia “para aplastar la resistencia burguesa”.
AL FINAL DEL DÍA
Este escribano coincide con uno de tantos planteamientos aparecidos en los medios: a pesar de sus reiteradas solicitudes de ayuda al gobierno federal… nadie hizo lo suficiente para evitar que lo asesinaran. La omisión también puede encerrar varios grados de violencia en el modelo del totalitarismo
Cita este artículo
Mondragón, R. (2026, 8 enero). Carlos Manzo, la vendetta política y el totalitarismo. Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/carlos-manzo-la-vendetta-politica-y-el-totalitarismo/
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Número 51, año 5, diciembre 2025 https://revistaforja.org/revista-forja-para-el-bien-comun-num-51-5-aniversario





