A punto de concluir la nefasta gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador, es necesario profundizar la idea fuerza que propuso para alcanzar lo que el designó la cuarta transformación, que incluye un cambio de régimen. El esfuerzo es importante porque debemos buscar los motivos, causas eficientes, que nos han llevado a esta situación tan complicada en el cierre de esta gestión presidencial; contrastar la realidad que vivimos para tratar de encontrar hasta qué punto avanzó en su propósito y su interés manifiesto de que -lo pendiente- lo cumpla la sucesora que el mismo designó.
Para iniciar con este somero análisis, es importante partir de la definición de ciertos conceptos:
Sistema político: se refiere al conjunto de grupos y procesos que interactúan en un entorno histórico y cultural y se caracteriza por cierto grado de interdependencia recíproca que se expresa en las prácticas, hábitos, rituales y reglas no escritas que organizan la competencia por el poder político entre los actores y, específicamente entre la clase política. [1]
Norberto Bobbio, en su diccionario de política, señala que es necesario atender a la generalidad del fenómeno político y no a aspectos particulares, y que se deben considerar, entre otros, los siguientes aspectos:
1.- Los espacios donde se forman las decisiones que guían a la comunidad política.
2.- Los fenómenos sociales trascendentes en la conformación del poder político.
3.- Las relaciones (procesos) entre la clase política y su lucha por el poder.
4.- Los procesos y subprocesos políticos interactuantes y dependientes entre sí por medio de reglas.
5.- la movilidad de las reglas, siempre sujetas a cambios que se modifican en el tiempo.
Elementos centrales del sistema político en México
La constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, en su Título Segundo, Capítulo I “De la Soberanía Nacional y de la Forma de Gobierno”; Artículo 39, textualmente establece: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.” Artículo original DOF 05-02-1917
Artículo 40. “Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, y por la Ciudad de México, unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental.” Artículo reformado DOF 30-11-2012, 29-01-2016
Artículo 41. “El pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión, en los casos de la competencia de éstos, y por los de los Estados y la Ciudad de México, en lo que toca a sus regímenes interiores, en los términos respectivamente establecidos por la presente Constitución Federal y las particulares de cada Estado y de la Ciudad de México, las que en ningún caso podrán contravenir las estipulaciones del Pacto Federal.”
En resumen, se destaca que el régimen político de nuestro país es:
1.- República democrática y representativa.
2.-Federal. El poder no se centraliza en una sola región del país. Los estados de la federación son soberanos y están unidos mediante un pacto federal, los estados tienen libertad para decidir sobre sus asuntos.
3.- División de poderes. El poder no se concentra en una sola persona o grupo. Los poderes se dividen en ejecutivo, legislativo y judicial con el propósito de evitar abusos y lograr equilibrios.
Régimen político: conjunto de normas y leyes que rigen el comportamiento político de una sociedad concreta.
Es específicamente la autoridad de un país.
La manera como se ejerce el poder en el mismo.
Este concepto es esencial analizarlo, porque el presidente siempre ha manifestado su interés por cambiar el régimen político del país.
En los hechos, a unos días de concluir su mandato, López Obrador avanzó en la centralización del poder.
Después de las pasadas elecciones del 2 de junio, Morena gobierna en 24 entidades federativas, tiene la mayoría absoluta y calificada en la cámara de diputados federal y la también a nivel estatal; en el senado está a un escaño para lograrlo; en su paquete de reformas del 5 de febrero pasado, que ahora se discute en el congreso de la unión, de lograr su aprobación, acabará con los órganos autónomos, para que el gobierno federal asuma sus funciones; el INE será modificado en su esencia, ya se apoderó de la presidencia; en una palabra… la transformación del régimen político ha avanzado, pero no hacia adelante, a la modernización; al contrario, ha retrocedido hacia lo que definió Daniel Cossio Villegas como la “monarquía sexenal absoluta”.
La causa eficiente es que AMLO se formó políticamente en el viejo PRI; ahí tiene sus raíces políticas profundas, en el PRI de las izquierdas, la de sus antecedentes que le dieron origen: PNR y PRM; las instituciones políticas que fundaron y le dieron continuidad, Plutarco Elías Calles, Álvaro Obregón, Lázaro Cárdenas, Luis Echeverría.
En su muy personal estilo de gobernar, López Obrador, le ha agregado una visión mesiánica: él es el único que puede ofrecer la reivindicación de los pobres, por eso su lema “primero los pobres”; ahí es donde justifica sus políticas asistencialistas y clientelares que han probado su eficacia cuando llega el momento de las elecciones; de hecho, abiertamente lo ha dicho… es entre la gente sencilla, la del nivel educativo y socioeconómico más bajo donde tiene su sustento, la que espera recibir todo del gobierno; es, en una palabra: el pueblo bueno y sabio.
El sustento está, además, como ya lo vimos en el artículo 39 de la constitución… La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.
Este es el único concepto legal que si entiende y en el que se apoya; lo único que acepta como que la ley es la ley.
Aquí también manifiesta su visión de que no todo lo que está en la ley es justo, cuando el considera que algo no es justo, pues simplemente lo desdeña, aunque esté escrito en las normas. Esta actitud manifestada desde sus inicios como activista nunca le ha traído consecuencias.
Así fue cuando tomó pozos petroleros, impidió la distribución de gasolina, promovió el no pago de la luz en Tabasco; se postuló para jefe de gobierno de la ciudad de México sin tener la residencia que era requisito; ya como jefe de gobierno transgredió un mandato judicial que ameritaba juicio político y como presidente, soltó delincuentes. Cuando sentía que el fuego le llegaba a los aparejos, convocaba y lo sigue haciendo, al pueblo sabio y bueno a la plaza pública para que saliera en defensa de su liderazgo.
Y es en la plaza pública donde pide que, a mano alzada, sus seguidores aprueben sus desvaríos.
Esta actitud demuestra su visión y conducta de un populista que ha logrado, con mucho éxito, el avance en la transformación de México, su muy especial visión. La que no admite persona o institución que se atraviese en su camino, que lo contradiga en el establecimiento de políticas u opiniones respecto a algún tema; ataca golpea constantemente con el uso del púlpito de las conferencias mañaneras, como telenovela diaria, estas conferencias han probado ser eficaces para lograr el apoyo popular de sus fieles seguidores, en ellas marca la agenda, distrae, miente, engaña con espejismos y quimeras, al fin el pueblo sabio y bueno todo le cree.
Cabe destacar su visión especial respecto al problema de la inseguridad; puso un punto de vista cuasi religioso para establecer su política para atacar este problema: abrazos y no balazos y que se debería atacar las verdaderas causas, o sea la falta de oportunidades, con una política asistencialista, para alejar a los jóvenes de la tentación de caer en conductas delictivas, ofreciéndoles becas para estudiar o bien para insertarse al mundo laboral.
El resultado en esta materia ha sido negativo, lo demuestra el avance del crimen organizado; hay regiones en el país donde ellos son la autoridad de facto, ponen y quitan presidentes municipales, gobernadores y otros puestos de elección; desplazan poblaciones enteras para apoderarse de sus propiedades, son el principal empleador en ciertas regiones, asaltan en carreteras y todo con la complicidad de las autoridades; doscientos mil muertos y miles de desaparecidos, pero todo está bien, los regímenes anteriores dejaron un desastre, esa es su explicación.
Por último y lo más delicado en este tema, es importante destacar dos aspectos:
1.- Ha corrompido a los mandos superiores de las fuerzas armadas, les ha dado aduanas, construcción de obras públicas, manejo de puertos aéreos y marítimos, empresas, etc. Quedó atrás su disposición de regresarlos a sus cuarteles; se dio cuenta que sus políticas populistas no avanzarían sin este apoyo que es fundamental; siguió el ejemplo de quienes habían probado exitosamente este camino: Cuba, Nicaragua y Venezuela, quienes le marcaron la pauta a seguir.
2.- Hay suficiente evidencia para entender que el movimiento de Morena avanzó con el apoyo económico del crimen organizado, de una conducta permisiva que aceptó la corrupción; de que si estos se portaban mal los iba a acusar con su mamá; de que no debía continuar la guerra contra la delincuencia que le achacó a Felipe Calderón, que era mejor dar “abrazos, no balazos”.
Después de este repaso del sexenio de López Obrador enfocado en su objetivo de transformar a México, que más bien ha sido mal transformarlo, está demostrando su profunda conducta narcisista que también explica su frase de que él ya no se pertenece, copia del dicho de Hugo Chávez (uno de sus guías de cabecera); en este afán quiere a toda costa que la aprobación de su paquete de reformas sea en su gestión, lo quiere a toda costa, no importan las repercusiones sociales, políticas y económicas, nacionales e internacionales, en un afán de locura, si es necesario, se inmolará en un fuego purificador y arrastrará con él al pueblo sabio y bueno; a todo el país.
La reforma al poder judicial -el único poder que todavía no ha logrado controlar del todo-, se le está indigestando. Una parte de ese imaginario al que llama pueblo, y que no está de acuerdo con él, se está organizando para detenerlo, los días que restan de septiembre serán cruciales.
Es el momento de la iniciativa ciudadana, que se opone -por los medios legales- a estas iniciativas; están convencidos de que el momento actual es un parteaguas en la historia contemporánea de México; han superado a los partidos políticos que ya no convencen y se organizan que para la defensa del bien común, convencidos de que México merece un mejor destino.
Referencias:
[1] Gobierno de México. Sistema de Información Legislativa (SIL)





