El 4 de noviembre del año 2000, el Papa Juan Pablo II proclamó a Santo Tomás Moro como patrono de gobernantes, parlamentarios y políticos, en ocasión del Jubileo Ordinario de ese año. En su alocución, el Papa expresó que la política es el uso del poder legitimo para la consecución del bien común de la sociedad, que, por lo tanto, debe realizarse con espíritu de servicio.
Sobre santo Tomás Moro, el Papa exaltó su figura como ejemplo de coherencia, servicio al débil y al pobre, fiel a la verdad y servidor del Estado, y obediente a su conciencia hasta llegar al supremo sacrificio. El Papa invocó la intercesión de Santo Tomás Moro para dar a los políticos cristianos fortaleza, buen humor, paciencia y perseverancia.
Tomás Moro fue decapitado al negarse a reconocer al Rey como cabeza de la iglesia de Inglaterra, cuando éste había roto con la Iglesia Católica. Siendo Canciller del Reino, renunció a su cargo, fue encarcelado en la Torre de Londres y condenado a muerte.
Antes de formar parte del servicio real, Tomás Moro había sido juez, miembro del Parlamento, abogado, integrante del gremio de comerciantes, poeta y orador, educador, así como embajador. Es reconocido como un gran humanista.
Al celebrar el Jubileo Ordinario este 2025, la Iglesia nos invita a ser ‘Peregrinos de Esperanza’, y recuerda la figura del santo inglés como modelo para los políticos de hoy.
El Jubileo de los Gobernantes se celebró del 20 al 22 de junio, coincidiendo con la festividad de Santo Tomás Moro y, en este año, con la de Corpus Christi. En la audiencia concedida a políticos y parlamentarios el sábado 21, el Papa León XIV se refirió de forma concreta a tres aspectos importantes:
- Promover y proteger el bien común, luchar contra la desproporción inaceptable que existe entre los que tienen todo y los que no tienen casi nada. Ejercer una política sana, que logre la armonía y la paz a nivel nacional e internacional.
- Trabajar por la libertad religiosa auténtica, promoviendo el diálogo interreligioso respetuoso. Encontrarnos con todos los hombres en la Fe en Dios, fuente de bondad y verdad, teniendo como punto de referencia esencial la ley natural, que es la recta razón, reconocida como válida en todos los tiempos y lugares.
- Mención especial a la inteligencia artificial, de gran ayuda si no socava la identidad y la dignidad de la persona y sus libertades. Herramienta para el bien de los seres humanos, no para reemplazarlos. Desafío importante para proyectar estilos de vida sanos, justos y equilibrados para los jóvenes. La inteligencia artificial es una ‘memoria estática’, la memoria humana es creativa, dinámica, generativa.
El Papa terminó su mensaje recordando a santo Tomás Moro, como testigo a venerar por los líderes políticos, y un intercesor bajo cuya protección colocar su labor; y recordó que la política no es una profesión, sino una misión para difundir la verdad y el bien.
La puntualidad con que el Papa León XIV expresó las ideas centrales de su mensaje constituye una ruta cierta para los políticos católicos y afirma la continuidad de la Doctrina Social de la Iglesia a través de los años.
- Reivindica la primacía del bien común por encima de bienes particulares o gremiales;
- Promulga la exigencia de la libertad religiosa como el ejercicio de un derecho humano;
- Señala la importancia de utilizar los avances de la ciencia y la tecnología al servicio del ser humano y de su dignidad.
Mención especial merece el espacio que el Papa dedica en su discurso a la ley natural como punto de referencia común para el ejercicio de la actividad política. En estos tiempos de relativismo que estamos viviendo, en los que todo se cuestiona y se interpreta a la luz de filosofías esotéricas y experiencias individuales, la ley natural universalmente válida, ‘constituye la brújula con la que orientarse al legislar y actuar, especialmente en las cuestiones éticas delicadas y urgentes…’
El mensaje del Papa es un llamado no solamente a los que ejercen la política desde posiciones de representación o de gobierno, sino a todos los ciudadanos. Ya el Concilio Vaticano II nos recuerda que ‘los fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la política, es decir, en la multiforme y variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común.’
La Iglesia, Madre y Maestra, nos ofrece a través de sus enseñanzas la ruta a seguir para encontrar respuestas a las variadas situaciones con que nos enfrentamos en el ejercicio de la política. El corpus doctrinal iniciado con la encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII en 1891, presenta principios éticos y sociales universales que mantienen su vigencia. El Papa León XIV, al igual que sus predecesores, enriquece el magisterio de la Iglesia al abordar situaciones de actualidad a la luz de esos principios universales.
El Jubileo Ordinario 2025, y concretamente el Jubileo de los Gobernantes, constituyen ocasión para profundizar en el conocimiento de la Doctrina Social de la Iglesia y sobre todo, para vivir la vocación política con convicción, dedicación y alegría.
Los problemas del mundo actual son muy complejos, se necesita urgentemente de ‘peregrinos de esperanza’ para enfrentarlos con humildad y valentía.
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Bibliografía:
Concilio Vaticano II (1965). Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual: Gaudium et Spes. Librería Editrice Vaticana
León XIV (2025, junio 21). Discurso a los políticos en ocasión del Jubileo de Gobernantes. https://www.vatican.va/
Juan Pablo II (2000, noviembre 4). Audiencia en ocasión del Jubileo de Gobernantes. https://www.vatican.va/
Wegemer Gerarad B (2018). Gobernar, la visión del estadista de Tomás Moro. Centro político y cultural Tomás Moro





