Entendiendo el Acontecimiento Guadalupano. Parte IX

Alejandro Wiechers Rivero

Entendiendo el Acontecimiento Guadalupano. Parte IX
La Redención llega a América. El Acontecimiento Guadalupano es un suceso extraordinario, fuera de lo común, único en la historia de la salvación, como no hubo nunca, y, posiblemente, no habrá jamás.

Fue inspirado por el Espíritu Santo, pero concebido, preparado y ejecutado por la Virgen María. No envió a ningún Ángel en su nombre; por el contrario, Ella vino en persona, dejando ver cómo quería colaborar con todas sus fuerzas con la redención, para llevar el amor de su hijo Jesús a los más pobres, a los que sufren, a los que están oprimidos por el maligno y por los pecados del mundo.

Para ello ideó el Acontecimiento Guadalupano, una cruzada de evangelización, un baño de misericordia y compasión que cambiaría los destinos del mundo.

La redención llegó a América con la Iglesia católica, con España católica y con la Virgen de Guadalupe.

¡Donde abundó el pecado, sobreabundó la Gracia!

Este acontecimiento fue el sueño acariciado por María Santísima durante mucho tiempo. Para el año1531 todo estaba dispuesto para su perfecto cumplimiento.

 

El primer diálogo con Juan Diego

Si bien los diálogos de la Virgen son con Juan Diego, sus mensajes van dirigidos a todos nosotros, a quienes nos llama sus “hijos”. Por lo tanto, nos debemos sentir apelados y motivados a escucharla.

Si interiorizamos las palabras de la Virgen en la primera aparición, encontramos cinco momentos [1]

  1. Revela su origen divino, su maternidad universal y su sueño: su casita sagrada en México.
  2. Descubre su plan a uno de los dos principales protagonistas –Juan Diego- y lo invita a colaborar con Ella para realizar su sueño.
  3. Explica cómo debe ejecutarse la encomienda para convencer al otro protagonista principal –el Sr. Obispo de México-, de manera que se realice su sueño.
  4. Indica cómo va a agradecer y a pagar los trabajos de la encomienda.
  5. Envía a Juan Diego a cumplir el encargo.

 

El primer momento fue motivo del capítulo anterior [2]

En el segundo momento descubre su plan:

“Y para realizar lo que pretende mi compasiva mirada misericordiosa, anda al Palacio del Obispo de México”

La Santísima Virgen, la Madre de Dios, se somete a la autoridad de la Iglesia Católica, representada por el Sr. Obispo de México.

  • En la Anunciación, Dios, a pesar de ser todopoderoso, respeta la libertad del ser humano al grado de que, sin la cooperación de María en la Anunciación, no habría habido Encarnación, no habría nacido Jesús; no habría habido predicación del Evangelio, ni pasión, muerte y resurrección. No existirían los sacerdotes ni los sacramentos. No existiría la Iglesia.
  • De la misma manera, sin la cooperación de Juan Diego y sin el beneplácito del obispo de México, no hubiera habido casita sagrada, ni imagen divina, ni Virgencita de Guadalupe. Nuestra Madre Santísima se hubiera quedado sin cumplir su sueño.

En el tercer momento explica cómo ejecutar su plan:

“y le dirás cómo Yo te envío, para que le descubras cómo mucho deseo que aquí me provea de una casa, me erija en el llano mi templo”

La Santísima Virgen da instrucciones precisas a Juan Diego de cómo se ha conducir para tener éxito en su embajada. El argumento principal ante el obispo es: “le dirás cómo Yo te envío”.

La Santísima Virgen ya había preparado el camino: el obispo fray Juan de Zumárraga era franciscano. Los franciscanos españoles de aquel tiempo eran muy devotos de la Virgen María en varias advocaciones: La Virgen del Pilar, la Virgen de Covadonga, la Purísima Concepción, la Virgen del Refugio, la Virgen de Guadalupe de Extremadura. [3]

Juan Diego ya estaba convencido de que lo enviaba la Santísima Virgen María. Ahora tendría que convencer al Sr. obispo.

“Todo le contarás, cuanto has visto y admirado, y lo que has oído”

La Santísima Virgen le da más argumentos a Juan Diego para convencer al Sr. Obispo. Le deberá contar todo, todo, todo, con lujo de detalle.

La Santísima Virgen había preparado los escenarios de sus apariciones con gran cariño y esmero. Se presentó vestida como la Reina del Cielo que venía en su gloria, haciéndose acompañar de algunas sencillas y bellas criaturas de Dios: las yerbas del campo, los mezquites y nopales brillaban con destellos sobrenaturales y colores celestiales; los pajarillos con sus tonalidades y primor natural entonaban exquisitos cantos; las rosas y otras flores hermosas, que nunca se habían dado en el cerrito del Tepeyac, resplandecían con belleza y majestuosidad, esparciendo deliciosos perfumes.

Ante tal visión, Juan Diego había quedado perplejo, admirado, en éxtasis contemplativo: “¿por ventura soy digno de lo que escucho? ¿Tal vez estoy soñando? ¿Dónde estoy? ¿Acaso en la tierra celestial?”. [4]

Es notorio el contraste de dos eventos sobrenaturales:

  • En la Transfiguración Jesús revela su gloria a los apóstoles Pedro, Santiago y Juan, mostrando su naturaleza divina. Concluido el evento, Jesús les ordenó: “no hablen a nadie de esta visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos” [5], seguramente porque no estaban preparados para entenderla en ese momento, sino hasta después de haber visto a Jesús muerto y resucitado.
  • Muy por el contrario, para Santa María de Guadalupe era muy importante que Juan Diego narrara con todo detalle al Sr. obispo cómo había visto a la Reina del Cielo en la plenitud de su gloria, ya que él sí estaba preparado para entender las escenas y las palabras de su visión de origen sobrenatural.

La sencillez, la belleza y la gloria celestial contenidas en los detalles de las Apariciones constituyen una segunda fuente de la que podemos beber para enamorarnos de la Virgen Santísima y del Acontecimiento Guadalupano, al interiorizar los hermosos y delicados pormenores con los que adornó y preparó tan encantadoras escenas.

En el cuarto momento indica cómo va a agradecer y a pagar los trabajos derivados de su encargo.

 “Y ten por seguro que mucho lo agradeceré y lo pagaré, que, por ello, en verdad, te enriqueceré, te glorificaré; y mucho de allí merecerás con que yo retribuya tu cansancio, tu servicio con que vas a solicitar el asunto al que te envío”

La Santísima Virgen desea que quede muy claro que Dios -y Ella-, tienen un corazón donde abunda el agradecimiento, el reconocimiento, y la recompensa para los que trabajan por el reino. Lo recalca de manera reiterativa: “mucho lo agradeceré, lo pagaré … te enriqueceré, te glorificaré… merecerás que yo retribuya tu cansancio, tu servicio”.

Esta afirmación es similar a la de Jesús: “En verdad les digo: Ninguno que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o campos por mi causa y por el Evangelio quedará sin recompensa. Pues, aun con persecuciones, recibirá cien veces más en la presente vida en casas, hermanos, hermanas, hijos y campos, y en el mundo venidero la vida eterna”[6]

Los que trabajan por la predicación del Evangelio, por la construcción de la Ciudad del Amor, de la Civilización Cristiana, del Orden Social Cristiano, del Reino de Dios, deben entender y creer con firmeza estas palabras de Jesús y de su santísima madre. No estamos trabajando de “a oquis”: lo hacemos por la recompensa prometida por ellos mismos: el cielo, donde gozaremos de la presencia de Dios eternamente.

En el quinto momento, la Virgen envía a Juan Diego.

“Ya escuchaste, hijo mío el menor, mi aliento mi palabra; anda, haz lo que esté de tu parte.”

La Virgen exhorta: “Ya escuchaste”. Seguramente Juan Diego recordó las palabras de Jesús que aprendió en el catecismo en la iglesia de Tlatelolco: “el que tenga oído, que escuche”. [7]

“¡Anda y haz lo que esté de tu parte”! Con estas palabras la Virgen envía a Juan Diego.

En el lenguaje evangélico es indispensable ser enviado por Dios o por su Santísima Madre, porque, cuando Ellos envían, la orden va siempre acompañada de los medios y los recursos necesarios para cumplir el cometido. Los discípulos de Cristo podemos predicar el Evangelio porque hemos sido enviados: “Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación”. [8]

Este mandato de la Virgen también va dirigido de manera especial a los que Ella ha escogido para restaurar todo en Cristo, el tejido social y el Orden Social Cristiano: “ya escuchaste … haz lo que esté de tu parte”

 

Las palabras de la Virgen en la segunda aparición

Inmediatamente Juan Diego fue a ver al Sr. obispo e hizo exactamente lo que le requirió la Santísima Virgen. El Sr. obispo, habiendo escuchado su relato, lo despidió: “hijo mío, otra vez vendrás…” Esta respuesta desanimó tremendamente a Juan Diego, quien fue inmediatamente al cerro del Tepeyac a contarle a la Virgen lo sucedido, en tono de derrota, y le pidió que mandara en su lugar a otro mensajero de mayor linaje y posición.

“Escucha, tú, el más pequeño de mis hijos, ten por cierto que no son escasos mis servidores, mis mensajeros, a quien encargue que lleven mi aliento, mi palabra, para que efectúen mi voluntad; pero es necesario que tú, personalmente, vayas, ruegues, que por tu intercesión se realice, se lleve a efecto mi querer, mi voluntad. Y mucho te ruego, hijo mío el menor, y con rigor te mando, que otra vez vayas mañana a ver al obispo. Y de mi parte hazle saber, hazle oír mi querer, mi voluntad, para que realice, edifique mi casa sagrada que le pido. Y bien, de nuevo dile de qué modo yo, personalmente, la siempre Virgen Santa María, yo, que soy la Madre de Dios, te envío a ti como mi mensajero. [9]

La Santísima Virgen manda otra vez a Juan Diego a ver al Sr. Obispo repitiendo las mismas instrucciones de la primera aparición. Pero su respuesta nos permite conocer más a fondo la grandeza que hay en el corazón de María Santísima: la Virgen lo exhorta, como una Madre a un hijo pequeño que siente que no puede, a pesar de ser capaz, y necesita que lo animen y le den confianza para realizar una empresa gigantesca.

María va a lograr que un indito macehual, un “donnadie” para el mundo, sea un altísimo ejemplo de humildad, sencillez, mansedumbre, servicio, obediencia y santidad. Ella sabía lo que el ejemplo y la intercesión de Juan Diego, el más pequeño de sus hijos, podía lograr en el alma y el corazón de millones de mexicanos, de hispanoamericanos, de personas de todo el mundo y de todos los tiempos, para la conversión a Dios y para recibir a María. Nadie mejor que él. Lo sabía la Reina del Cielo.

La Virgen Santísima cumplió su Palabra con San Juan Diego:

“… mucho lo agradeceré y lo pagaré por ello, en verdad, te enriqueceré, te glorificaré”

 

___________________________________

BIBLIOGRAFÍA

[1] Nican Mopohua, Knights Of Columbus. https://www.kofc.org/es/resources/our-lady-of-guadalupe/nican-mopohua.pdf, Núms. 23–37

[2] Entendiendo el Acontecimiento Guadalupano. Parte VIII, Alejandro Wiechers Rivero. Revista FORJA, año 5, Núm. 48, Septiembre 2025. Págs. 80–82

[3] Devoción de San Francisco a María Santísima, Kajetan Esser, o.f.m., Directorio Franciscano. https://www.franciscanos.org/virgen/kesser.html

[4] Nican Mopohua, Knights Of Columbus. https://www.kofc.org/es/resources/our-lady-of-guadalupe/nican-mopohua.pdf, Núms. 8–22

[5] Biblia Latinoamericana, Editorial Verbo Divino, San Pablo, Edición revisada 2005, Mt 17: 9

[6] Biblia Latinoamericana, Editorial Verbo Divino, San Pablo, Edición revisada 2005, Mc 10: 29–31

[7] Biblia Latinoamericana, Editorial Verbo Divino, San Pablo, Edición revisada 2005, Mt 13: 9

[8] Biblia Latinoamericana, Editorial Verbo Divino, San Pablo, Edición revisada 2005, Mc 16: 15

[9] Nican Mopohua, Knights Of Columbus. https://www.kofc.org/es/resources/our-lady-of-guadalupe/nican-mopohua.pdf, Núms. 58–62

Autor

  • Maestro en Ciencias de Ingeniería Eléctrica por la Universidad de Austin, Tx, Ingeniero Mecánico Electricista por la UNAM, fundador de FUNDICE AC en Guadalajara, Jalisco, fundador del Instituto Feminatural AC en Guadalajara, Jalisco, autor de los libros “Desnudando el prodigio de la fertilidad humana” y “Todo sobre los métodos naturales y artificiales del siglo XXI”, 18 años en la empresa Hewlett Packard, 8 años en la empresa farmacéutica Probiomed. Inventor de 20 patentes, algunas de ellas en 6 países. Director y fundador de la empresa StepCleaner SA de CV. Inventor del Horno Solar Híbrido Multifuncional Evexia. Autor del libro “Construyendo la Ciudad del Amor”.

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