El sentir de las personas… caninas

Pedro Camacho

El sentir de las personas… caninas
La moda, eterna tirana de las jóvenes y no tan jóvenes generaciones, suele trashumar en aparente silencio, con dominio total y permeabilidad irrefrenable, presentando matices diferentes que se van y vuelven en un transcurso pendular de las décadas.

En efecto, lo que era bien visto en los años veinte, en los cincuenta se veía ridículo. Pero en los años setenta volvió a prevalecer, sólo para ser expulsado del buen gusto al inicio de este milenio.

Hoy, como en la decadencia de Roma, suben al estrado de la fama y la aceptación ideas, conceptos y conductas que, entre aquella lejanísima época y la actual, estuvieron arrumbados y olvidados. El endiosamiento del placer y el exceso del siglo V, que culminó en el derrumbe del imperio más poderoso, parece haber resucitado.

En nuestros días, los excesos alcanzan niveles otrora inimaginables, y en esta ocasión parece oportuno, para no perder foco, ver de cerca uno sólo: el trato del ser humano a los animales, que fue espantosamente cruel y que hoy llega a ser más humanitario (¿“animalitario”?) que el trato con las demás personas, con sus semejantes.

Y, como siempre, el mayor beneficiario de las aberraciones en boga es el capitalismo deshumanizado e insensible.

El trato a las mascotas como si fueran humanos ha alentado la creación de hospitales, hoteles, muebles, centros vacacionales y hasta leyes para perros, gatos y otros animalitos de compañía.

Hay que ver lo que gastan algunos dueños, o como ellos quieran que se les llame, de mascotas en salones de belleza, sicólogos, terapias y viajes en avión de sus “lomitos” y sus “peludos”, sus “perrhijos”.

También se ha magnificado a tal punto el debido cuidado por esas criaturas que hoy es normal, aunque no sea lógico, hablar de que las mascotas tienen derechos, como los humanos. Y no, no es así. De acuerdo con un principio jurídico básico, a todo derecho corresponde una obligación, aunque esa parte se olvida con frecuencia. ¿O alguien puede explicar cuáles son las obligaciones que conllevan para una mascota sus derechos?

Decían las abuelas, con ancestral sabiduría, que “ni tanto que queme al santo, ni tanto que no le alumbre” y, en ese sentido, es muy plausible que se proteja a las mascotas del maltrato y del abuso, pero que a partir de esa protección se trate a los animales como si no lo fueran es una aberración.

No se ve un horizonte distinto que el de la entronización, en poco tiempo más, de las “personas caninas” y las “personas felinas”, en un universo jurídico compartido con las personas humanas. 

Por cierto, el proceso hacia ese horizonte ya comenzó, y está inserto en el tema de la moda.

Están en boga los llamados “therians”, personas (humanas, se entiende; aún no es necesario distinguir) que tienen una profunda conexión sicológica con animales, aunque no se sienten (todavía) uno de ellos. Digamos que son personas con alma de perro, o de caballo, o de cualquier otro animal diferente del humano.

No hay mucho qué decir: cada uno se valora como quiere; se da el sitio que cree que merece y está en su derecho de hacerlo.

Aunque sería interesante, si fuera posible, preguntar a un Bull Terrier si no se percibe como, o siente una profunda conexión psicológica hacia, por ejemplo, un señor que vende tortas, o un luchador de sumo.

¿Pediría (a ladridos, mientras no aprenda a hablar) que lo vistan con un delantal blanco, que le compren cuchillos o que lo inscriban en un curso de artes marciales?

¿Sentiría un Hushky la necesidad de vestirse para contrarrestar el frío? ¿Se sentiría humillado un Afgano si le llaman Golden Retriever y exigiría una disculpa pública?

Para conocer más sobre los sentimientos caninos, probablemente habrá que esperar a que los “therians” desarrollen ciencia canina capaz de entender a eso que, hasta ahora, todavía conocemos como personas humanas.

Así que, hoy, al desarrollo de la inteligencia artificial se suma el desarrollo exacerbado de la empatía animal. A saber a qué puerto nos llevará esta travesía, si es que acaso llega a alguno…

Cita este artículo

Camacho, P., (2026, abril 28). El sentir de las personas… caninas. Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/el-sentir-de-las-personas-caninas/

 

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Revista Forja para el Bien Común núm. 55, abril 2026

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