El pasado mes de junio de 2025 se cumplieron 350 años de las apariciones de Jesucristo Nuestro Señor a Santa Margarita María Alacoque, para darle a conocer su mensaje de amor a toda la Humanidad; que ha sido mal correspondido con ingratitudes y desprecios por parte de los hombres de las diversas épocas; también le pidió solicitar a las autoridades de la Iglesia la institución de la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, entre otras cosas.
En la encíclica “Dilexit Nos” del Papa Francisco (qepd) del 24 de octubre de 2024, sobre el Amor humano y divino del Corazón de Jesucristo, en el No. 119 dice lo siguiente: “Santa Margarita María Alacoque narró importantes apariciones entre finales de 1673 y junio de 1675”. Se refería a las apariciones a esta santa religiosa de la Orden de la Visitación, en el Monasterio de Paray-Le –Monial, en Francia.
También menciona el Papa Francisco lo siguiente (No. 48): “La Devoción al Corazón de Cristo no es el culto a un órgano separado de la Persona de Jesús, lo que contemplamos y adoramos es a Jesucristo entero, el Hijo de Dios hecho hombre, representado en una imagen suya donde está destacado su Corazón.”
El mes de junio está dedicado litúrgicamente al Sagrado Corazón de Jesús, su festividad se celebra el viernes siguiente a la octava de Corpus Cristi, este año de 2025 fue el viernes 27 de junio.
Fue el Sacerdote Juan Eudes, quien celebró esta advocación por primera vez el 20 de octubre de 1672. También algunas religiosas alemanas habían cultivado esta devoción en el siglo XIII. Sin embargo, fueron las revelaciones a Santa Margarita María Alacoque las que determinaron el culto universal al Sagrado Corazón de Jesús.
LAS APARICIONES
El 27 de diciembre de 1673 Santa Margarita recibió la primera visita de Jesús, quien quiso compartir con ella los sufrimientos de su Corazón rebosante de amor por toda la Humanidad. Al año siguiente fue la segunda revelación en la que apareció el Corazón de Jesús en un trono de llamas con una llaga, rodeado de una corona de espinas y una cruz en la parte superior.
En la tercera Aparición Santa Margarita contempló a Cristo resplandeciente de Gloria, con rayos de luz que salían de su pecho y se expandían por todos lados. Ella resalta lo siguiente: “Entonces fue cuando me descubrió las inexplicables maravillas de su puro amor, con que había amado hasta el exceso a los hombres, recibiendo de ellos solamente ingratitudes y desconocimiento.”
Y después cita lo que dijo Jesús: “Eso fue lo que más me dolió de todo cuanto sufrí en mi Pasión; si al menos me correspondieran con algo de amor tendría por poco todo lo que hice por ellos y, de poder ser, aún habría querido hacer más; más sólo frialdades y desaires tienen para todo mi afán en procurarles el bien. Al menos dame tú el gusto de suplir su ingratitud cuanto te sea dado conforme a tus posibilidades.”
Jesús le pidió que comulgara con frecuencia y en particular cada primer viernes de mes, y que dedicara una hora de oración en la noche del jueves al viernes, diciéndole a Santa Margarita: “Té haré partícipe de la mortal tristeza que sentí en el Huerto de los Olivos… para acompañarme en la humilde plegaria que elevé entonces a mi Padre en medio de todas mis angustias.”
La cuarta y última gran Revelación se sitúa entre el 13 y el 20 de junio de 1675, y Jesús le dijo: “Te pido que el primer viernes después de la octava de Corpus se celebre una Fiesta especial para honrar a mi Corazón, y que se comulgue ese día para pedirle perdón y reparar los ultrajes por Él recibidos.”
La respuesta de la Santa Madre Iglesia a estas Revelaciones fue la siguiente: En 1765, el Papa Clemente XIII instituyó la Fiesta litúrgica del Sagrado Corazón de Jesús, aunque sólo para algunos países y para Roma. Pero en 1856, el Papa Pío IX la proclamó para toda la Iglesia. Posteriormente, el Papa León XIII reforzó su importancia elevándola a Solemnidad.
Aparte, se han escrito 5 Encíclicas sobre el Sagrado Corazón de Jesús: “Annum Sacrum”, del Papa León XIII, en 1899; “Miserentíssimus Redemptor”, del Papa Pío XI, en 1928; El Papa Pío XII escribió dos: “Summi Pontificatus”, en 1939 y “Hauriets Aquas”, en 1956; y recientemente, el Papa Francisco escribió la Encíclica “Dilexit Nos”, en octubre de 2024.
LAS PROMESAS
En cuanto a las Promesas de Jesucristo Nuestro Señor, que hiciera a través de Santa Margarita, dice ella en una carta dirigida a su director espiritual, el Padre Rolín S.J.:
“Por medio de esta Devoción, encontrarán todas las ayudas necesarias a su estado, la paz de sus familias, el alivio en sus trabajos, las bendiciones del Cielo en todas sus empresas y el consuelo en sus miserias… de manera particular en la hora de la muerte.”
En otra ocasión comenta Santa Margarita: “Un viernes, durante la Sagrada Comunión, dijo (Jesús) a su indigna esclava las siguientes palabras: <Te prometo por la excesiva Misericordia de mi Corazón, que su omnipotente amor concederá a los que comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la Perseverancia Final, no permitiendo que mueran en desgracia y sin recibir los Santos Sacramentos, mi divino Corazón será su seguro asilo hasta el último momento>”
En cuanto a las bendiciones a los hogares de la Imagen del Sagrado Corazón, dice el Sr. Obispo Mons. Gauthey: “No se trata de una simple exposición de la Sagrada Imagen a manera de una especie de amuleto, ya que dice nuestra Santa: “A fin de honrarla de manera particular”; así pues, no es que la Imagen actúe de por sí de manera automática, sino que descenderán sobre la casa en que esté expuesta, toda clase de bendiciones, en razón del culto que se le rinda al Sagrado Corazón.”
LA DEVOCIÓN
En la página “Devoción al Sagrado Corazón.org” se señala lo siguiente: <La Devoción al Sagrado Corazón de Jesús consiste en reconocer y adorar en el Corazón de Cristo al Amor misericordioso del Hijo de Dios, que se ofrece como víctima en la Cruz para salvarnos de nuestros pecados… Ser devoto del Sagrado Corazón de Jesús se traduce en Amar su Corazón para corresponder al Amor que Él (Cristo) nos tiene, Reparar las ofensas hechas a su Corazón, y consagrarnos a Él para rendirle gloria.”
Y a continuación se describe los medios para vivir esta devoción, ponemos algunos: El Amor al Sagrado Corazón, la comunión reparadora, la consagración al Corazón de Jesús, la entronización de la imagen del Sagrado Corazón en los hogares, la celebración de los primeros viernes de mes con la Comunión, la Hora Santa del jueves anterior, la celebración de la solemnidad del Sagrado Corazón en el mes de junio, la propagación de esta Devoción…
Como complemento a estos medios citamos las siguientes expresiones de culto para esta devoción: el Rosario al Sagrado Corazón (con un sistema particular que ya está publicado); la Letanía respectiva aprobada por el Papa León XIII, que es la que se tiene actualmente con 33 invocaciones en honor a los 33 años de la vida de Nuestro Señor en la Tierra, y que el Papa San Juan Pablo II comentara una por una a través de sus catequesis, una verdadera joya espiritual.
Además, se tienen las jaculatorias al Sagrado Corazón de Jesús: ¡Alabado sea el Sagrado Corazón de Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar! ¡Sea por siempre bendito y alabado, el Sagrado Corazón de Jesús! ¡Jesús, dulce y humilde de Corazón, haz nuestro corazón semejante al tuyo! y, la más relevante: ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío!. Sí, esto es lo que sobre todo quiere Jesús de nosotros, que confiemos en Él, que creamos en Él; conociéndolo, amándolo, siguiéndolo y anunciándolo mediante el estudio y meditación de los evangelios y del Catecismo de la Iglesia, y mediante nuestra participación en el proceso de la Nueva Evangelización; También con la frecuencia del sacramento de la Eucaristía.
Todas estas jaculatorias se han ido presentando en diversos tiempos sin conocer a los autores, es piedad popular. Respecto a la última, es la misma que Jesucristo solicitó a Santa Faustina Kowalska en pleno siglo XX, cuando se apareció a esta religiosa y le pidió que se pintara su imagen con la frase ¡Jesús, en Ti confío! Pintura que se elaboró en 1934, como si fuera esta aparición la continuación de las de Santa Margarita, ahora mostrando la Divina Misericordia de Nuestro Señor.
El Papa León XIV, recientemente electo, también participa en esta devoción al Sagrado Corazón de Jesús, con la composición de una Oración para este mes de junio del 2025 en particular, pero que ya queda para la posteridad, y dijo el Papa la razón: “Para que cada uno de nosotros encuentre consolación en la relación personal con Jesús, y aprenda de su Corazón la compasión por el Mundo.” Ponemos a continuación, para terminar este artículo, esta maravillosa Oración:
“Señor, hoy vengo a tu tierno Corazón, a Ti que tienes palabras que encienden el mío, a Ti que derramas compasión sobre los pequeños y los pobres, sobre los que sufren y sobre toda miseria humana. Deseo conocerte más, contemplarte en el Evangelio, estar contigo y aprender de Ti y del amor con que te dejaste tocar por todas las formas de pobreza. Tú nos mostraste el amor del Padre amándonos sin medida con tu Corazón divino y humano. Concede a todos tus hijos la Gracia del Encuentro contigo. Cambia, moldea y transforma nuestros planes, para que sólo te busquemos a Ti en cada circunstancia: en la oración, en el trabajo, en los encuentros y en la rutina diaria. Y desde este encuentro, envíanos en misión, una misión de compasión por un Mundo, en el que eres la fuente de donde fluye toda consolación. Amén.”
Referencias:
Papa Francisco. 2024. Dilexit nos. Ciudad de México. Ediciones Paulinas
Padre León Cristiani. 2011. Santa Margarita María Alacoque. México. Editorial Alba
Papa León XIV. 2025. Aprendamos del Corazón de Jesús. Vatican News
Ramírez, José Roberto, ssp. 2021. Devocionario al Sagrado Corazón de Jesús. México. Ediciones Paulinas.
Papa San Juan Pablo II. 2020. Letanías al Sagrado Corazón. México. Editorial Verdad y Vida





